«Los críticos la calificaron de monstruosa»: Laura Ramos habla de «Cumbres Borrascosas»
Guía para sobrevivir.
El estreno de una nueva adaptación cinematográfica de Cumbres Borrascosas vuelve a poner en primer plano una de las novelas más intensas y controversiales de la literatura universal. En el marco de nuestra Guía para sobrevivir, Laura Ramos se sumerge en el universo de Emily Brontë para desentrañar por qué esta historia de amor, odio y venganza sigue generando fascinación —y escándalo— casi dos siglos después de su publicación.
Una historia de amor que nunca fue dulce
Publicada en 1847 bajo el seudónimo Ellis Bell, Cumbres Borrascosas desconcertó a sus primeros lectores. No era el tipo de novela romántica que el público victoriano esperaba. No había moralejas claras ni personajes ejemplares. En cambio, Emily Brontë ofrecía una trama atravesada por pasiones desbordadas, resentimientos profundos y vínculos que desafiaban las convenciones sociales y morales de la época.
Lejos del romance idealizado, la novela es una tormenta emocional: amor y destrucción, deseo y violencia simbólica, orgullo y dependencia.
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¿Por qué incomodó (y sigue incomodando)?
Desde sus primeras reseñas, la obra fue calificada como extraña, salvaje e incluso “monstruosa”. La crítica no sabía cómo encasillarla. ¿Era una historia de amor? ¿Una tragedia moral? ¿Un retrato oscuro de la naturaleza humana?
Laura Ramos recupera esa incomodidad original para pensar el libro desde el presente: Cumbres Borrascosas no está escrita para tranquilizar al lector. Está escrita para perturbarlo. Para cuestionar qué entendemos por amor, pertenencia y destino.
Heathcliff y Catherine: una pasión sin redención
La relación entre Catherine Earnshaw y Heathcliff es el corazón ardiente de la novela. Pero no es un idilio. Es una conexión visceral, obsesiva y, por momentos, destructiva.
Esa ambigüedad es parte de su fuerza: lo que algunos leen como amor eterno, otros lo interpretan como dependencia emocional y venganza.
En su análisis, la autora de Infernales. La hermandad Brontë invita a abandonar las lecturas simplificadoras y a enfrentar la complejidad de estos personajes: ni héroes románticos ni villanos absolutos, sino figuras atravesadas por el deseo, la herida y el orgullo.
Del libro al cine: nuevas lecturas para un clásico
Cada adaptación de Cumbres Borrascosas dialoga con su tiempo y propone una mirada particular sobre la historia. La versión de Emerald Fennell, protagonizada por Jacob Elordi como Heathcliff y Margot Robbie como Catherine, pone el foco en el vínculo entre ellos y en la intensidad de esa pasión que atraviesa la novela.
Como toda adaptación, el film elige un recorte y construye su propia interpretación. La novela de Emily Brontë, en cambio, despliega un arco narrativo más amplio: profundiza en las consecuencias de ese amor, desarrolla a la generación siguiente y amplía el universo emocional que rodea a sus protagonistas.
Ver la película puede ser una puerta de entrada poderosa. Leer el libro después —o volver a él— permite descubrir nuevas capas del vínculo entre Catherine y Heathcliff y explorar dimensiones de la historia que enriquecen la experiencia.
Cumbres Borrascosas no ofrece consuelo ni moraleja clara. Su potencia reside precisamente en su ambigüedad: en esa mezcla de belleza y brutalidad que la convirtió en una obra única dentro del canon literario.
En su intervención para Guía para sobrevivir, Laura Ramos nos recuerda que algunos libros no están hechos para gustar de inmediato, sino para incomodar, interpelar y permanecer. Y quizás ahí radique el secreto de su vigencia.
