Microtraumas

Meg Arroll

Fragmento

Microtraumas

   

Introducción

No es nada importante, nada grave… y no entiendes muy bien la razón… pero de algún modo… todavía te sientes… “poco”: poco impresionante, poco valorado, poco amado. Tienes una familia linda lo suficiente, un trabajo bueno lo suficiente (es trabajo después de todo), un grupo de amigos divertidos lo suficiente. Hay comida en la mesa, tienes refugio, hay calidez… así que, en la jerarquía de necesidades, estás bien. Pero de alguna forma, no te sientes del todo f-e-l-i-z. ¿Y no es esa la meta que establece la “sociedad”? No importa si es reforzada por los padres, maestros, amigos, ambiente laboral o casi cualquier lugar a donde mires.

No ha pasado nada muy malo en tu vida… pero ese es el punto: nos enseñan a ignorar los “microtraumas” que de manera gradual e insidiosa dejan un espacio hueco, con su trasfondo de melancolía constante y destellos persistentes de ansiedad, todo envuelto en una película de Instagram de la vida perfecta de otras personas.

La mayoría de mis pacientes no sufrió ningún trauma fuerte durante la infancia, como abuso físico o sexual, vivir en zona de guerra o experimentar la muerte de un padre (o cuidador principal). Pero siempre hay pequeñas marcas y baches en el camino que dejan una impresión. Pequeñas heridas, hechas de forma casi imperceptible por las normas sociales dominantes que nos enseñan a “mantener la calma y seguir adelante”, se acumulan en lo profundo de nuestro centro emocional y se suman como los intereses de una tarjeta de crédito. Con el tiempo, esa colección de sedimentos psicológicos impacta en nuestro bienestar y, aunque tal vez no nos consuma del todo (todavía), muchos sentimos su atracción gravitacional hacia la fatiga, ansiedad y falta de confianza. Los microtraumas, los traumas de “t” chica o minúscula, pueden ignorarse bajo nuestro propio riesgo, ya que, sin control, conducen a muchos de nuestros problemas de salud física y mental actuales.

Por fortuna, la mayoría no experimentamos macrotraumas; es decir, traumas con “T” grande o mayúscula, o múltiples traumas y abusos que tal vez explicarían enfermedades psicológicas.

Perderemos seres queridos, cerca de la mitad de nosotros se divorciará y muchos sufriremos heridas físicas o enfermedades… todos sabemos que los macrotraumas tienen la capacidad de generar problemas mentales diagnosticables como ansiedad y depresión. Pero eso no explica lo que veo en mi práctica diaria. En realidad, son las experiencias más sutiles, como la falta de sintonía entre padres e hijos, el acoso entre amigos, la humillación en el aula, la inestabilidad causada por frecuentes cambios geográficos (cambios de escuelas y trabajos), la cultura del logro o el intento constante de llegar a fin de mes, las que dan como resultado un sentimiento de “¿para qué lo intento?”. El problema es que sentirse un poco mal la mayor parte del tiempo, languidecer, la ansiedad de alto funcionamiento y el perfeccionismo desadaptativo no son síntomas que tu médico de cabecera diagnostique o trate. Esos no se ajustan a los criterios limpios y ordenados de las enciclopedias médicas, y cuando tu médico te pregunta si tuviste algún evento importante en tu vida durante el último año, por lo general la respuesta es “no”. Por lo tanto, la gente queda a la deriva en el mar de su existencia-no-lo-suficientemente-seria-pero-agotadora-por-completo, todo porque no reconocemos el impacto insidioso de los microtraumas.

Suelo referirme a los microtraumas sólo como “Micro Ts”, porque esa experiencia universal tiene el derecho de ser usada y hablada en lenguaje común del día a día. Porque son las pequeñas cosas diarias las que hacen que la vida importe, pero también son las que drenan nuestra vitalidad, chispa y potencial. Pero si somos conscientes de nuestros Micro Ts, podemos usarlos a nuestro favor construyendo una robusta inmunidad psicológica que nos protegerá del devastador impacto de futuros Micro Ts.

Tú eres importante. Escúchame: lo eres. Mucho más de lo que sabes ahora. Y al final de este libro no sólo empezarás a creerlo: también tus ansiedades y frustraciones diarias comenzarán a esfumarse. Créeme, soy psicóloga, pero no del tipo que te imaginas. No hay un sofá, no tengo barba ni afirmo con la cabeza de manera juiciosa, ya que no hay vergüenza en nuestras experiencias, en nuestros errores, ni siquiera en nuestros pensamientos más oscuros. Este libro es sobre lo que sé que es verdad gracias a mis más de 20 años de experiencia en investigación y práctica. Todas las personas con las que he trabajado tienen algún tipo de Micro T y hay innumerables ejemplos. Los resultados de los Micro Ts surgen y se presentan de formas reconocibles, y en este libro te compartiré el grupo de “Micro T-emas” que he identificado. Uso el término “Micro T-emas” porque no son enfermedades o trastornos médicos per se, pero afectan a personas con patrones comunes. Tal vez uno o más de estos temas te parece familiar y sientes que eres el único que lo sufre, pero justo aquí y ahora quiero que sepas que estos Micro T-emas, males, problemas (o como quieras llamarle al conjunto de señales, signos y síntomas de cada capítulo), son muy comunes en realidad. Dado que no tenemos definiciones médicas, no puedo darte porcentajes o cifras exactas sobre cuántas personas se sienten de esta manera, pero por mi experiencia y observaciones te diré algo: si no tienes problemas con algún Tema de los Micro Ts, alguien que conoces, quizá muy cercano, sí lo tiene.

Al guiarte a través de los puntos críticos de los Micro Ts (como el pánico a sacar malas calificaciones, nunca sentirte bueno lo suficiente o incluso temas de salud como insomnio, aumento de peso y fatiga crónica), te daré formas prácticas y tangibles de lidiar con estos problemas para que retomes el control de tu vida y ya no seas esclavo de los Micro Ts. En estos días no es fácil acceder a servicios psicológicos, pero sí sabemos gracias a las investigaciones que la biblioterapia, lo que estás haciendo justo ahora al leer este libro, te ayuda a reducir síntomas.

Como todos debemos lidiar con problemas difíciles de la vida, que son tanto complejos como cotidianos, lo haremos tan simple y fácil como sea posible. Para ello usaremos mi método de tres pasos centrado en soluciones:

La Estrategia caa

  • Paso 1: Conciencia. Descubrir tu constelación particular de Micro Ts y cómo afectan tu experiencia para tomar el control de tu vida.
  • Paso 2: Aceptación. Con frecuencia, esta es la parte más desafiante del proceso y la que más gente intenta superar. Aunque sin la aceptación, los Micro Ts seguirán influyendo de manera negativa en tu vida actual.
  • Paso 3: Acción. Pero la aceptación no es suficiente: debes dar pasos para crear de manera activa la vida que deseas.

Es importante, al menos mientras te familiarizas con el proceso, que sigas los pasos en orden. A menudo veo personas muy frustradas cuando realizan técnicas que van directo a la Acción; es como poner un curita sobr

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