Finalizado el curso escolar nos hallamos frente al verano y se nos presentan las mismas dudas de cada año: ¿es positivo reforzar los aprendizajes adquiridos a lo largo del curso en estos meses sin colegio? ¿Cómo podemos repasar lo aprendido sin caer en la repetición o en la misma aburrida rutina? ¿Es necesario hacer deberes o es preferible no hacer nada? ¿Qué es lo que necesita realmente mi hija o mi hijo? Sigue leyendo para saber cuál es la mejor decisión.