¿Cuántas veces te ha podido la desesperación y has gritado a tus hijos? ¿Cuántas veces les has castigado o dejado sin hacer su actividad favorita «para que aprendan»? Sigue leyendo si crees haber probado todos los métodos de comunicación entre tus hijos y tú. Te falta uno: la educación en positivo. Y funciona.