Con el último libro de Héctor Aguilar Camín en mente («Plagio», Literatura Random House), la escritora Valeria Villalobos-Guízar reflexiona sobre el arte de copiar —y la caída profesional que generan los catastróficos deseos de posesión de los escritores plagiarios— en un texto en el que el lector estará tentado a desestimar el peso de los ultrajes (por lo que debe tener cuidado de no olvidar que la risa que genera la novela va secundada por un silencio lleno de vergüenza).