Cómo adelgazar follando (edición ilustrada)

Richard Smith

Fragmento

cap-1
Introducción

«Si le gusta hacer ejercicio, le gustará este libro.

Si detesta hacer ejercicio, le encantará este libro.»

ANÓNIMO

¿Cuánto peso perdemos durante la actividad sexual? Si bien en la literatura dietética abundan las tablas y los libros que explican la cantidad de calorías que quemamos al hacer jogging, jugar al tenis o practicar el golf, lo cierto es que apenas disponemos de información similar relativa a la actividad sexual. No obstante, una encuesta aleatoria realizada entre doscientos seis millones de estadounidenses revela que el noventa y ocho por ciento de ellos consagra más tiempo y esfuerzos al sexo que al jogging, al tenis o al golf, de modo que consideramos llegado el momento de escribir un libro que explique las razones de ello.

Hasta la fecha, los intentos realizados para determinar la pérdida de peso durante la actividad sexual han resultado un fracaso, probablemente a causa de la ignorancia de los investigadores y la poco acertada selección de sujetos. Por ejemplo, un experimento destinado a determinar las calorías que se queman durante los juegos previos quedó interrumpido bruscamente cuando ambos participantes se quedaron dormidos; su falta de interés era atribuible a la diferencia de edad existente entre ellos, cifrada en cincuenta y seis años. Otro experimento fallido, un intento de demostrar que la actividad sexual regular (un mínimo de 72,4 veces por semana) podía estrechar la cintura y mejorar la técnica tenística, fracasó el cuarto día del experimento porque ambos participantes, ya maltrechos, perdieron el juicio. Por consiguiente, la ausencia de datos fiables impedía al ciudadano medio calcular la pérdida de peso que se produce al quitarse la ropa, manosearse con torpeza o intentar alcanzar un orgasmo verdaderamente satisfactorio en una tienda de campaña sin calefacción.

Unas pocas excepciones aparte, el sexo se considera la forma menos aburrida y más placentera de ejercicio físico, por no mencionar la más económica. De hecho, aquellos que se abandonan a él no tienen más que palabras de elogio para los increíbles beneficios que proporciona, y las vigorosas exclamaciones de apoyo tales como «Me gusta», «Es agradable» o «Es mejor que ir andando en mocasines hasta Uruguay» son de uso frecuente. Por supuesto, los ejercicios estándar ayudan a perder peso de forma eficaz, pero roban bastante tiempo. Una hora de jogging, por ejemplo, tan solo quema seiscientas calorías; una hora de natación, quinientas (más si uno permanece bajo el agua), y dos horas de minigolf, tan solo setenta y una. En cambio, fingir un orgasmo de forma convincente puede llegar a quemar ciento sesenta calorías en tan solo diecinueve segundos, y eso sin contar la fase de calentamiento. Añada a ello otras veinte calorías por evitar la mancha húmeda y treinta por ir a buscar una toalla, y comprobará que los beneficios de la actividad sexual son inconmensurables; todo lo que hacemos quema calorías, y dos horas de actividad sexual entusiasta pueden quemar sin ningún problema el equivalente a un bocadillo de pastrami, una ración de tarta de nueces pacanas, dos bolas de helado y esa celulitis desbocada de la parte superior de sus muslos. Por tanto, si consideramos la actividad sexual en relación a las calorías que quemamos, podemos calcular cuánto peso perdemos, teniendo en cuenta que por cada tres mil quinientas calorías adelgazamos alrededor de medio kilo. Por supuesto, a mayor actividad, mayor pérdida de peso.

En este manual hemos intentando cubrir todos los aspectos concebibles del sexo, a fin de ofrecerle una visión general de las drásticas repercusiones que la actividad sexual crónica tiene no solo en el cuerpo, sino también en la mente. Aunque hemos empleado los métodos científicos más modernos para garantizar la precisión, los problemas a los que nos hemos enfrentado han sido, por expresarlo de un modo suave, profundos. Así, por ejemplo, las calorías que se queman intentado encontrar una postura más cómoda variarán en gran medida dependiendo de si uno está cómodamente instalado en una cama de matrimonio o escabechado en el asiento posterior de un sedán japonés. Además, pese a las maravillas de la era electrónica, la labor de traducir reacciones emocionales tales como la ira, la decepción, el herpes o la angustia en calorías quemadas ha resultado tan ardua que nos hemos visto obligados a conformarnos con cuidadosas aproximaciones. Por último, en el calor de la pasión, a pesar de que los electrodos no hacían más que desprenderse una y otra vez, los frenéticos participantes se negaban a detenerse, por lo que tuvimos que ajustar nuestras cifras en consecuencia.

Por tanto, sugerimos emplear este libro como una guía informal en lugar de como un manual estricto, realizar los ajustes calóricos necesarios según su constitución y temperamento, así como de acuerdo con su forma de entregarse al sexo y si tiene pareja o no. Una vez alcanzados el peso y la estatura ideales, puede continuar con su actividad sexual sin preocuparse de efectos secundarios adversos tales como la melancolía o la delgadez extrema.

Tal vez la mejor forma de ilustrar la capacidad de la actividad sexual de ejercer influencia sobre la pérdida de peso sea el hecho de que una hora de intenso toqueteo, incluyendo las fases de retorcerse, serpentear y gemir pidiendo más, pueden quemar fácilmente el equivalente a cinco tragos de crema de menta o una ración doble de tarta de cumpleaños. Para otros ejemplos, recurra a la siguiente tabla.

ACTIVIDAD SEXUAL

QUEMA

1 hora de juegos previos intensos (114 respiraciones por minuto) o 18 minutos de penetración

1 ración (grande) de pastel de chocolate

26 minutos de penetración ininterrumpida más un orgasmo de 9 minutos o equivalente

2 raciones de pizza con doble queso, albóndigas y champiñones

Manosear o hacer cosquillas a la pareja durante 16 minutos

9 piruletas

53 minutos de besos con lengua o 25 minutos de juego previo normal o 6 minutos de juego previo anormal

1 hamburguesa con queso y una porción de kétchup

2 horas de sadomasoquismo o 47 minutos de azotes con un látigo de peso mediano

2 botellas de cerveza, una ración grande de espaguetis y una tostada

7 minutos de sexo aural (cualquier cosa que guarde relación con el oído de la pareja)

6 bombones (sin el papel de aluminio)

15 minutos de sexo oral

11 uvas

52 minutos de masaje en la espalda de la pareja o 10 minutos de masaje en la propia espalda

1 pincho de quiche Lorraine de cangrejo y 1 vaso de vino

1 hora de reanimación estómago a estómago

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