¡Aquí no hacemos las cosas así!

John Kotter

Fragmento

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Misteriosamente, los buitres habían pasado de ser carroñeros a ser rapaces. Nadie sabía por qué. Es probable que estas horribles, aterradoras y mortíferas criaturas fueran el golpe de gracia que destruiría al clan de Matt.

Matt era un suricata, uno de esos animalitos africanos que los humanos encuentran tan monos e interesantes. Como todos los suricatas, Matt tenía una personalidad y unas habilidades muy características. Siempre había sido tímido y se mostraba muy estricto cuando tenía un plan en la cabeza, pero gracias a su inherente lealtad, su sonrisa tierna y sus aptitudes, que utilizaba para ayudar al grupo, se había convertido en un miembro muy apreciado. Solía disfrutar de la vida y esta casi siempre se lo retribuía con creces.

Pero un día…

La lluvia desapareció y su clan de pequeñas e inquietas criaturas ya no contaba con comida suficiente para todos. Como mínimo una vez al día, Matt comía menos para que los pequeños, los ancianos y los más débiles comieran más. Aun así, eso solo suponía una mínima contribución a la solución de aquel problema. El aumento de depredadores era… Bueno, es que Matt nunca había visto nada igual. Algunos suricatas afirmaban que todo estaba relacionado. Menos lluvia significaba menos comida, lo que conducía a extraños e impredecibles cambios en el comportamiento de los depredadores. Pero ¿quién podía saberlo a ciencia cierta?

No parecían ponerse de acuerdo y tampoco se les ocurría ninguna idea que les ayudase a lidiar con los nuevos problemas, lo que frustraba enormemente a Matt y a muchos otros. Y, por si fuera poco, cada vez resultaba más difícil sacar adelante el trabajo cotidiano.

No es que Matt hiciera oídos sordos a las nuevas ideas que iban surgiendo. Tenía dos amigos muy creativos, Tanya y Ago, a quienes se les había ocurrido un método para encontrar más comida y desperdiciarla menos, así como otro para detectar con mayor rapidez a los depredadores. Pero los dos suricatas se toparon con el muro de «Aquí no hacemos las cosas así», respuesta que, debido a las circunstancias, no tenía mucho sentido. Matt intentó echarles una mano y mostró a los demás por qué semejante argumento no tenía ningún sentido. Habló con los suricatas que mejor conocía, los de su misma edad. Habló con su Jefe de Familia. Pero no consiguió nada.

Matt estaba muy cansado. Como los demás lo respetaban tanto, uno de los jefes (un Alfa) no paraba de encargarle un proyecto detrás de otro. Y aquello comenzó a pasarle factura. Matt no era de esos que iban por la vida enfadándose con el mundo, ni discreta ni airadamente. Pero esta vez se había convertido en…

Un suricata muy, muy furioso.

cap-1

Introducción

 

 

Esta historia trata sobre algunas de las cuestiones importantes a las que la mayoría de nosotros nos enfrentamos todos los días: los cambios se dan cada vez a mayor velocidad, lo que no resulta fácil ni de distinguir con claridad ni de manejar adecuadamente; por lo que, si no conseguimos encontrar la manera de evitar los peligros, aprovechar las oportunidades y cosechar los resultados que en realidad todos valoramos (y que sabemos que son posibles porque algunos los consiguen), la vida puede volverse muy desagradable.

Hemos elegido la fábula como formato (una historia con todo un elenco de personajes, entre ellos Matt) porque nos permite abordar grandes asuntos y llegar a mucha gente. Y es que los que vamos a tratar aquí son grandes asuntos de verdad. Para entender cómo obtendremos mejores resultados, primero debemos comprender mejor cómo crecen las organizaciones y por qué muy a menudo estas acaban luchando por su mera supervivencia, sin importar el éxito que tuvieron en el pasado, así como también por qué a veces quiebran. Tenemos que entender mejor por qué unas pocas empresas se recuperan y vuelven a crecer hasta cumplir con su misión de crear buenos puestos de trabajo, servicios y riqueza. Todo ello nos ayudará a reparar en el papel que la disciplina, la planificación, la fiabilidad y la eficiencia juegan en estos casos, así como en el rol que desempeñan la pasión, la visión, el compromiso, la velocidad, la agilidad y la cultura. Y, por supuesto, también está el asunto de la gestión frente al liderazgo, y este último no solo limitado al que ejercen unos cuantos jefazos.

Sí, obviamente sabemos que son muchas cuestiones para un libro tan breve y también que estos temas ya se han tratado antes. No obstante, creemos que hoy en día aún hay mucha confusión en torno a algunos asuntos fundamentales relacionados con el éxito. Cuando comencemos a disipar esta neblina podremos convertir los desafíos y las amenazas del siglo XXI en oportunidades apasionantes, aplicables tanto a nuestros negocios como a los gobiernos, las organizaciones sin ánimo de lucro o incluso a nosotros mismos. Podríamos hablar largo y tendido sobre las muchas décadas de investigación que subyacen en las ideas y los puntos de vista que se plasman en este libro. Sin embargo, un examen exhaustivo podría socavar nuestra intención de ser breves, provocadores, útiles y entretenidos. Con todo, al final del libro ofrecemos algunas reflexiones sobre los temas planteados tanto en la investigación como en la fábula. Por ahora, nos limitaremos a presentar este sencillo diagrama.

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Hay mucho que decir en relación con el auge, la caída y el resurgimiento de las organizaciones, así como sobre de qué forma podemos actuar para ser más eficaces y felices en el trabajo. Hablaremos de todo ello en las últimas páginas del libro (y comprenderás su importancia a lo largo de nuestra parábola).

Bueno, basta ya. Retrocedamos y vayamos al principio de nuestra fábula.

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