Hoy, 13 de septiembre, Roald Dahl cumpliría ciento cinco años si una leucemia no hubiese acabado con su vida un 23 de noviembre de 1990, cuando contaba setenta y cuatro años y aún tenía vida por delante para agrandar su mito. El mito de un hombre que, con su desbordante imaginación y su prodigiosa escritura, cambió para siempre el concepto de literatura infantil.