Foodtropia

Paola Freire

Fragmento

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Introducción

En este libro encontraréis la esencia de Foodtropia, un poco de mí, de mi infancia, de mis raíces y de mi formación como chef y pastelera en la escuela de alta cocina Le Cordon Bleu en Madrid.

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Si, hace unos años, me hubieran dicho que convertiría mi afición por la cocina en mi profesión y que hoy estaría escribiendo un libro para compartir con vosotros mis recetas, no me lo habría creído. Pero la vida da muchas vueltas y, si algo he aprendido durante esta etapa es que, con trabajo, pasión y esfuerzo, puedes lograr lo que te propongas.

Como casi todo lo bueno, mi afición por la cocina nació en mi casa, cuando era pequeña. Mi madre nos transmitió a mis hermanas y a mí las bases de una alimentación saludable a través de recetas fáciles, sanas y ricas. Sin embargo, no fue hasta que me mudé a Madrid para ir a la universidad cuando realmente empecé a apreciar y valorar los buenos hábitos alimenticios que nos había inculcado.

Gran parte de esta pasión por los fogones también se la debo a mi abuela Merche, que fue una gran cocinera, tanto que tenía su propia columna de recetas en el periódico La Voz de Galicia. Ha sido una fuente de inspiración para mí ya que, con sus recetas, me ha permitido viajar a los clásicos de la cocina para recuperarlos y darles un toque moderno.

Tan importante es saber cocinar como seleccionar y tratar el producto que vas a utilizar. Sobre esto me ha enseñado, y lo sigue haciendo, mi padre. Él es quien me ha transmitido el placer de comprar en los mercados locales, de sumergirte entre los puestos y de disfrutar de los productos de temporada que tanta importancia tienen en este libro.

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Sin embargo, a pesar de encantarme la cocina y todo lo relacionado con ella, la realidad es que, hasta hace unos pocos años, solo era una afición a la que dedicaba apenas unas horas de mi día a día como abogada.

Todo cambió cuando mi hermana decidió crearme una cuenta en Instagram para que publicara las recetas que preparaba a diario en casa. Decía que la gente tenía que ver cómo es posible cocinar recetas sanas y ricas en poco tiempo. Así fue como hace algo más de tres años nació Foodtropia —un nombre que se le ocurrió a mi marido— sin imaginarme que este pequeño proyecto me traería tantas alegrías con el tiempo.

Empecé a compartir fotos con recetas que preparaba en mis ratos libres explicando el paso a paso de la elaboración con vídeos sencillos y, poco a poco, el número de seguidores fue aumentando gracias al boca a boca.

Entonces, por sorpresa y en el mejor momento, llegó un parón profesional en mi vida. Me fui a vivir a Londres durante 6 meses con mi marido y decidí darle una oportunidad a la cocina. Dediqué esa esa pausa a formarme y a reflexionar sobre si quería que la gastronomía fuera solo una afición o algo más.

Cuando volví de Reino Unido lo tenía claro, quería apostar por la cocina y me inscribí en la prestigiosa escuela Le Cordon Bleu para cursar Le Gran Diplome y convertirme en chef y pastelera. La decisión no pudo ser más acertada. En Le Cordon Bleu me formé con los mejores profesores y aprendí a cocinar como una verdadera profesional, conocí las bases de la cocina, el respeto por el producto y la temporada, la importancia de la organización y la disciplina para ofrecer siempre lo mejor de mí en cada elaboración.

En medio del curso llegó la pandemia y, de un día para otro, se suspendieron las clases. Recuerdo perfectamente aquellos primeros días en los que animaba a la gente a quedarse en casa y cocinar. No me imaginaba que lo que iban a ser unos días de confinamiento se convertirían en meses.

Durante ese periodo trabajé sin descanso y no paré de compartir recetas. Me volqué en Foodtropia más que nunca para tratar de aportar algo de distracción a las familias y que pudieran encontrar un respiro conmigo en la cocina. Cocinaba, grababa y publicaba mis desayunos, comidas y cenas para dar ideas con las que combatir la monotonía de aquellos días. La respuesta fue brutal y cada día que pasaba eran muchos los nuevos seguidores que se sumaban a la cuenta para preparar mis recetas y me hacían llegar su cariño y su agradecimiento por acompañarlos durante esos días difíciles.

De esta etapa también me llevo el haberme animado a iniciar un proyecto que siempre había querido hacer: impartir clases de cocina. Aunque por las circunstancias no han podido ser presenciales, las clases virtuales ―públicas y privadas― han tenido una acogida buenísima.

Sin duda, fueron unos meses muy intensos a nivel emocional y también profesional en los que mis recetas viajaron a muchos hogares y di a conocer mi filosofía y mi marca personal.

Esa filosofía es la que quiero haceros llegar con este libro. Cocinar fácil, rico y sano es posible y, además, puede hacerse con productos de temporada, recuperando clásicos y dándoles un toque moderno y distinto para huir de la monotonía en la que es tan fácil caer a la hora de cocinar.

En este libro, al igual que en mi cuenta de Instagram, intento plasmar el día a día de mi alimentación y, al mismo tiempo, aportar una gran variedad de recetas. En ellas incorporo frutas, proteínas animales y vegetales, legumbres, pastas, arroces, pero en las que, sobre todo, priman las verduras y hortalizas. También encontraréis aperitivos, guarniciones, recetas dulces y platos principales cocinados con lo mejor de cada estación y con ingredientes que podréis comprar con facilidad en los mercados locales.

Descubriréis que una de las muchas ventajas que tiene cocinar con productos de temporada es que, cuando están en su momento, saben mejor que nunca, y de ahí que las recetas que se elaboran con ellos tengan un sabor delicioso.

Para mí no hay nada más apetecible que comer un guiso de ternera con calabaza y setas en otoño para entrar en calor en otoño o cenar en verano una crema fresquita de melón con aguacate y hierbabuena. Cada estación nos ofrece una gran variedad de frutas y verduras con las que cocinar multitud de platos sin aburrirnos.

Además, tan importante es la calidad y la estacionalidad de los ingredientes que utilizamos para las recetas como la forma en la que los cocinamos. Por eso, antes de que os pongáis manos a la obra, quiero compartir con vosotros algunos consejos que os pueden resultar útiles a la hora de cocinar:

•En mi casa nunca falta el aceite de oliva virgen extra y la sal sin refinar.

•Comprobaréis que en la mayor parte de mis recetas utilizo cebolla, puerro o ajo, así que tenedlos siempre presentes en vuestra lista de la compra.

•Haceos con una buena batería de cocina que incluya sartenes y ollas de diferentes tamaños, así como con unos cuchillos bien afilados.

•Soy una fan absoluta de las cremas de verduras, por eso me parece clave contar con una buena procesadora con la que triturarlas y dejarlas bien lisas y cremosas.

•Vigila las temperaturas de los fuegos y los tiempos de cocción para conseguir el punto óptimo de cada elaboración.

•Nunca os olvidéis de probar antes de servir para poder rectificar lo que sea necesario.

•Dedicad unos minut

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