No les gustan las espinacas ni el brócoli, les aburre comer fruta, pierden la cabeza por un bollo y, si por ellos fuera, cenarían pizza o hamburguesa todos los días. Te suena, ¿verdad?  Alimentar a nuestros hijos no es nada fácil, y no por falta de opciones, sino por exceso de ellas. Las chucherías, comida procesada, bollería industrial y alimentos con exceso de azúcar o sal están por todas partes. ¿Nos acompañas en un viaje por las bacterias de nuestro sistema digestivo de la mano de la nutricionista Blanca García-Orea Haro para descubrir qué hacen?