Lobos del Calla (La Torre Oscura 5)

Stephen King

Fragmento

Lobos del Calla es el quinto volumen de un extenso relato inspirado en el poema narrativo de Robert Browning «Childe Roland a la Torre Oscura llegó». El sexto, La canción de Susannah, se publicará en 2005. El séptimo y último, La Torre Oscura, se publicará más adelante.

El primer volumen, titulado La hierba del diablo, narra cómo Roland Deschain de Gilead persigue y finalmente logra dar alcance a Walter, el hombre de negro, quien fingía haber sido amigo del padre de Roland cuando en realidad actuaba al servicio del Rey Carmesí en el lejano Mundo Final. Para Roland, atrapar al semihumano Walter constituye un paso más en el camino hacia la Torre Oscura, donde espera atajar —y tal vez incluso impedir— la inminente destrucción del Mundo Medio y la lenta muerte de los Haces. El subtítulo de este novela es «REANUDACIÓN».

Cuando conocemos a Roland, la Torre Oscura es una especie de obsesión para él, su grial, su única razón de vivir. Sabemos que Marten trató que Roland, siendo este poco más que un crío, fuera enviado al oeste cubierto de oprobio, barrido del tablero del gran juego. Sin embargo, Roland frustra los planes de Marten, gracias sobre todo a su intuición a la hora de escoger el arma que debe utilizar en la prueba de la hombría.

Steven Deschain, padre de Roland, envía a su hijo y dos amigos (Cuthbert Allgood y Alain Johns) a la baronía de Mejis, en la costa, en gran parte para poner a su hijo fuera del alcance de Walter. Allí, Roland conoce a Susan Delgado, de la que se enamora y a quien ha engañado una bruja, Rea de Cos, pues envidia la belleza de la chica. Rea de Cos entraña un grave peligro ya que se ha hecho con una de las grandes bolas de cristal conocidas como las Bandas del Arco iris… o las Bolas de Cristal del Mago. En total suman trece, y la más poderosa y temible de ellas es la Trece Negra. Roland y sus amigos corren muchas aventuras en Mejis, y aunque consiguen escapar salvando la vida (y la Banda rosa del Arco iris), Susan Delgado, la encantadora chica de la ventana, muere quemada en la hoguera. Esta historia se relata en el cuarto volumen, La bola de cristal. El subtítulo de esta novela es «RECONOCIMIENTO».

Durante el transcurso de los relatos sobre la Torre, descubrimos que el mundo del pistolero está relacionado con el nuestro en varios aspectos fundamentales. La primera de esas conexiones se hace patente cuando Jake, un chico del Nueva York de 1977, conoce a Roland en una estación desierta muchos años después de la muerte de Susan Delgado. Existen puertas entre el mundo de Roland y el nuestro; y una de ellas es la Muerte. Jake se encuentra en aquella estación desierta tras haber sido empujado en plena calle Cuarenta y tres y atropellado por un coche. El conductor del vehículo era un hombre llamado Enrico Balazar. El autor del empujón, un criminal sociópata llamado Jack Mort, el representante de Walter en el Nueva York de la Torre Oscura.

Antes de que Jake y Roland logren dar con Walter, el chico muere de nuevo. Esta vez porque el pistolero, enfrentado a la dolorosa disyuntiva de elegir entre este hijo simbólico y la Torre Oscura, elige la Torre. Las últimas palabras de Jake antes de despeñarse por el abismo son: «Ve, pues… Hay otros mundos aparte de este».

El enfrentamiento final entre Roland y Walter tiene lugar en las cercanías del mar del Oeste. Durante una larga noche de garla, el hombre de negro le lee a Roland su futuro, ayudándose de una extraña baraja de Tarot y le hace hincapié en tres cartas: el Prisionero, la Dama de las Sombras y la Muerte («aunque no para ti, pistolero»).

La invocación, subtitulado «RENOVACIÓN», comienza a orillas del mar del Oeste, no mucho después de que Roland se despierte tras el enfrentamiento con Walter. El exhausto pistolero es atacado por una horda de carnívoras «langostruosidades» y antes de conseguir escapar de ellas pierde dos dedos de la mano derecha y queda gravemente infectado. Roland reanuda su viaje por la costa del mar del Oeste, aunque se halla enfermo… tal vez moribundo.

En el trayecto encuentra tres puertas que se alzan aisladas en la playa. Todas ellas conducen al Nueva York de nuestro mundo, a tres «cuándos» distintos. De 1987 Roland invoca a Eddie Dean, un prisionero de la heroína. De 1964 invoca a Odetta Susannah Holmes, una mujer que perdió las piernas cuando un sociópata llamado Jack Mort la empujó a los raíles del metro. Ella es la Dama de las Sombras y posee una segunda personalidad hostil, oculta en el interior de su cerebro. Esta mujer oculta, la violenta y taimada Detta Walker, se propone matar tanto a Roland como a Eddie cuando el pistolero la transporta al Mundo Medio.

Roland piensa que tal vez ha invocado a tres personas en las figuras de Eddie y Susannah, dado que Odetta tiene doble personalidad. Sin embargo, cuando Odetta y Detta se funden en Susannah (gracias, en buena medida, al amor y a la valentía de Eddie Dean), el pistolero comprende que su suposición no es cierta. Y también algo más: lo atormenta el recuerdo de Jake, el chico que al morir le habló de otros mundos.

Las tierras baldías, subtitulado «REDENCIÓN», se inicia con una paradoja para Roland, pues está convencido de que Jake parece tanto vivo como muerto. En el Nueva York de finales de los años setenta, a Jake Chambers lo atormenta la misma pregunta: ¿vivo o muerto? ¿Cómo está? Después de matar a un oso gigantesco llamado Mir (según las viejas gentes que le profesaban temor) o Shardik (según los Grandes Antiguos que lo crearon), Roland, Eddie y Susannah vuelven sobre los pasos de la bestia y descubren el Camino del Haz conocido como «Shardik a Maturin», Oso a Tortuga. En un tiempo hubo seis haces similares que discurrían entre los doce portales que jalonan los límites del Mundo Medio. En el punto en el que los haces se entrecruzan, en el centro del mundo de Roland (y de todos los mundos), se halla la Torre Oscura, el nexo de todos los «dóndes» y todos los «cuándos».

Para entonces, Eddie y Susannah ya no son prisioneros en el mundo de Roland. Enamorados y en vías de convertirse en pistoleros, participan en la búsqueda y siguen a Roland, el último seppe-sai (vendedor de muerte) por el Camino de Shardik, la Senda de Maturin.

En un círculo parlante, no lejos del Pórtico del Oso, el tiempo se recompone, la paradoja se resuelve y la auténtica tercera figura es invocada por fin. Jake entra de nuevo en el Mundo Medio al concluir un peligroso rito en el que los cuatro —Jake, Eddie, Susannah y Roland— recuerdan los rostros de sus padres y se absuelven a sí mismos con honor. No mucho después, el cuarteto se convierte en quinteto cuando Jake hace amistad con un bilibrambo. Los brambos, cuyo aspecto corresponde al de un híbrido de tejón, mapache y perro, poseen una capacidad de habla limitada. Jake bautiza a su nuevo amigo con el nombre de Acho.

La senda de los peregrinos les conduce a la ciudad de Lud, donde los degenerados supervivientes de dos antiguas facciones mantienen vivos

Suscríbete para continuar leyendo y recibir nuestras novedades editoriales

¡Ya estás apuntado/a! Gracias.X

Añadido a tus libros guardados