La posibilidad de una isla

Michel Houellebecq

Fragmento

intro

 

¿Quién, entre vosotros, merece la vida eterna?

 

Mi encarnación actual se deteriora; no creo que consiga aguantar mucho más tiempo. En mi próxima encarnación sé que me reuniré con mi compañero, el perrito Fox.

El efecto beneficioso de la compañía de un perro proviene de que es posible hacerlo feliz; pide cosas tan simples, su ego es tan limitado... Puede que en una época anterior las mujeres se encontrasen en una situación comparable: semejante a la de un animal doméstico. Sin duda había una forma de felicidad domótica, ligada al funcionamiento corriente, que ya no logramos entender; sin duda existía el placer de constituir un organismo funcional, adecuado, concebido para llevar a cabo una serie discreta de tareas; y estas tareas, al repetirse, constituían la serie discreta de los días. Todo esto ha desaparecido, como la serie de tareas; en realidad ya no podemos atribuirnos un objetivo. No conocemos las alegrías del ser humano; sus penas no nos perturban. Nuestras noches ya no vibran de terror o de éxtasis; sin embargo vivimos, pasamos por la vida sin alegría y sin misterio, el tiempo nos parece breve.

 

Mi primer contacto con Marie22 fue a través de un servidor español de gama baja; los tiempos de conexión eran espantosamente largos.

El cansancio provocado

Por el viejo holandés muerto

No es algo de lo que se pueda dar fe

Mucho antes del regreso del maestro.

2711, 325104, 13375317, 452626. Vi su coño en la dirección indicada: entrecortado, pixelado, pero extrañamente real. ¿Estaba viva, muerta, o era una intermedia? Más bien una intermedia, creo; pero hablar de eso era impensable.

Las mujeres dan una impresión de eternidad, con ese coño conectado a los misterios: como si se tratara de un túnel que da a la esencia del mundo, cuando en realidad sólo es un agujero para enanos, caído en desuso. Si pueden dar esa impresión, mejor para ellas; mi palabra es compasiva.

La gracia inmóvil,

Notablemente aplastante

Que emana del paso de las civilizaciones

No tiene la muerte como corolario.

Tendría que haberlo dejado. Dejar el juego, la intermediación, el contacto; pero era demasiado tarde. 258, 129, 3727313, 11324410.

La primera secuencia estaba filmada desde cierta altura. Inmensas cubiertas de plástico gris cubrían la llanura; estábamos al norte de Almería. Antes, los que recogían la cosecha de frutas y legumbres que crecían bajo los invernaderos eran los trabajadores del campo; la mayoría de origen marroquí. Después de la automatización, habían desaparecido en las sierras circundantes.

Además del equipamiento habitual —central eléctrica para alimentar la barrera de protección, repetidores satélite, receptores—, la unidad Proyecciones XXI,13 disponía de un generador de sales minerales y de su propia fuente de agua potable. Estaba lejos de los grandes ejes y no aparecía en ningún mapa reciente; su construcción era posterior a los últimos trazados. Desde la supresión del tráfico aéreo y el establecimiento de una interferencia permanente en las bandas de transmisión vía satélite, era virtualmente imposible detectarla.

La siguiente secuencia podría haber sido un sueño. Un hombre con mi cara se comía un yogur en una fábrica siderúrgica; las instrucciones de empleo de las máquinas herramienta estaban escritas en turco. Era poco probable que la producción lograra ponerse en marcha.

12, 12, 533, 8467.

El segundo mensaje de Marie22 estaba formulado así:

Estoy más sola que una vieja

Con mi

Almeja.

245535, 43, 3. Cuando hablo en primera persona, miento. Tomemos el «yo» de la percepción: neutro y límpido. Pongámoslo en relación con el «yo» de la intermediación: como tal, mi cuerpo me pertenece; o, más exactamente, yo pertenezco a mi cuerpo. ¿Qué observamos? Una ausencia de contacto. Temed mi palabra.

 

No quiero manteneros fuera de este libro; sois, vivos o muertos, lectores.

Esto se construye fuera de mí; y quiero que se construya: así, en silencio.

En contra de la idea establecida,

La palabra no crea un mundo;

El hombre habla como ladra el perro,

Para expresar su ira o su temor.

El placer es silencioso,

Igual que ser feliz.

El yo es la síntesis de nuestros fracasos; pero sólo es una síntesis parcial. Temed mi palabra.

Este libro está destinado a la edificación de los Futuros. Los hombres, se dirán ellos, han sido capaces de producir algo así. No es una nadería; no es todo; se trata de una producción intermedia.

Marie22, si es que existe, es una mujer en la misma medida en que yo soy un hombre; en una medida limitada, refutable.

Yo también me acerco al final de mi recorrido.

Nadie será contemporáneo del nacimiento del Espíritu, salvo los Futuros; pero los Futuros no son seres en el sentido en que entendemos el término. Temed mi palabra.

parte1

Primera parte

COMENTARIO DE DANIEL24

cap2

Daniel1,1

¿Y qué hace una rata despierta? Olisquear.

Jean-Didier, biólogo

¡Qué presentes siguen en mi memoria los primeros instantes de mi vocación de bufón! Tenía diecisiete años, y estaba pasando un mes de agosto más bien deprimente en un club all inclusive en Turquía; por otra parte, fue la última vez que tuve que ir de vacaciones con mis padres. La imbécil de mi hermana —que por entonces tenía trece años— empezaba a calentar a todos los tíos. Era la hora del desayuno; como todas las mañanas, se había formado una cola para los huevos revueltos, a los que los veraneantes parecían especialmente aficionados. A mi lado, una vieja inglesa (seca, aviesa, del tipo que descuartiza zorros para decorar la sala de estar), que ya se había servido huevos en abundancia, arrambló sin dudarlo con las tres

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