Al desnudo

Chuck Palahniuk

Fragmento

Índice

Para E. A. H

Chico encuentra a chica.

Chico consigue a chica.

¿Chico mata a chica?

ACTO 1, ESCENA 1

ACTO 1, ESCENA 1

La escena 1 del acto 1 arranca con Lillian Hellman abriéndose paso con uñas y dientes, dando traspiés y trepando por el sotobosque espinoso y nocturno de un schwarzwald alemán, con un niño judío aferrando a cada teta y una camada entera de niños subida a su espalda. Lilly avanza a trancas y barrancas, peleando con las zarzas que se le enganchan en los bordados dorados de su pijama de estar por casa de Balenciaga, y aferrada a su terciopelo negro va una horda de querubines condenados a los que ella hace correr para salvarlos de los hornos de un campo de exterminio nazi. Y todavía lleva a varios niñitos inocentes más atados a cada uno de sus musculosos muslos. Indefensos bebés judíos, gitanos y homosexuales. Las balas nazis de la Gestapo pasan zumbando a su alrededor en la oscuridad, haciendo jirones el follaje del bosque, levantando una nube de olor a pólvora y a agujas de pinos. Su Chanel n.º 5 emite un aroma embriagador. Las balas y las granadas de mano pasan silbando junto al moño estilo Hattie Carnegie perfectamente peinado de la señorita Hellman, tan cerca de ella que la munición le revienta los pendientes Cartier de cuentas de cristal, provocando explosiones multicolores de diamantes sin precio. La metralla de rubí y esmeralda se le clava en la piel inmaculada de las mejillas pálidas y perfectas… Esta secuencia de acción funde a:

Vemos: el interior de una majestuosa mansión en Sutton Place. Es como un sitio tipo Billie Burke decorado por Billy Haines, donde un grupo de invitados con ropa formal se encuentran sentados alrededor de una mesa alargada, en un comedor iluminado con velas y con las paredes revestidas de paneles de madera. Los lacayos con librea están de pie junto a las paredes. La señorita Hellman está sentada cerca de la cabecera de la mesa de esta cena formal tan concurrida, narrando la frenética escena de la fuga que acabamos de presenciar. En una lenta panorámica, los tarjetones grabados que identifican a cada uno de los invitados van componiendo un verdadero Quién es quién. Sentada a esta mesa se encuentra fácilmente la mitad de la historia del siglo XX: el príncipe Nicolás de Rumanía, Pablo Picasso, Cordell Hull y Josef von Sternberg. Los invitados famosos parecen ir desde Samuel Beckett pasando por Gene Autry y Marjorie Main, hasta perderse en el horizonte lejano.

Lillian deja de hablar el tiempo justo para dar una larga calada a su cigarrillo. Luego expulsa el humo en dirección a Pola Negri y Adolph Zukor y dice

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