«Mamá... ¿por qué me porto mal?»
Emociones 5 minutos

«Mamá... ¿por qué me porto mal?»

¿Se portan realmente los niños y las niñas bien o mal? ¿O somos los adultos quienes no sabemos interpretar la conducta de nuestros pequeños? En esta entrevista con Diana Jiménez nos adentramos en el desarrollo y funcionamiento del cerebro de una forma sencilla y práctica, accesible para todos y muy útil.

ALEJANDRA MELÚS

Experta en Atención Temprana y primera infancia

@melusalejandra

Diana Jiménez es psicóloga y psicoterapeuta, además de entrenadora de educadores y educadora certificada en Disciplina Positiva. Con más de 20 años de experiencia trabajando con familias y profesionales del ámbito educativo como docente y psicóloga especializada en infancia y juventud, ayuda a familias y profesionales de la enseñanza con sus formaciones y talleres «a medida». Su último cuento, Mamá, ¿por qué me porto mal? es un libro lleno de herramientas, ideas y estrategias para cambiar la mirada hacia la infancia y cómo nos comunicamos con los niños y las niñas, además de ser una suerte de manual para aprender a conocer cómo funciona el cerebro de una manera sencilla, pero muy visual y práctica. Hoy tenemos la suerte de hablar con Diana, quien nos va a contar en esta entrevista cómo creó esta obra y cuál es el mensaje que quiere transmitir con ella.

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Penguin Kids: ¿Cómo surgió la idea de escribir Mamá, ¿por qué me porto mal?

Diana Jiménez: Realmente la propuesta vino de la editorial. Fue una propuesta abierta («Nos gustaría que escribieras un cuento») y enseguida me acordé de que es lo que más demandan los padres en las sesiones y formaciones que doy. Entender por qué mi hijo hace lo que hace y acercar el funcionamiento del cerebro, la neurociencia, a las familias.

Penguin Kids: ¿Cómo ha sido su proceso creativo?

Diana Jiménez: Diría que ha sido ágil y divertido. Soy una persona muy visual así que poder convertir las ideas en cuento, con viñetas, imágenes, me enamoró desde el principio. Y luego, Sara, la ilustradora, ha hecho un trabajo maravilloso.

Penguin Kids: Como psicóloga y educadora, ¿crees que en la sociedad actual estamos educando de un modo más consciente, teniendo en cuenta las emociones de los niños y las niñas y el desarrollo cerebral?

Diana Jiménez: Veo que falta mucho camino. A mí me llegan familias con muchas ganas y deseos de hacer las cosas de otra manera. Sin embargo, hay muchas otras que no sólo no tienen acceso sino que ni se plantean la posibilidad de que las cosas se hagan de otra manera. A veces pienso que a la sociedad no le interesa que haya niños con sentido crítico y otras veces pienso que cada uno tenemos nuestro aporte para hacer el cambio y en esto me enfoco. Es mi granito de arena.

Penguin Kids: Es cierto que en los últimos años, gracias sobre todo a los medios de comunicación y las redes sociales, los recursos y herramientas de una educación basada en el respeto, en las necesidades y el desarrollo de los niños, son accesibles a gran parte de la sociedad y esto hace que estemos ante una generación de padres, madres y educadores que educan de un modo diferente. La empatía, el afecto, la escucha, el respeto, son valores que se tienen cada vez más en cuenta a la hora de hablar de infancia, de acompañarla, aunque es cierto que cambiar del modelo en el que fuimos educados a otro tan distinto no es tarea sencilla, ya que supone tomar consciencia del cambio, trabajar en ello y ponerlo en práctica en el día a día para ir integrándolo y hacerlo rutina. ¿Crees que tu cuento va enfocado en acompañar a estas familias que están cuestionándose este cambio y han dado el paso y en dar a conocer el cambio a quienes aún no lo han descubierto?

Diana Jiménez: Totalmente; y es más, suena muy utópico, pero quiero creer que el cuento va a ayudar aún más a esas personas que no se plantean que el cambio es necesario o que podemos hacer las cosas de otra manera. ¡De ahí el título! Podría haber sido un título más positivo, Los niños se portan bien, por ejemplo, pero al ser Mamá, ¿por qué me porto mal?, el padre se acerca al libro sin sentirse juzgado, empatizando con la historia… porque su hijo también se porta mal… Para llegar a adentrarse en una lectura que le desvelará que las cosas no son como nos las habían contado y que es emocionante saber que las cosas pueden ser también diferentes y podemos sentirnos bien en nuestra maternidad/paternidad y crianza. Es un cuento que recomiendo también para el aula a educadores de infantil y primaria.

Penguin Kids: El desarrollo del cerebro parece aún algo desconocido para nuestra sociedad, ya que hay aspectos que a pesar de estar ya muy estudiados y analizados, seguimos tratándolos igual que generaciones atrás. Mamá, ¿por qué me porto mal? explica y describe el desarrollo cerebral de una manera sencilla pero perfecta para poderlo comprender bien, y no sólo en cuanto al cerebro del niño o la niña se refiere, sino para comprendernos a nosotros mismos, como adultos. ¿Sientes que es necesario que nos descubramos antes a nosotros mismos y no sólo a nuestros hijos para comprender nuestros comportamientos, y trabajemos primero en nosotros aquello que queremos acompañar en ellos?

Diana Jiménez: Efectivamente: cambiar la mirada, el foco y bajarnos de ese peldaño de falso poder desde el que veníamos educando. Quitarnos los miedos de perder autoridad y quitar palabrería fría y cerebral para hablar con el sentimiento y el entendimiento. Comprensión y compasión en ambas direcciones: adultos-infancia.

Penguin Kids: ¿Para quién dirías que está enfocado o dirigido este cuento?

Diana Jiménez: A todo aquel que esté en contacto con la infancia. Me encantaría que llegara donde más falta hiciera y con que un sólo padre o educador mirara a sus hijos de otra forma, yo sería feliz. ¿Te imaginas que un padre o madre después de leer el cuento fuera a abrazar a su hija o a su hijo y le dijera: «Siento no haberte sabido entender antes y estoy aquí para aprender contigo»? ¡Uf! Me emociono de pensarlo.

Penguin Kids: En este cuento abordas un temazo del que me encantaría que nos pudieras hablar un poquito más: portarse bien o portarse mal. He aquí la cuestión. Seguimos escuchando a diario frases del tipo: «¡Este niño se porta siempre mal!», «¡Ay que ver, qué bueno es este bebé, que no llora nada, qué bien se porta!» o la pregunta recurrente de «¿Cómo se ha portado hoy?». En Mamá, ¿por qué me porto mal?, Vega le hace esta pregunta a su mamá. ¿Nos podrías explicar por qué es tan necesario e importante que entendamos por qué los niños no se portan bien o mal y qué es lo que sucede?

Diana Jiménez: Exacto. ¿Qué es portarse bien? ¿Quién lo dice? ¿En base a qué? ¿Salir a la calle corriendo en pijama está bien? Depende, si sales porque tu casa está ardiendo no te pares a vestirte… Aún seguimos hablando poniendo juicio y dando órdenes: «Esto está mal», «eso no se hace», «pórtate bien»… cuando en el fondo lo que queremos es que los niños sean responsables, desarrollen un sentido crítico, de justicia, y tomen buenas decisiones. Esto corresponde a un cerebro más desarrollado que necesita de oportunidades para ello. Es el adulto quien las da si lo entiende. En Mamá, ¿por qué me porto mal? lo que se ve es que los niños creen todo lo que oyen. Vega pregunta eso porque se lo dicen muchas veces -«Hay que portarse bien», “Vega, te estás portando mal»- y ella piensa que no debe ser una buena niña. Portarse bien o mal se refiere a la conducta, a la superficie, a lo que vemos. Si yo escupo la leche lo que ves es que soy una maleducada. Lo que no sabes es que: estaba muy caliente y me quemé, estaba agria porque se había estropeado, algo me hizo cosquillas y me reí, etc. Tenemos que conocer cómo funciona el cerebro y la etapa evolutiva de nuestros hijos para entender el para qué de su conducta y la creencia escondida debajo de la misma.

Penguin Kids: Me encantaría que explicaras la relación entre una tortuga, un mono y un cocodrilo y el desarrollo del cerebro...

Diana Jiménez: Tres animales que aparentemente no tienen nada en común y difícilmente pueden convivir. ¿Y si los usáramos como símil o metáfora para explicar a nuestros hijos (y a nosotros mismos) cómo funciona el cerebro? A los niños les encantan los animales y con estos tres podemos hacer una versión (muy sencilla y muy resumida) de los procesos de nuestro cerebro en relación a la conducta….

Penguin Kids: Un cuento necesita de sus ilustraciones para traspasar y hacer llegar su mensaje a sus lectores, ¿nos podrías contar algún detalle o anécdota sobre cómo se crearon los personajes y se ilustraron junto a Sara Mateos? ¿Cómo fue este proceso creativo entre ambas, de texto e ilustraciones?

Diana Jiménez: La verdad es que la mejor anécdota fue que cuando mi editora me presentó los bocetos del dibujo de los animales y le dije: «A esos os he visto yo en internet en otros dibujos», pero, ¡qué va! Donde los había visto era en mi cabeza. Fueron tal y como los había imaginado. Sara Mateos ha hecho un trabajo muy bonito: poner palabras a mis pensamientos y sentimientos.

Penguin Kids: Por último, pero no menos importante, me encantaría que nos contaras la idea de crear una guía al final del cuento, un recurso muy interesante lleno de recursos y herramientas. ¿Qué se van a encontrar las familias?

Diana Jiménez: Pues aquí el mérito no es mío… la idea se le ocurrió a Ada, mi editora, y me puse manos a la obra. Ojalá ayude a los padres a interiorizar el fin último del cuento: «Los niños no se portan bien ni mal, hacen cosas que pueden hacerse de otra manera en su búsqueda de pertenencia y somos los adultos quienes debemos modelar aquello que consideramos esperable por edad».


Y ya sólo nos queda disfrutar de este cuento tan especial, emocional y necesario para nuestra sociedad, ya que este mensaje debe llegar a cada hogar, a cada escuela, a cada lugar donde existan niños y niñas y adultos que deseen cambiar la mirada, educar de una manera más consciente y cambiar el foco.

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