Vanesa Pérez-Sauquillo: «Los niños están llenos de poesía»
Autora de la colección Baby Unicorns, poeta y traductora de algunas de las series infantiles más queridas, Vanesa Pérez-Sauquillo, autora del mes de junio de 2026 en Penguin Kids, nos habla de imaginación, magia, poesía y del poder de las historias para acompañar a los niños en su crecimiento. En esta entrevista descubrimos cómo nació el universo de Nébula, qué hace únicos a sus Baby Unicorns y por qué cree que la infancia mira el mundo con una capacidad de asombro extraordinaria.
Poeta, escritora y traductora, Vanesa Pérez-Sauquillo lleva años creando historias que acompañan a los lectores desde sus primeros pasos hasta la adolescencia. Autora de series tan queridas como Baby Unicorns, de Cuentos con beso para las buenas noches o Grandes pasitos, sus libros ayudan a afrontar etapas cruciales del desarrollo. Ella defiende la imaginación, la poesía y el amor como herramientas esenciales para crecer. También es traductora de títulos de colecciones tan emblemáticas como Isadora Moon, Elmer o La ovejita que vino a cenar, por ejemplo. En esta entrevista nos habla de su universo mágico, y reflexiona sobre el poder de las palabras para sorprender, emocionar y transformar la realidad.
Penguin Kids: A lo largo de tu carrera has escrito poesía, álbumes ilustrados, libros para acompañar grandes aprendizajes infantiles, obras para adolescentes y series de ficción. Cuando miras atrás, ¿qué hilo conductor une todas tus historias?
Vanesa Pérez-Sauquillo: Creo que el hilo conductor que une mis historias tiene dos hebras. Por un lado, el amor, porque siempre he estado hablando de él: el amor romántico cuando era más joven y, después, los distintos tipos de amor presentes en la literatura infantil y juvenil. Amor fraterno, amor a los padres y madres, y también el amor con el que quienes escribimos para la infancia nos acercamos a los niños. Creo que somos escritores enamorados de la infancia y de cómo podemos acompañarla. Por otro lado, está la imaginación, que para mí es fundamental. Reivindico la importancia de lo que no se ve, en mi vida y en la de muchas personas, como motor de tanta realidad. La sorpresa va muy unida a la imaginación. Yo suelo acercarme a la escritura como quien sale a una aventura, así que sorprenderme es esencial cuando me enfrento a una nueva historia.
Penguin Kids: Has publicado para lectores de edades muy diferentes, desde los más pequeños de Grandes Pasitos hasta niños que ya se enfrentan a sus primeras novelas. ¿Cómo cambia tu forma de escribir según la edad de tus lectores?
Vanesa Pérez-Sauquillo: Cuando escribo para cada edad intento pensar como si tuviera esa edad. Trato de recordar qué necesidades tenía, cómo me hubiera gustado que me ayudaran, que me hicieran reír o soñar. Me resulta fácil porque, como dice un proverbio latino, donde hay amor hay mirada. Y creo que es muy importante conocer cómo son los niños en cada etapa para poder ofrecerles precisamente eso: risa, sueños y compañía.
Penguin Kids: ¿Cuándo decidiste ser escritora?
Vanesa Pérez-Sauquillo: Decidí ser escritora cuando tenía nueve años. Entonces tenía mucho miedo a la muerte y me di cuenta de que, escribiendo una novela policíaca, podía conjurar ese miedo y convertirlo en un juego. Creo que los escritores, en realidad, nos pasamos la vida haciendo eso: utilizar las palabras y las historias para salvarnos. A veces, para salvarnos del miedo.
Penguin Kids: Después de crear tantos personajes mágicos a lo largo de tu trayectoria, incluso en títulos como 10 maneras de dormir a un unicornio o 10 maneras de encontrarlo, llega ahora Baby Unicorns. ¿Qué fue lo primero que imaginaste de esta historia?
Vanesa Pérez-Sauquillo: Lo primero que imaginé de este mundo fue a su creadora, la tía de la protagonista, que se llama Nubes. Cuando era pequeña, sus compañeros se reían de ella y le decían que tenía la cabeza en las nubes. Pero ella respondía: «Yo no tengo la cabeza en las nubes, yo soy las nubes». Al final, gracias a mucho esfuerzo, consiguió hacer realidad sus sueños. Y le dice a Nora: «Lo conseguí gracias a dos cosas: a esto y a esto». Señala los ojos, para distinguir bien los sueños, y el corazón, porque para cumplirlos hace falta esfuerzo, pero si pones todo tu corazón en ello, resulta tan fácil como bailar. Después imaginé la gran variedad de Baby Unicorns que viven en este mundo: Chispas, tan divertida y extrovertida; Sombra, a la que le encantan las sombras; Nono, que a todo responde que no; Lazos, apasionado de los lazos; o Alex, un alicornio hiperactivo y muy divertido. Me lo pasé genial creando todos estos personajes. En el mundo de Nébula, nada es lo que parece.
Penguin Kids: ¿Cómo es ese mundo mágico donde viven?
Vanesa Pérez-Sauquillo: La protagonista entra en él a través de la carpa de un circo. Pero cuando se acerca, descubre que las paredes no son de tela, sino de piedra. Después debe resolver un acertijo y un unicornio de carrusel se abre para revelar un pasadizo secreto. Al llegar encuentra un lugar maravilloso donde las atracciones de feria sirven para cosas inesperadas. Los Baby Unicorns, por ejemplo, se bañan en tacitas locas llenas de líquidos con aromas y sabores a manzana, canela o fresa. Luego se secan las crines en un tren volador guiado por un dragón. También está el Bosque de las Dos Magias, donde una de ellas es la magia pesada, una magia traviesa que utilizan brujas y duendes. Es un mundo lleno de rincones especiales, como una casa encantada, donde intento dar una vuelta a los tópicos de la literatura infantil y aportar humor y sorpresa.

Penguin Kids: ¿Qué diferencia a los Baby Unicorns de otros unicornios que podemos encontrar en la literatura infantil?
Vanesa Pérez-Sauquillo: Son una especie muy particular. No crecen nunca: siempre son bebés. Por eso sus tartas de cumpleaños tienen siempre una sola vela. Además, poseen poderes mágicos. La tía Nubes los ha llevado a Nébula para protegerlos, porque los adultos pueden llegar a ser muy ambiciosos. Solo algunas personas especiales pueden entrar en este mundo para cuidarlos y ayudarlos.
Penguin Kids: Nora es una niña curiosa, valiente y amante de los animales. ¿Qué otros personajes importantes encontramos en la serie?
Vanesa Pérez-Sauquillo: Están sus primos, Petrus y Emma. Ambos expresan sus emociones a través de los objetos que llevan. Petrus lo hace mediante los bloques de su camiseta, que cambian y se reorganizan digitalmente según su estado de ánimo. Emma, en cambio, utiliza los emojis de su diadema. Además, ambos tienen poderes. Emma posee una magia transformadora, capaz de cambiar las cosas de formas sorprendentes. Petrus tiene el poder de la hipervelocidad. Ellos viven en un mundo donde todo es posible. Los niños creen en esas posibilidades hasta que un adulto les dice que no. Yo defiendo firmemente la importancia de la imaginación y de esa magia. De hecho, creo que vivimos rodeados de hadas preciosas, gnomos gruñones, brujas y seres capaces de cumplir deseos. Basta con escuchar algunas conversaciones en el autobús. Y, muchas veces, esos seres mágicos viven dentro de nosotros.
Penguin Kids: Además de narradora, eres poeta. En libros como Un poema para cada día de invierno o Un poema para cada día de primavera se aprecia claramente esa faceta. ¿Por qué te parece tan importante la poesía?
Vanesa Pérez-Sauquillo: La poesía es el territorio de la trascendencia, de lo maravilloso y de la magia. No es casualidad que los conjuros estén hechos de palabras poéticas. Para mí, la poesía debe ser algo breve y brillante. Algo que, dándote palabras, te deje sin ellas. Y es maravilloso transmitir ese milagro a los niños y niñas desde muy pequeños. Ellos saben disfrutarlo porque su vida está llena de música desde el primer momento. Y la poesía también.
Penguin Kids: Según tu experiencia, ¿les gusta la poesía a los niños?
Vanesa Pérez-Sauquillo: Muchísimo. La reciben con alegría y con interés. Decía Proust que la poesía es una lengua extranjera dentro de la propia lengua. Y yo creo que los niños tienen precisamente esa mirada del viajero, del que acaba de llegar al mundo y se asombra ante la realidad. Utilizan de forma natural metáforas, imágenes y sinestesias para expresarse. Como escribió Wittgenstein: «Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo». Los niños amplían constantemente su mundo a través de las palabras y, especialmente, de la palabra poética. A mí me fascina cuando me dicen cosas como: «Mamá, ¿dónde vive el viento?», «¿Cuánto cuestan los nombres?» o «Este cajón huele a tristeza». Están llenos de poesía. Ven el mundo a través de imágenes sorprendentes y lo viven con una intensidad extraordinaria.
Penguin Kids: También has escrito libros en verso que acompañan momentos clave de la infancia, como dejar el chupete, el pañal o aprender a gestionar emociones. ¿En qué te inspiraste para crear historias tan cercanas a su día a día?
Vanesa Pérez-Sauquillo: Cuando escribí la colección Grandes Pasitos estaba inmersa en la crianza. Ya había vivido con mis hijos experiencias como dejar el chupete, el pañal o aprender a gestionar las rabietas. A partir de todo lo que había aprendido y compartido con otras familias, quise crear libros que resultaran útiles, cercanos y originales. Historias que acompañaran esos momentos importantes desde el humor, la empatía y la comprensión, ofreciendo herramientas tanto a los niños como a los adultos que los acompañan.
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