Cuando vas al colegio, al insti, incluso a Infantil, la vida puede ser muy injusta por culpa de las redes sociales.
Tú te esfuerzas en conseguir la mejor imagen personal posible: intentas caerle bien a todo el mundo, que ningún profe te coja manía, ir a la moda, ser lo más popular posible (a lo bueno), no cometer errores elementales de novato que te conviertan en un margi... Pero el problema es que no sabes qué es lo que están haciendo los demás para destrozártela.
Malo Peligro
Y ya ni te cuento si en tu cole o en el insti alguien lanza un RETO.
¡¡¡AAAAAAAHHHHH!!!
En el mío han lanzado el de colgar un vídeo en Insta, ¿un vídeo de gatitos? ¿Un vídeo Wonderful? NOOOOOOOOOOOOOOOO, uno de los que se les ocurren a los típicos para los que la clave de la vida es fastidiar a los demás:
#Retovideoincognito
Vídeos que te hacen mucha gracia, excepto cuando sales tú. Y ¿adivinas a quién humillan en este?
Y como funcionan con estas reglas:
1.ª regla
Al que le pasa T el último en enterarse
2.ª regla
+ tiempo tardas en enterarte = +++++ gente lo sabe
el mío está a punto de conseguir 10.000 reproducciones y lo ha visto tooooooodoooo el mundo, menos yo (vamos, que parezco la niña de la burbuja ). He conseguido ser...
Tanto que hasta los de Bachillerato, buaaaaaaaaa, entran en mi clase para verme de cerca y hacerse selfis como si fuera un monstruo de dos cabezas, buaaaaaaaaa.
La única forma de detener esta humillación y de recuperar mi fantástica imagen personal es descubrir quién ? ha grabado el dichoso vídeo para pedirle «amablemente» que lo quite, aunque solo tengo una pista: el anillo que se ve durante dos segundos en una mano.
Bueno, eso o...
Como lo del anillo es muy difícil y quedan ¡¡¡¡2 días!!!!, hemos optado por el vídeo. Ahora mismo, siguiendo el PLAN J de Adrian y de su amigo, estoy «elegantemente» disfrazada de cabaretera (todo comprado en los chinos), creo que me he torcido el tobillo derecho y un cuchillo
viene directo a mi cara sin que pueda detenerlo porque me han atado de pies y manos.
Y ese no es mi único problema, también está lo del misterioso novio de Insta de Marina, y que Adrian ha descubierto lo de mi ordenador, y lo de Pollo, y el salseo, muuuuuuuuuuuuuuuuuuuucho salseo...
¿Qué? ¿No entiendes nada?
¿No has visto el maldito vídeo?
¿¿¿Tampoco mi foto???
Vale, voy a explicártelo desde el principio, sigue leyendo...
Desde que naces, algo tan importante como tu imagen personal (popularidad o como lo quieras llamar) pasa por varias etapas.
Hasta donde yo he llegado (12 años, un mes y veintidós días), son:
1.ª etapa: en manos de tus padres
Cuando eres pequeño, no tienes NINGÚN control y tus padres hacen con ella lo que les da la gana .
Y no se conforman con vestirte con cosas, puaj, puaj, que harían vomitar a una cabra, NOOOOOOOOOOOO; encima, para hundirte en la miseria para siempre, te hacen fotos y las suben a internet tan tranquilos.
No tiene otro sentido.
Y sí, no te engañes, siguen esta regla:
Cuanto ++++
vergonzosas para ti
++++ les molan a ellos
Nadie, seguro que tú tampoco, se libra de la típica foto desnudo o ligero de ropa (a esa edad, ropa = pañal) o vestido con esos «divertidos» disfraces con materiales de desecho, puaj, puaj, para no contaminar el planeta, que siempre se les ocurren a las profes de Infantil o a los del AMPA.
¡¡¡AAAAAAAHHHHH!!!
2.ª etapa: recuperación de una mínima dignidad
Lo de las fotos se les va pasando conforme creces y dejas de ser tan «mono» y, sobre todo, si tienes un hermano pequeño (esta es una de sus pocas utilidades ). Además, empiezas a controlar mínimamente tu imagen personal.
Controlar mínimamente = te siguen obligando a llevar cosas como gorritos ridículos, lacitos, florecitas..., pero tú te los quitas cuando no te ven.
Si no lo consigues, siempre puedes fingir un ataque de tos justo en el momento en que disparen la foto.
Son unos años (o meses) de relativa tranquilidad, pero te quejas igual porque no lo sabes y porque para eso eres un niño.
3.ª etapa: machaque y aniquilación totales
Es la peeeeeeeeeeeeeeeeeeor con diferencia. Empieza cuando a uno de tus amigos, o a alguien de tu clase, le regalan un móvil o le permiten usar internet sin «supervisión». En ese momento entras en el Imperio de las Redes Sociales.
Malo Peligro
El control de tu imagen personal pasa, directamente, a los demás porque no puedes vigilarlo todo y cualquiera te etiqueta donde le da la gana , sube fotos en las que estás muy «favorecido»
, graba vídeos con tus «mejores» momentos
...
Esto funciona así porque al que se le ocurrió el mundo se le ocurrió mal (es la razón por la que existen los mosquitos, el colegio y crecen las uñas de los pies. No hay otra explicación) o le dio pereza a la mitad y pasó de todo .
Yo misma (que para algo soy un genio) he pensado en una solución sencillísima y, en cuanto la patente, MADE IN SARA BERLANGA, me forraré. Mi fantástico invento consiste en que, cada vez que alguien «juega» con tu IMAGEN PERSONAL, escuches una alarma en tu cabeza advirtiéndote (se podrá elegir: una campanilla, sirena de ambulancia, ronquido de tu padre, gato al que pisan la cola...).
Te pongo un ejemplo para que lo veas más claro:
EXPERIENCIA REAL DE MI PROPIA VIDA
—¿Sabes que a Sara nunca le han dado un beso? —pregunta a grito pelado Rebeca, mi archienemiga y presidenta del Club Del Beso, en el que solo entran los que ya han besado.
Yo, como no suena ninguna alarma, sigo tan tranquila mirando disimuladamente a Adrian. Y, aunque escucho risitas, como Rebeca es una arpía, pienso que será alguna de sus chorradas.
Para cuando me entero, ya es imposible pararlo. Me siento humillada y consigo puntuación extra para ser POPULAR A LO MALO.
Resumiendo: victoria para Rebeca .
LA VIDA MEJORADA CON MI INVENTO
—¿Sabes que a Sara nunca le han dado un beso? —pregunta a grito pelado Rebeca.
Yo estoy a mi bola, tan tranquila, mirando disimuladamente a Adrian, pero escucho claramente en mi cabeza...
PUMMMMMMM
(Esto debo perfeccionarlo, lo ideal sería que existiera un tono distinto para cada uno de tus principales enemigos).
Así que voy allí, descubro lo que ha dicho y les aclaro que yo he besado a Adrian, el tío con más swag (aunque, ejem, ejem, es una mentira que él se inventó para que Rebeca dejara de meterse conmigo. Si quieres saber qué ocurrió, lee mi fabuloso libro 75 consejos para ser más popular).
Y, evidentemente, todos pasan de Rebeca y empiezan a hacerme preguntas sobre Adrian.
Resumiendo: victoria para Sara .
En fin que, por culpa de que el mundo sea una CHAPUZA y de los malditos retos , a mí me ha ocurrido algo muy muy muy muy humillante que me ha dejado la imagen personal por los suelos.
Al principio la gente se conformaba con retos normales tipo los de El libro Troll y los veías paseando plátanos o diciendo que llevaban unas gafas con las que te veían desnuda. Pero estos retos ya están totalmente pasados de moda. ssssssssss
Ahora se los copian de YouTube (la gente carece de imaginación, ejem, ejem, no como yo) y hay para todos los gustos:
- La gente «normal» F Reto de Bottle flip. Se tiran tooooodo el recreo probando y aún es peor cuando llegan a casa y empiezan a mandarte vídeos al WhatsApp con sus «maravillas».
- Pollo F Está como una cabra muy loca y no hace ni retos ni nada normal.
Ahora le ha dado por ser youtuber (tiene cinco seguidores) y su canal se llama Superpollo. Consiste en él mismo con un disfraz de pollo demostrando sus superpoderes de pollo (lo único súper de su canal es el disfraz, que es supercutre).
Todas las entradas empiezan con él cantando: «En la radio hay un pollito, en la radio hay un pollito, el pollito Pío, el pollito Pío...».
Sus dos retos más visitados son: Reto de comer pimienta (te partes con los saltos que pega mientras le lloran los ojos e intenta arrancarse la lengua: «Pica mazo, pica mazo») y el Reto del plátano + Sprite porque son alimentos incompatibles y si los mezclas... (y no, ver vomitar a un pollo no es tan divertido como podría parecer, puaj, puaj).
- Rebeca y las pijas Reto de hincharse los labios para conseguir morritos. Se pusieron la tapa del bote de la espuma alrededor de los labios y succionaron, pero aguantaron tanto rato para asegurarse de que saliera bien que Noe acabó en urgencias. Algo salió mal, se le reventó el labio y empezó a sangrar mogollón, puaj, puaj.
(No sé qué esperaban que saliera bien en esa estupidez ).
-Adrian Reto de planking encima de su skate.
Ejem, ejem, quizá de las 2.098 visualizaciones, 1.879 sean mías porque está tan guapo y lo hace tan bien... ¡¡Ay, por favor, que me derrito!!
-Las inteligentes (ejem, ejem, yo y Marina) Reto de leer más libros. Es algo que ha existido siempre y se llama FICHA DE BIBLIOTECA, pero como nosotras patentamos eslóganes para animar a la gente a leer, del tipo:
para modernizarlo un poco, lo llamamos RETO, que suena menos a empollón.
A pesar de todo lo que te he contado, el verdadero peligro de los retos no es que cada uno haga el que le dé la gana, lo peor, Malo Peligro
, es cuando lanzan uno.
¡¡¡AAAAAAAHHHHH!!!
Es 29 de octubre y estamos en el recreo. Pollo llega corriendo todo