Controla tu mente: Libérate de los pensamientos tóxicos que te limitan

Jennie Allen

Fragmento

1
 
PIENSA EN LO QUE PIENSAS

«Llevar cautivo todo pensamiento». Dicen que una persona escribe libros por dos razones: porque es experta en el tema o porque ese tema le desespera de tal manera que pasa años buscando las respuestas. Sin dudas, la última opción es la que me define.

Esta mañana me desperté con la intención de escribirte. Pero primero necesito pasar tiempo con Dios, pensé. ¿Qué hice, entonces? Tomé mi teléfono. Encontré un correo electrónico sobre algo en lo que estaba trabajando. En este, el remitente hacía una crítica “constructiva” sobre mi trabajo. En el momento en que decidí dejar mi teléfono, algo más llamó mi atención… y, cuando me pude dar cuenta, estaba en Instagram, viendo las glorias y victorias de los demás en contraste con mi trabajo en curso, que parecía no estar a la altura. Al pasar unos minutos con mi teléfono decidí que no era una buena escritora, estaba invirtiendo mi vida en alcanzar logros sin importancia, porque yo no era importante, no tenía nada para decir. Estaba hundiéndome en el desánimo.

Luego, mi esposo, Zac, llegó feliz después de su encuentro con Dios y yo le contesté de mala manera. Mi espiral comenzó a girar más rápido y de forma más caótica. En menos de una hora me había menospreciado a mí misma, había criticado mi propio trabajo, había decidido abandonar el ministerio, había ignorado a Dios y había alejado a mi mayor defensor y amigo.

¡Guau! Brillante, Jennie. ¿Todo eso solo en una mañana? ¿Y ahora quieres ayudarme con mis pensamientos caóticos?

Bueno, te entiendo. Imagino que toda mi vida tendré que lidiar con esto. Sin embargo, gracias a los descubrimientos que tengo para compartir aquí contigo, en lugar de que esos pensamientos me robaran un día, una semana o varios años… solo una hora bastó para generar un cambio en mi mente.

No me quedé paralizada. Estoy libre, alegre y escribiéndote a ti.

Quiero que sepas que tú tampoco tienes que quedarte atascada. Dios siempre crea un camino para que escapemos de esa espiral, solo que no siempre lo tomamos. Hemos creído la mentira de que somos víctimas de nuestros pensamientos en lugar de ser como guerreros equipados para luchar al frente de la batalla más grande de nuestra generación: la batalla con nuestra mente.

El apóstol Pablo entendió la guerra que tiene lugar en nuestros pensamientos, entendió cómo nuestras circunstancias e imaginación pueden convertirse en armas que atentan contra la fe y la esperanza. La Biblia registra la declaración audaz de que debemos «llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo».1

¿Llevar cautivo todo pensamiento? ¿Eso es posible? ¿Lo has intentado alguna vez?

Una vez, un pájaro entró en nuestro pequeño hogar y no podíamos hacer que se fuera. Nos llevó más de una hora de trabajo en familia atrapar a ese pequeño gorrión. ¿Dispararle con una pistola de aire comprimido? Eso es fácil, pero capturar a ese pajarito salvaje agitando sus alas por toda la casa era una tarea completamente diferente y casi imposible.

¿Cuánto más difícil puede ser capturar al vuelo a un pensamiento que anda sin riendas? Sin embargo, el libro en el que edifico mi vida me dice que capture todos mis pensamientos, ¿cada uno de ellos?

¿Dios está hablando en serio?

¿Acaso eso es posible? Porque, honestamente, mis pensamientos corren de forma más salvaje que ese gorrión hiperactivo.

Y los tuyos también. Veo el mismo caos salvaje en tus ojos y en los de casi todas las mujeres que he conocido. Como esa joven con tanto dolor que se sentó frente a mí esta semana, hundiéndose en la ansiedad con la que estaba luchando desde hace dos años. Ella me miraba como suplicando: «Ayúdame. ¡Dime qué hacer!».

—No quiero vivir con ansiedad —dijo—. Estoy asistiendo a consejería, curso el estudio bíblico, estoy dispuesta a tomar medicación, quiero confiar en Dios. ¿Por qué no puedo cambiar? ¿Por qué me siento atrapada en todo esto?

¡Dios mío, yo me identifico con ella y he luchado con lo mismo!

Es increíble si lo piensas: ¿cómo es que algo que no podemos ver puede controlar de ese modo quiénes somos? ¿Cómo puede llegar a determinar qué sentimos, qué hacemos, lo que decimos o no decimos, cómo nos movemos, cómo dormimos, comunicar lo que queremos, lo que odiamos y lo que amamos?

¿Cómo es que solo el montón de tejidos entrelazados que alojan esos pensamientos pueden contener todo lo que nos hace ser quienes somos?

Es importante aprender a llevar cautivos nuestros pensamientos porque la forma en que pensamos moldea la forma en que vivimos.2

LOS PATRONES QUE NOS MANTIENEN ATRAPADAS

El tema de la neurociencia me ha cautivado durante años, desde que una de mis brillantes hijas comenzó a enseñarme acerca de la ciencia del cerebro. Cuando Kate, que ahora está en sus primeros años de secundaria, estaba en séptimo grado, llegó de la escuela una tarde y nos anunció a sus dos hermanos, a su hermana, a mi esposo Zac y a mí que ella iba a curar la enfermedad de Alzheimer algún día.

Todos sonreímos, pero años después aún continúa leyendo libros y artículos acerca del tema; escucha todas las charlas TED que hablan acerca del cerebro y comparte investigaciones conmigo. Siempre viene con cosas como…

¿Sabías que se ha descubierto más acerca de la mente en los últimos veinte años que en todos los años anteriores?

¿Sabías que aproximadamente entre el 60 % y el 80 % de las consultas a médicos clínicos tienen alguna relación con el estrés?3

¿Sabías que las investigaciones muestran que el «entre el 75 % y el 90 % de las enfermedades mentales, físicas y de conducta provienen de los pensamientos»?4

¿Sabías que, con lo que conocemos del cerebro hoy en día, cuando la Palabra habla del corazón, en realidad podría estar hablando de la mente y las emociones que experimenta nuestro cerebro?

No, Kate, no lo sabía, pero es muy interesante.

La verdad es que es muy interesante para mí.

En algún momento del camino, la fascinación de Kate también se volvió mía, porque ella me enseñó que lo que está aprendiendo en ciencias también está escrito a lo largo de la Biblia, y muchas de las verdades que hay allí con respecto a nuestros pensamientos están avaladas por la ciencia. Todo esto se vuelve cada vez más importante a medida que comienzo a entender la idea de que tomar el control de nuestra mente puede ser la llave para encontrar paz en las otras áreas de nuestra vida.

Durante años, he estado sumergida en la dirección de IF:Gathering, la organización que creo que Dios me impulsó a comenzar para discipular a las mujeres y capacitarlas para discipular a otras. Amo nuestra comunidad, nuestros encuentros y el impacto que aparentemente estamos teniendo, pero, con el tiempo, vi que había una tendencia preocupante entre las mujeres a las que amaba y serv

Suscríbete para continuar leyendo y recibir nuestras novedades editoriales

¡Ya estás apuntado/a! Gracias.X

Product added to wishlist