Ahorradoras

Maria Pilar Amela Gasulla

Fragmento

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INTRODUCCIÓN

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El dinero no da la felicidad, pero gestionarlo bien te ayudará a vivir con tranquilidad. No nos educan para manejar el dinero, de forma que es el dinero el que acaba manejando nuestras vidas. No suena muy bien, ¿verdad? Pues te diré que hay muchísimas personas, independientemente de su nivel académico, que no se han dado cuenta de este hecho y se dejan llevar por la corriente.

Consciente de ello y afortunada por haber recibido una educación financiera en casa, he decidido compartir mis conocimientos a través de este libro. Estoy segura de que a muchas personas les cambiará la forma de relacionarse con el dinero. Este es el primer paso para lograr nuestro objetivo: vivir mejor, con más tiempo para nosotras y con menos preocupaciones económicas.

Hasta hace poco, era escasa la información sobre economía doméstica al alcance de todo el mundo, pero, afortunadamente, esto ya no es así. Así pues, seamos nosotras quienes manejemos el dinero a nuestro antojo. Tan fácil es mejorar la forma de gestionar el dinero como tan importante es tomar una decisión económica que vaya a llevarte por uno u otro camino para el resto de tu vida. Teniendo en cuenta que solo tenemos una vida, estarás de acuerdo conmigo en que hay que vivirla como a cada una nos apetezca, con el mínimo de ataduras y con la máxima libertad. Al menos yo estoy cien por cien convencida de ello y, a lo largo de los prácticos capítulos que forman este libro, te ayudaré a ver que es posible y muy sencillo. Así, a medida que los vayas leyendo, podrás introducir nuevos hábitos —sí, de verdad—, muy pequeños cambios que, a medio-largo plazo, generarán múltiples beneficios en tu vida. Incluso me atrevo a decirte que a corto plazo también, porque vas a ir viendo como tu capacidad para el ahorro comienza a aumentar sin renunciar absolutamente a nada. Esa es la clave. Aquí no estamos para pasarlo mal, vamos a divertirnos ahorrando y, a medida que crezca nuestra cuenta de ahorro, crecerá también nuestra tranquilidad y nuestra felicidad.

¡Estoy segura!

Llevo años interesada en la educación relacionada con el dinero por dos motivos principales: por querer tener el control de mi vida y por haber comprobado, por mis padres, que alcanzar la libertad financiera es posible y que merece, y mucho, la pena.

Y para ello no hay que nacer rica, ya te lo adelanto. Más bien diría que la persona rica se hace. No nace. Porque una persona que ha sido capaz de crear riqueza ha demostrado que controla las reglas del dinero. Claro que hay reglas, y muy importantes, lo que sucede es que no nos las han enseñado. Quien nace rico, o lo es por un golpe de suerte, puede no saber gestionar su dinero y dejar de serlo en cuanto la suerte se esfume. De hecho, la mayoría de personas a quienes les toca la lotería hacen «desaparecer» el dinero rápidamente y acaban, muchas de ellas, igual que antes de que les tocara. O peor, porque a veces, recibir mucho dinero de repente hace que este se consuma sin ningún tipo de control, cambiando radicalmente el ritmo de vida, empezando a gastar como si no hubiera un mañana e, incluso, adquiriendo deuda para poder mantener los nuevos hábitos. Miguel de Cervantes dijo: «Al poseedor de las riquezas no le hace dichoso el tenerlas, sino el gastarlas, y no el gastarlas como quiera, sino el saberlas gastar». Pues sí, también es malo tener mucho dinero si no lo sabemos manejar, pero, ¡ojo!, de ese que nos ha llegado, no el que hemos creado. ¿Notas la diferencia?

Creo firmemente que todos tenemos derecho a saber de esta ciencia, o arte quizá. Igual que aprendemos idiomas, matemáticas, tecnología o que mostramos interés por saber cómo alimentarnos saludablemente. Es fantástico aprender a hacer las cosas de manera inteligente. Sin embargo, la educación relacionada con el dinero no tiene peso en los programas académicos. ¡Con lo importante que es! ¿Acaso no es algo habitual en todas las familias tener que hacer frente a gastos y, por ende, tener que gestionar los ingresos?

Si es que hasta está mal visto, oye, que se hable de dinero. ¿Cómo? ¿Y dicen que las personas que piensan en él no pueden ser buenas personas? Pero ¿qué nos están contando?

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CONQUISTA TU LIBERTAD FINANCIERA

Muy poco conocida y, sin embargo, importantísima. Llamamos libertad financiera a esa libertad que te da el saber manejar tu dinero, porque de la destreza que tengas en ello —con el tiempo y decisión se aprende, te lo aseguro, y nunca te arrepentirás— dependerá en gran parte tu felicidad. Esa libertad se traduce en tiempo. Sí, ese tiempo que para ti y para mí es tan valioso y que de buena gana dedicaríamos a disfrutarlo con la familia u, oye, entre tú y yo, a las aficiones que cada una tengamos de manera individual. Salvo que hayas convertido tu pasión en tu trabajo, no querrás dedicar horas y horas cumpliendo una jornada laboral de horario estricto, que en muchas ocasiones igual ni te llena, pidiendo y suplicando que tus días de vacaciones coincidan con los de tu pareja o con las vacaciones escolares de tus hijos. ¿A cuánto tiempo irrecuperable tenemos que renunciar por dinero? La infancia de nuestros hijos nunca vuelve, tampoco el tiempo con nuestros mayores. ¡Y luego dicen que el dinero no es importante!

Por supuesto, te entiendo si me dices que tener un empleo ya es una suerte teniendo en cuenta que hoy en día gran parte de la población está sin trabajo. Desde luego. Pero es que cada vez creo más en el potencial de una misma, en la independencia, como te decía. En crearnos nuestras propias fuentes de ingresos, administrar el dinero sin tener que depender de un superior ni de un Gobierno.

Hay algo más allá de lo que habitualmente hemos conocido como forma de ganar dinero —un empleo—, así que van a ser varias las fuentes de ingresos que también vas a conocer en este libro, porque, al final, como dice Raimon Samsó, autor de El código del dinero, «para alcanzar la riqueza debes poseer diferentes fuentes de ingresos», y todas están al alcance de la mayoría de nosotras. ¡No te preocupes!

Por mi parte, te animo desde ya a ponerlas en práctica. Y es que, además de poder hablarte claramente del dinero, una de las cosas que más me apasiona de compartir estas líneas contigo es hacerlo con conocimiento de causa. Yo misma me he creado todas esas fuentes de ingresos desde hace unos años. Así que… ¡tú también puedes!

Es muy normal que ahora te estés preguntando qué tiene que ver todo esto con los 101 trucos para ahorrar del título de la portada.

Pues bien, ahorrar no te va a hacer rica. Si estabas buscando esto, lamento decirte que no va a ser así. Pero lo que sí te va a ayudar a convertirte en una persona económicamente independiente y dueña de tu tiempo va a ser el invertir el dinero que previamente hayas ahorrado. Por tanto, antes de invertir, hay que ahorrar. Como esto de ahorrar es una cosa que para mañana es tarde, hay que empezar desde ya a hacer montoncito. Hay que empezar a quitarnos de la cabeza, o más bien de nuestra vida, todo aquello que nos aleja del gran y brillante obje

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