Destete. Final de una etapa

Alba Pradó

Fragmento

cap-1

TODO SE ACABA

Os contaré mi experiencia cuando quise realmente destetar, y digo «quise» porque en nuestro caso fue una decisión mía, mi hijo no quería para nada dejar su teta. Fue cuando me quedé embarazada de nuevo cuando empecé un camino que no tenía vuelta atrás.

MARIA SANTALLUSIA

Si en este momento cada una de las que tenéis este libro entre las manos experimentara una ingurgitación mamaria, yo os daría la misma recomendación a todas: en tres pasos podría proporcionaros la información clave para que todas la superarais lo más rápido posible. Y esto no solo pasa en el caso de una ingurgitación, ocurre en la mayoría de las situaciones relacionadas con la lactancia materna. Con pautas «universales», cada una de vosotras puede conseguir resolver, mejorar o avanzar en su lactancia. Pero ¿y en el destete? ¿Qué claves puedo proporcionaros en caso de que queráis empezar a destetar a vuestro bebé? Hay tantos factores que es preciso tener en cuenta en un destete que no existe un único camino y no puedo recurrir a recetas universales para todas, ¡esto del destete va a costarnos un poco más!

Si hay algo que sabemos cuando empezamos a dar el pecho a nuestro bebé es que la lactancia es algo absolutamente temporal y que es muy probable que en su transcurso necesitemos ayuda e información, y lo mismo puede pasar con el destete.

Cuando empezamos a pensar en destetar a nuestros bebés, todas queremos que el proceso sea lo más fácil y llevadero posible. Lógicamente, nadie quiere que su hijo sufra en el proceso y muchas deseáis que deje el pecho con rapidez. En la lactancia hay muchos procesos que deseamos que sean rápidos: que el bebé mame en poco tiempo, soluciones mágicas para curar las grietas, que duerma más por la noche, que el bebé espacie las tomas y demande menos. Todo proceso tiene un camino, unos tiempos, unas emociones y unas necesidades, y el destete forma parte de la lactancia, por lo que también necesitamos entender que es una situación a la que vamos a tener que prestar atención y tiempo.

Es posible que en algunas ocasiones los bebés se desteten de manera relativamente sencilla, que nuestros pechos se regulen sin más dificultad y que todo esté bajo control en pocos días. Este tipo de destete existe, pero no todos son iguales, porque, en muchas otras ocasiones, el bebé o el niño no lo pondrá nada fácil, lo que puede generar muchas dudas acerca de cómo hacerlo, de si se está haciendo bien o quizá tengas la sensación de que se te agotan las ideas; además, el pecho puede doler o tal vez no tengas muy claro cómo dejar de producir leche… En general, mil y una dudas.

La mayoría de las madres me dicen que les ha faltado información para llevar a cabo el destete, y es probable que no haya más información sobre ello porque pensamos que se deja de amamantar en un pispás, y quizá ahora te ha tocado (o te va a tocar) descubrir que no es lo que parecía. El destete es mucho más complicado de lo que podamos pensar y está claro que lo que se había escrito hasta el momento sobre el tema se quedaba en lo superficial. Cuando escribí Somos la leche, uno de los últimos capítulos estaba totalmente dedicado al destete y pensé, incauta de mí, que era más que suficiente. Hace más de veinte años que acompaño a madres y bebés en su etapa de lactancia, y es cierto que ya había ofrecido información a muchas madres que querían destetar, y tengo que decir que no era uno de mis temas preferidos. No es que no quisiera ayudar a destetar a las madres que me consultaban; ahora he entendido que lo que me pasaba era que es un tema demasiado complejo y solo podía ofrecer recursos básicos que había aprendido, que repetía como un loro y que a la vez me hacían sentir totalmente insegura.

La primera vez que mi editora me sugirió que escribiera sobre el destete fue justo el día que salió a la venta Somos la leche. Y yo le dije que no, que para un segundo libro mejor otros temas no tratados que me gustaban más, que no era necesario hablar del destete, ¿no estaba todo dicho? Menos mal que el tiempo pasa y te abre los ojos.[1] Por suerte, poco a poco y gracias a todas las consultas atendidas de manera virtual en la app de LactApp y presenciales en LactApp Clinic, nuestro punto de atención presencial en Barcelona, me he dado cuenta de la falta de información y acompañamiento que hay y de que muchas madres se sienten abandonadas a su suerte cuando son ellas las que deciden destetar. Parece que solo diciendo lo de «no ofrecer-no negar, distraer y aplazar» ya está todo dicho.

Además, y por desgracia, muchas familias consideran que las asesoras de lactancia, las profesionales de la salud o las IBCLC[2] no brindan este tipo de información y lo peor es que no creen que sea adecuado preguntarnos. Parece que nuestra única labor como expertas en lactancia sea mantener la lactancia materna de cada madre y bebé ad infinitum, casi como si hubiera un solo modelo de lactancia válido y el resto tuviera menos valor.

Cada lactancia es única y dure lo que dure tiene un valor inmenso, y la clave es que haga feliz a sus protagonistas. El destete es un proceso que va a aparecer en cualquier lactancia y si esta no es un placer, si se ha transformado en una obligación tediosa o incómoda, es el momento de que nos preguntemos qué queremos hacer.

Y sí, este libro contiene todo tipo de destetes, a cualquier edad, y tiene en cuenta los métodos existentes y algunos más que espero que os ayuden. Os pido que busquéis la información que más os satisfaga, que encaje en vuestro estilo de crianza o que sintáis afín a vuestros sentimientos y expectativas, y que paséis por alto todo lo demás. Quizá esa información no es para vosotras, pero será el camino que elegirán otras madres que están viviendo otras circunstancias diferentes a las vuestras.

Si habéis llegado a este libro buscando una respuesta concreta o una receta mágica para poder destetar a vuestro bebé, o que os garantice que ninguno de los dos vais a verter ni una lágrima, este no es vuestro libro. Quizá ninguno lo sea o, simplemente, no exista. Os pido que tengáis expectativas realistas sobre el proceso y que os preparéis antes de llevarlo a cabo, os escuchéis, valoréis lo que queréis hacer, lo que necesitáis y los recursos de los que disponéis y que, además, empaticéis con vuestros hijos, que son, sin duda, los otros grandes protagonistas de esta situación. Por último, y sin lugar a dudas, pedid ayuda a vuestra pareja, familia, amigas, expertas en lactancia… si lo necesitáis.

Me propongo ofreceros un libro sobre destete casi a cualquier edad y no sé si voy a lograr lo que quiero ni si cumplirá vuestras expectativas; solo puedo deciros que voy a intentarlo y que aportaré toda la información posible al respecto, para que podáis elegir vuestro camino, sea el que sea, y que de verdad resulte más fácil responder la pregunta «¿cómo lo hago para destetar a mi bebé?».

El destete respetuoso y con amor

En este punto empieza el conflicto, ¡muchas queréis que el destete sea respetuoso! Sé que es un tema polémico y que me meto en un jardín, pero antes de que te adentres en el resto del libro (espero que hayas empezado por orden), tenemos que tratar esta disyuntiva e intentar solu

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