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Yin Yang en el rostro
EN FILOSOFÍA CHINA, todo parte del concepto de los polos opuestos y complementarios denominados Yin y Yang. El Yin es el principio de lo que se realiza o elabora en la tierra mientras que el Yang es el principio de lo que se realiza y elabora en el cielo. Son dos polos opuestos que se complementan e interactúan dándose vida uno al otro formando un ciclo constante.
Al aplicar este principio del Yin Yang en Mian Xiang se establece el lado izquierdo para el Yang (masculino) y el lado derecho para el Yin (femenino). El rostro de un hombre se empieza a leer a partir de su lado izquierdo, el de una mujer a partir de su lado derecho.

El chi es el término que se emplea en China para representar o describir la energía vital de todo lo existente en el universo. El chi se define como el aliento cósmico y se manifiesta como Yin y como Yang interactuando y complementándose mutuamente. El Yin se describe como la energía pasiva y el Yang como la energía activa.
Los seres humanos tenemos personalidades con tendencia Yin o Yang manifestadas en nuestras características físicas.
Los individuos con características Yin se describen como serios, creativos, flexibles, artísticos, de mentalidad abierta, pacientes, comprensivos, afectuosos, cariñosos, tiernos, amables, imaginativos, introvertidos. Cuando esta personalidad se ve influenciada por entornos o aspectos de tendencia Yin (estaciones del año, ambientes, alimentación, hábitos de vida) se puede sufrir un exceso de energía Yin, manifestándose indecisa, depresiva, insegura, temerosa, preocupada, pesimista, hipersensible.
Los individuos con características Yang son listos, concentrados, exactos, confiados, seguros de sí mismos, responsables, extrovertidos, expresivos, vivaces, alegres, impulsivos, decididos, competitivos. Cuando esta personalidad se ve influenciada por entornos o aspectos de tendencia Yang (estaciones del año, ambientes, alimentación, hábitos de vida) se puede sufrir un exceso de energía Yang manifestándose agresiva, impaciente, violenta, desesperada, poco tolerante, gritona, peleonera, tensa, estresada, hiperactiva, saturada, insensible, arrogante, nerviosa.
Las caras huesudas se asocian con la energía cósmica Yang.
Las caras carnosas se asocian con la energía cósmica Yin.
Lo que se considera ideal o recomendable es que la estructura ósea sea prominente suavizada por carne firme y piel suave ya que éstas características representan armonía entre las energías cósmicas Yin y Yang.
Algunos aspectos que pueden influir en el desarrollo de una tendencia más Yin son la tristeza, la televisión, el alcohol, el azúcar, los dulces, los helados, los postres, un estilo de vida más sedentaria, la humedad, el frío, la oscuridad, las drogas, los alimentos fríos y congelados, las frutas, los vegetales verdes.
Algunos aspectos que pueden influir en el desarrollo de una tendencia de comportamiento más Yang son la presión, el estrés, el exceso de actividades, el exceso de trabajo, la carne, los alimentos condimentados, la sal, la comida seca, la competencia laboral o social, el ejercicio, los viajes, la disciplina excesiva, los vegetales de raíz.
Es importante identificar si nuestra tendencia emocional y de comportamiento es más Yin o más Yang para balancearla a través del polo opuesto. Observar los rasgos de una persona nos permite establecer si es de tendencia Yin o Yang y nos permite elegir mejores caminos de comunicación ya que sabremos en qué términos tratarla. Por ejemplo, una persona de tendencia energética Yin se manifiesta tranquila y receptiva, dispuesta a escuchar y se comunica de manera profunda, racional y analítica. Gusta de desmenuzar las situaciones y analizar los beneficios cómodos y personales que obtendrá de una situación. Una personalidad Yin busca el sentirse cómoda, flexible y libre. Una personalidad de tendencia energética Yang se manifiesta activa, inquieta, rápida, no le gusta sentir que pierde el tiempo dándole vueltas a las situaciones y las conversaciones, toma decisiones rápidas y drásticas. Gusta de resolver las situaciones rápido y de ganar en toda competencia. Le atraen los retos y las ganancias importantes. Una personalidad Yang busca el sentirse importante, líder, admirada y dominante.
A continuación se presenta una tabla que nos permite diferenciar a partir de rasgos y características la tendencia más Yin o más Yang de una personalidad determinada, es importante establecer que todos tenemos ambas tendencias sólo que nos inclinamos hacia un esquema determinado.
| YIN | YANG | |
|---|---|---|
| ROSTRO | alargado con estructura ósea delicada | redondo, cuadrado, estructura fuerte |
| CABELLO | fino, lacio, liso | pesado, rizado, ondulado |
| FRENTE | estrecha | ancha, cuadrada, con arrugas |
| CEJAS | arqueadas hacia abajo | rectas, arqueadas hacia arriba |
| ARRUGAS | pocas en el entrecejo | profundas y rectas en el entrecejo |
| OJOS | grandes y separados | pequeños y juntos |
| PÁRPADO INFERIOR | abultado | arrugas profundas |
| OREJAS | grandes | pequeñas |
| NARIZ | grande y de punta suave | pequeña y de punta firme |
| LABIOS | carnosos | delgados |
| MANDÍBULA | estrecha | fuerte |
La cara se divide en dos hemisferios faciales denominado el corredor energético Yin Yang. Estos hemisferios se dividen, uno en Yin y el otro en Yang.

El lado derecho o Yin del rostro se define como el lado femenino, refleja a la madre, la abuela, las hijas; es decir, los aspectos femeninos y sensibles de la persona. El lado izquierdo o Yang se define como el lado masculino, refleja al padre, el esposo el abuelo y los hijos, es decir, los aspectos racionales, analíticos y sociales de la persona. El lado derecho manifiesta los sentimientos, el izquierdo los pensamientos. La parte fuerte del carácter se define en el lado izquierdo, la parte emocional, sensible en el derecho.
En ambos hemisferios podemos definir la influencia recibida del padre y de la madre, así como las distintas figuras masculinas o femeninas en nuestra vida: hijos, hijas, abuelos, abuelas, esposo, esposa, amantes.
Una cara simétrica define a una persona honesta y abierta. Una cara asimétrica define a una persona deshonesta, tímida que busca esconder algo de sus sentimientos o emociones o de sus verdaderas intenciones. Si el lado asimétrico es el derecho se interpreta como una persona que esconde emociones y sentimientos; pero si es el izquierdo, se interpreta como alguien que esconde intenciones o aspectos de su carácter.
Una cara simétrica se interpreta como una persona equilibrada en su tendencia Yin Yang; es decir, no se inclina hacia los excesos. Maneja un buen balance y equilibrio de Yin y Yang por lo mismo se interpreta como una persona honesta que tiende a buscar el equilibrio.
Esta asimetría puede no ser solamente de la forma de la cara o el rostro, puede ser en alguno de los rasgos que forman el rostro. Es decir, un ojo con respecto a otro, los labios hacia un lado o el otro, la boca hacia un lado u otro, el mentón, las cejas o la nariz. Cada rasgo se asocia con diferentes aspectos que más adelante conoceremos, y se puede interpretar el desequilibrio o desbalance de ese rasgo como más Yin o más Yang según su asociación. Por ejemplo, los ojos se consideran los sentimientos, si el ojo derecho es más pequeño que el izquierdo y la asimetría es notoria, se interpreta como una persona que busca esconder y proteger sus sentimientos. Si el caso es contrario, y el ojo pequeño es el izquierdo, la persona busca esconder y proteger sus intenciones. Esta tendencia a manifestar un ojo más abierto que el otro puede variar constantemente en cada persona, en distintas situaciones y momentos, por ejemplo, si estamos en un momento sensible; es decir, viviendo una situación emotiva agradable el ojo derecho se abrirá más que el izquierdo, pero si se está atravesando una situación emocional dolorosa el ojo derecho tenderá a verse más pequeño que el izquierdo pues la persona buscará proteger las emociones, racionalizar y analizar la situación que vive.
Si buscamos establecer canales de comunicación, a una persona cuyo ojo derecho se percibe más abierto que el izquierdo, se recomienda hablarle en términos emocionales, a una persona cuyo ojo izquierdo se percibe más abierto que el derecho, se recomienda hablarle en términos prácticos y materiales.
Si el rostro tiene rasgos prominentes —como huesos y poca carne—, indica que predomina la energía Yang en su naturaleza y se manifiesta como una persona con necesidad de controlar a otros, busca rápidamente el poder y el éxito y puede volverse adicta al trabajo.
Si en el rostro predominan los rasgos suaves, huesos escondidos, carnoso, la energía Yin es dominante en su naturaleza y se manifiesta como una persona sumisa que obtiene pocos logros y es muy emotiva y sensible.
Así como los ojos se asocian con los sentimientos, el mentón se asocia con el carácter, los pómulos con los impulsos, la nariz con la riqueza, la barbilla con la decisión y el poder, las orejas con la fortaleza. De ésta manera, al observar la simetría del rostro, podemos establecer balance o desequilibrio en diversos aspectos de la persona según el rasgo asimétrico.
Al detectar cierto desequilibrio o tendencia hacia el Yin o hacia el Yang, se puede contrarrestar el efecto modificando las actividades, los colores que utilizamos, los alimentos que consumimos, entre otros. Es decir, si me encuentro en una etapa donde el Yin es dominante puedo realizar actividades, utilizar colores y consumir alimentos Yang y viceversa.
A continuación presentamos información que clasifica actividades, colores, y alimentos en Yin y Yang.
ALIMENTOS
| YIN | YANG |
|---|---|
| Vegetales verdes | Sal |
| Tofu | Carne |
| Ensaladas | Huevo |
| Frutas | Pescado |
| Líquidos | Granos |
| Helados | Vegetales de raíz |
| Azúcar | Frijoles |
ACTIVIDADES
| YIN | YANG |
|---|---|
| Caminata lenta | Box |
| Natación | Karate |
| Tai chi | Fútbol |
| Yoga | Tenis |
| Meditación | Aerobics |
| Masaje | Jogging |
| Descanso | Caminata |
COLORES
| YIN | YANG |
|---|---|
| Oscuros | Brillantes |
| Azules | Rojos |
| Verdes | Amarillos |
| Negro | Blanco |
Las personas espirituales y analíticas tienen una naturaleza de tendencia Yin, mientras que las prácticas y realistas manifiestan una tendencia Yang.

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División trinitaria
del rostro
EL CIELO, LOS HUMANOS Y LA TIERRA
UN CONCEPTO PRIMORDIAL en metafísica china es el de la trinidad cósmica (Tian Di Ren). Para que todo proceso de vida, energía y destino se realice, es necesaria la conjunción de tres aspectos importantes: el cielo, el hombre y la tierra que forman un canal de conexión y de flujo de la energía o chi. Dentro de cada arte o ciencia chino se asocia la presencia de ésta trilogía con determinados aspectos de estudio.
En el caso de Mian Xiang, el rostro se divide en tres regiones importantes relacionados con ésta trilogía o con la energía del cielo, el hombre y la tierra.

El rostro se divide en tres partes de manera horizontal. Del borde del cabello a las cejas se denomina el cielo, de las cejas a la base de la nariz el hombre y de la base de la nariz al borde de la barbilla la tierra.
Al establecer esta división trinitaria del rostro, la energía del cielo se asocia con el intelecto, el hombre representa las emociones y el comportamiento, y la tierra describe los instintos e impulsos.
El largo del rostro indica el nivel de calidez de una persona, entre más alargado es el rostro la persona tiende a ser más cálida y sensible. Entre más redondeado o corto su tendencia es más calculadora y analítica.

Entre más desarrollada está un área del rostro se interpreta como mayor control y equilibrio en el aspecto que se relaciona, por ejemplo, si la frente es más amplia o desarrollada que la nariz o la barbilla, se interpreta que la persona manifiesta un fuerte manejo y equilibrio intelectual y éste controla las emociones, el comportamiento y los impulsos.
Si un área del rostro está menos desarrollada significa que prevalecen esos aspectos; por ejemplo, una persona con barbilla pequeña será impulsiva e instintiva.
Esta división trinitaria también se asocia con diferentes etapas de la vida, la primera división abarca la juventud de los 15 a los 30 años y se ubica desde el inicio de la frente hasta las cejas. Esta región revela el apoyo recibido de los padres, así como las oportunidades de estudio y desarrollo.
La segunda división se asocia con la adultez, entre los 31 y los 50 años, y va desde las cejas hasta donde comienzan las fosas nasales; es decir, la base de la nariz.
La tercera división representa la edad madura, de los 51 años en adelante, y abarca del principio de las fosas nasales hasta la barbilla.
La infancia, que comprende desde la concepció
