Doctor empleo

Jorge Muniain

Fragmento

Doctor Empleo

INTRODUCCIÓN

Tanto si crees que puedes, como si crees que no, estás en lo cierto.
HENRY FORD

Hace más de 20 años perdí mi trabajo. Recuerdo que era bastante joven, ingenuo, con poca experiencia, casado y sin hijos. Más de tres veces volví a caer en el desempleo. Sin embargo, esa primera vez cambió mi vida increíblemente porque encontré mi verdadera pasión: el reclutamiento y la capacitación dirigidos a desempleados y buscadores de empleo. De esta manera, el 60% de los desempleados descubre su pasión: en un momento extraño y difícil. Motivar a las personas y mostrarles el camino para encontrar trabajo se volvió mi objetivo y vocación.

Como cazatalentos, he colocado a más de 200 ejecutivos en empleos interesantes, con atractivos sueldos y planes de carrera excelentes. He documentado más de 40 historias de éxito, mismas que utilizo para motivar a otros en las mismas dificultades. He impartido cientos de cursos y conferencias en México y otros países. He vertido mi experiencia en tres libros —Como te vendes te contratan, Encuentra empleo ¡ya! y Reclutamiento inteligente—. Cuento con un sitio web (www.amebot.com) de asesoría para la búsqueda de empleo. Y de manera voluntaria he colaborado con la Academia Mundial de Empleabilidad y Bolsas de Trabajo (AMEBOT) en la certificación de universidades en materia de empleabilidad para ayudar a los estudiantes a volverse más empleables y expertos buscadores de empleo, con el fin de contribuir a la reducción del desempleo en México y el mundo. En resumen, pasé de ser desempleado a experto en empleabilidad.

Recuerdo que un día, al terminar una sesión de coaching, mi coacheado, (la palabra correcta es coachee), me dijo: “Usted es como un doctor, pero de empleo”. Y es que, a lo largo de mis años en este medio, llegué a comprender el impacto del desempleo en el estado anímico de quien lo sufre. En su búsqueda hay frustración, preocupación, baja autoestima. Su motivación se esfuma poco a poco, lo cual afecta en tiempo y forma en sus intentos; su productividad para detonar opciones de empleo de reduce casi a cero. Sus familias lo resienten. Sus deudas incrementan. Algunos incluso se deprimen.

Me di cuenta de que, al perder el empleo, necesitamos platicar con alguien. Son tiempos difíciles. Queremos que nos escuchen, nos apapachen, nos ayuden a entender. Por ello, con el apoyo de un amigo, pariente, mentor, médico o coach, buscamos liberarnos de las preocupaciones y emociones contenidas para sanar la pérdida, enderezar el camino y poner manos a la obra con acciones concretas que nos ayudarán a alcanzar nuestra meta.

No obstante, cada sesión con un buscador de empleo me ha dejado grandes aprendizajes e innovadoras ideas para atacar el problema. Gracias a estas terapias he desarrollado dos metodologías que a mis clientes les permitieron encontrar empleo en menos tiempo del estándar, al encaminar sus esfuerzos e incrementar su motivación al máximo.

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