100 lecciones de neurociencia

Dr. Eduardo Calixto

Fragmento

Índice

Índice

PRÓLOGO

Lección 1. Agotamiento mental por video, las video conferencias cansan

Lección 2. Leer rápido a veces no es tan bueno

Lección 3. Distraernos sí nos hace inteligentes

Lección 4. Los flavonoides: el té y el chocolate en las neurociencias

Lección 5. La infidelidad es un suceso en el cerebro: siempre es una elección

Lección 6. El cerebro psicópata de ¿un superhéroe?

Lección 7. Las metáforas dependen de la emoción y el lugar

Lección 8. El lenguaje del llanto

Lección 9. ¿Miedo a ser feliz?

Lección 10. El cerebro humano es belicoso

Lección 11. Romper la empatía

Lección 12. Deterioro neuronal asociado por el grupo sanguíneo AB

Lección 13. El circuito de la desilusión: se asocia con depresión

Lección 14. Comer para las neuronas

Lección 15. La memoria y el olvido

Lección 16. El cerebro y los beneficios de bailar

Lección 17. El perfeccionismo tiene un marcador: comerse las uñas

Lección 18. El desorden incrementa de peso

Lección 19. El maltrato y la violencia en el cerebro

Lección 20. ¿Infancia violentada es vida?

Lección 21. Trastornos que se iniciaron fuera del cerebro

Lección 22. Al cerebro humano ¿qué lo hace humano?

Lección 23. La melancolía es mala consejera

Lección 24. Dormir mal para el cerebro

Lección 25. El café y sus efectos neuronales

Lección 26. Neuronas saludables

Lección 27. Habilidades para manejo de una crisis o problemas

Lección 28. Oxímoron: arte y creatividad en palabras activas para las neuronas

Lección 29. Las mascotas en el cerebro

Lección 30. Los besos en la boca

Lección 31. Amor y enamoramiento para las Neurociencias

Lección 32. Gratitud en el cerebro

Lección 33. Cerebro social y sus sesgos

Lección 34. La inteligencia, lo que hay que saber

Lección 35. Idealizar, admirar y envidiar

Lección 36. Los pasivo-agresivos

Lección 37. El maravilloso cerebro humano

Lección 38. Sí es posible hacerse adicto al celular

Lección 39. La creatividad está relacionada con la excentricidad

Lección 40. El cerebro evalúa sus pensamientos: metacognición

Lección 41. Enseñar a nuestras neuronas a cerrar ciclos

Lección 42. El eje cerebro-intestino microbioma es importante en el peso corporal

Lección 43. La musicoterapia

Lección 44. El dolor no siempre es negativo

Lección 45. Ejercicio para el cuerpo, beneficio para el cerebro

Lección 46. El cerebro en un día promedio

Lección 47. Salud mental y vitamina D

Lección 48. Perdonar: una acción de nuestras neuronas

Lección 49. Lo básico de la Cronofarmacología

Lección 50. Neuroanatomía sexual

Lección 51. Neuroquímica de la actividad sexual

Lección 52. El atractivo que evalúa el cerebro

Lección 53. Psicópata o altruista

Lección 54. El teléfono celular y la salud

Lección 55. Los errores son necesarios: se aprende de ellos

Lección 56. Duelo patológico

Lección 57. Un buen líder

Lección 58. La memoria es una capacidad

Lección 59. El Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) a debate

Lección 60. El ostracismo

Lección 61. Qué no hacer en un mal día

Lección 62. Venganza

Lección 63. No sé qué emoción tengo (Alexitimia)

Lección 64. El dolor de la migraña

Lección 65. La fiebre inicia en el cerebro

Lección 66. Enojo o miedo

Lección 67. Envejecimiento y memoria

Lección 68. Perder la memoria: como saber que inicia el Alzheimer

Lección 69. Blackout: apagón de memoria, cuando el alcohol secuestra la mente

Lección 70. Diabetes y neuronas periféricas

Lección 71. ¿Qué es la barrera hematoencefálica?

Lección 72. La ludopatía en el cerebro de hombres y mujeres

Lección 73. El poder neurobiológico de la sonrisa

Lección 74. Olvidar es importante

Lección 75. El orden de nacimiento y el cerebro

Lección 76. ¿Qué tan presumido eres?

Lección 77. A punto de olvidar o de recordar

Lección 78. Atrás de la sustitución… de un hijo

Lección 79. Enojo y sueño

Lección 80. Olfato y salud mental

Lección 81. La triada oscura de la personalidad

Lección 82. Piensa rápido

Lección 83. Mitos del cerebro

Lección 84. El cerebro no cambia nunca

Lección 85. La isquemia e infartos son diferente en los cerebros de mujeres

Lección 86. La parálisis del sueño

Lección 87. Lateralidad y ambidestro

Lección 88. Ansiedad para todos

Lección 89. Fracasos ajenos enseñan mejor

Lección 90. Más meditación, menos pastillas

Lección 91. La velocidad de nuestros pasos y las neuronas

Lección 92. El cerebro piensa mejor lo que ya conoce

Lección 93. El color de la depresión

Lección 94. Los hombres envejecen más rápido que las mujeres

Lección 95. ¿Quién cuida al cuidador?

Lección 96. Del enamoramiento al amor

Lección 97. Infidelidad

Lección 98. El suicidio

Lección 99. Cuando las cosas no van bien

Lección 100. Conceptos básicos

PRÓLOGO

¿Por qué 100 Lecciones de Neurociencias? El número 100 está relacionado con conocer, con lo positivo, asociado a catalogar con fuerza, el 100 también se relaciona con eventos de cambios inesperados. Es un número conexo a la polémica y a conceptos medibles y sensación de avance o plenitud. El 100 puede estar conectado con adelantos cuantitativos para evaluar o considerarlo meta o punto y aparte. Es el 100, un número alcanzable y sencillo de manejar por sus múltiplos.

100 Lecciones de Neurociencias es un libro que puede ser una sesión de clases sin otro objetivo que el de aprender de manera divertida nuevos conceptos en el campo de las Neurociencias. Es un texto que resume hallazgos recientes de la plasticidad neuronal y su relación con conductas, algunos trastornos o explicaciones de eventos cotidianos.

100 lecciones de Neurociencias pueden ser temas de estudio, de análisis de información o el inicio de polémicas. Cada una de estas lecciones se puede discutir con expertos, colegas, pares o con uno mismo. Cada una de ellas relacionan aprendizaje, análisis y reflexión, pero, sobre todo, la construcción de un argumento para contestar con bases cognitivas, científicas, a algunos elementos habituales a veces lejanos o áridos.

Sea este libro de divulgación de la Ciencia una invitación a seguir aprendiendo de cada tema, a continuar una búsqueda en otras fuentes para saber más y, sobre todo, 100 lecciones de Neurociencias sirva como una lectura accesible o el punto de inicio de un debate académico, un libro que puede apoyar con conceptos para saber del funcionamiento de nuestra memoria, favorecer el aprendizaje de temas actuales hasta el razonamiento de múltiples conocimientos.

LECCIÓN 1
Agotamiento mental por video, las videoconferencias cansan

La comunicación por video a través de una clase por zoom, una conferencia, sesión a distancia o por línea atenúa la sincronía entre cerebros, esta es la principal razón por la cual una comunicación por medio de la pantalla de un monitor o tableta agota más que una charla cara a cara.

El cerebro integra la información externa de acuerdo con la emoción que tiene, 75% de la atención con la que atendemos nuestra realidad se debe al nivel de emotividad que en este momento tenemos. Las emociones pueden ser moldeadas por la cultura y el aprendizaje. Todos los humanos poseen la capacidad de experimentar y percibir el mismo conjunto básico de las 36 categorías de emociones, las cuales son más fáciles de compartir cuando estamos presentes.

El desarrollo de las emociones implica una interacción sutil entre genes, neuronas, neuroquímica y retroalimentación de nuestro entorno. Las micro expresiones en nuestro rostro deben ser detectadas en persona y ante una cámara se ocultan los mensajes sutiles que, al no ser percibidos, hacen que nuestras neuronas se distraigan o dejen pasar información importante. Ver en persona el rostro de quien nos habla, ser testigo de su lenguaje corporal, induce una emoción que fortalece el mensaje, con lo cual podemos pasar más de una hora sin sentir cansancio. Para el cerebro es necesario ver, interpretar y analizar expresión de la cara de su interlocutor, el movimiento de los ojos, las inflexiones de las palabras, la boca, hasta las características de las narinas al respirar; el rostro con que nos estamos comunicando nos tranquiliza, nos emociona, nos hace reír, reflexionar o emocionarnos al llanto y toda esta mezcla genera cambios en la neuroquímica cerebral de quien emite y quien recibe el mensaje. Vernos a la cara mientras hablamos nos ayuda a descifrar complejas emociones y mensajes ocultos. Las cascadas de acontecimientos emotivos internos no son complicadas si la interacción es personal o hay contacto físico y visual. Hablarnos en persona se acompaña de la activación de una red neuronal que evita aburrirnos, a diferencia de hacerlo a través de una cámara, donde el cerebro se distrae con más facilidad.

La reciente pandemia de la que fuimos testigos generó un cambio en la comunicación; se suscitó un incremento en la manera de comunicarnos a través de computadoras, pantallas y celulares. Muchos de nosotros nos iniciamos en una nueva forma de comunicación, en plataformas de acceso en paralelo con personas a las cuales podemos ver por la pantalla de su dispositivo y escucharlos sin encender el micrófono. Esto permitió otro tipo de comunicación, a distancia.

En el año 2021 aparecieron los primeros estudios científicos que mostraron que, paradójicamente, la comunicación que teníamos por los dispositivos móviles generó mayor distracción, sensación de soledad y un mayor cansancio por la tarde, después de haber asistido a clases o juntas de trabajo; se identificó que el cerebro necesita de la interacción dinámica y personal de otros humanos para garantizar su plasticidad neuronal: necesitamos hablar, tocar, reír, emocionarnos e interpretarnos ¡pero en persona!, hacerlo por dispositivos tiene un límite, nos puede hacer sentirnos solos, cansados, aburridos y sin realmente un aprendizaje. Además, se conoce que una conversación interpersonal puede ser placentera en la medida que se conozca a la persona, se disfrute de la presencia y se interprete la emoción a través del intercambio de las miradas; este efecto tranquiliza al cerebro, al disminuir el cortisol. Se identificó que, en la búsqueda de comunicación sin interacción, sin intercambio de contactos, la sensación de pertenencia disminuye, una persona se enfada con mayor facilidad y llega al hartazgo a latencias cortas, incrementa el estrés y genera problemas de conciliación. La comunicación en línea favorece conflictos con relación a la conclusión del tiempo, es generador de tensión cognitiva. Es muy común en las sesiones por computadora, que cuando una cámara se apaga, se dificulta poner un punto final, cuesta más llegar a acuerdos y se imponen ideas. Persiste un ambiente de egoísmo.

Desafortunadamente, cuando se comunica a través de un teléfono celular en el cual no se observa la cara del interlocutor, en una comunicación por línea en donde no se enciende la cámara, o no se voltea a focalizar adecuadamente la atención de quien nos habla, sin compartir miradas o sin reconocimiento de la prosodia, el cerebro no genera sincronización en el ritmo beta de la atención de la corteza cerebral.

Una persona que comúnmente nos cae bien y que disfrutamos de su compañía tiene en común generar una actividad electroencefalografista semejante a la nuestra. Nuestros amigos, los que mejor nos comunican, comparten emociones y nos sentimos acompañados; en ambos cerebros se comienzan a trabajar frecuencias de activación semejantes, desde escuchar una canción juntos, cantarla; hablarnos o entendernos de manera directa y personal, hacen que el cerebro genere ritmos de frecuencia para garantizar armonía y una mejor sensación en la comunicación. Lo anterior genera un procedimiento de empatía. Resulta importante entender que la voz humana conecta más neuronas al estar acompañada del lenguaje corporal y en la manera como coordinamos nuestros movimientos; si esto no se logra, el cerebro gradualmente pierde atención, se aburre y se cansa más. Atender una clase a distancia, una reunión de trabajo o una comunicación por video debe tener por objetivo: ser clara, incorporar retroalimentación, encender la cámara y por supuesto generar emociones para compartir. La comunicación virtual inhibe la creatividad, ya que al reducir el campo visual de comunicación disminuye las posibilidades de pensar de manera creativa.

LECCIÓN 2
Leer rápido a veces no es tan bueno

La rapidez de la vida exige leer libros de manera rápida, contestar correos electrónicos, solucionar con respuestas rápidas documentos de trabajo o a veces otorgarle apenas dos reglones a un mensaje en las redes sociales para pretender atender la carga de lo inmediato: esto hace necesario leer a gran velocidad. La ligereza de respuesta es bien vista, ser eficiente a costa del entendimiento se está haciendo común. Leer rápido no significa que se comprende todo.

¿Son importantes los detalles de una lectura? En 90% de los casos: sí.

Leer con premura repercute sobre la comprensión del texto, el cerebro al leer rápido no se queda con la mayoría de los detalles del mensaje. En condiciones promedio, un cerebro llega a captar entre 200 y 400 palabras por minuto. Cuando la prontitud toma a las neuronas para tratar de comprender a latencias cortas, fracasa el entendimiento y la comprensión; cuando a través de técnicas especializadas se logra que la velocidad de lectura sea el doble o triplique el número de palabras, ese rendimiento-velocidad disminuye la eficiencia; en esas condiciones se comprenderá en promedio solo 30% del contenido, si se trata de un lector con experiencia esto puede llegar a la mitad del contenido.

Las técnicas de lectura rápida son adecuadas cuando los cerebros se han entrenado en ellas, la rapidez de movimientos de ojos en la lectura es posible cuando los ojos tienen una adecuada óptica (la miopía y el astigmatismo reducen la captura de detalles); entender mensajes a través de la lectura depende de la mielinización de los nervios ópticos y la adecuada función de la vía visual: por lo que en niños no es recomendable llevar estas técnicas de lectura rápida en el proceso educativo. En el caso de los ancianos, el ojo ha perdido la acomodación del cristalino, lo cual le hace perder detalles y le cansa la vista.

La lectura rápida hace que las neuronas pierdan la oportunidad de releer frases que no entiende o no han comprendido. La lectura es exitosa cuando se utiliza la fonología de la palabra, su reconocimiento y el entendimiento de las oraciones; de esta manera, resulta más importante para la comprensión lectora que la palabra se hable, se realice la lectura con frecuencia y se hagan pausas para reflexionar; si los contenidos se diversifican se garantiza mayor actividad del hipocampo, eso favorece una mejor manera de aprendizaje; cuando la lectura se genera en un cerebro que ha dormido bien y se ha comido adecuadamente, favorece la comprensión y la adquisición del conocimiento.

La rapidez de lectura no garantiza el conocimiento, tal vez aminore la angustia de la necesidad de avanzar, pero no es contundente para estudiar y mucho menos es un proceso que deba tener un cerebro infantil como método habitual para adquirir conocimiento.

LECCIÓN 3
Distraernos sí nos hace inteligentes

El cerebro no tiene capacidad para mantenerse siempre alerta a una clase, es una falacia que mantengamos atención por horas, incluso nuestros procesos cognitivos promedio son de 18 a 21 minutos, después de este periodo, iniciamos a distraernos, para eventualmente regresar nuestra atención a la fuente que nos pide seguir atendiendo. El proceso de enseñanza aprendizaje debe plantear que, para una hora de atención de una clase, es necesario que cada 20 minutos, el profesor genere los distractores, cambie los mensajes, realice inflexiones en su voz, ponga ejemplos aterrizados a la actualidad, haga una broma o señale una anécdota y después de 1 a 2 minutos regrese a la clase; de no ser así, sus alumnos evadirán transitoriamente la sesión, viajarán en su distracción y regresarán por momentos para volverse a ir. Esta es la explicación de por qué en sesiones largas, monótonas, la clase se recuerda mejor al inicio y un poco del final. Algunos profesores jóvenes suelen quejarse de la poca atención de sus alumnos y los alumnos de que algunos profesores adolecen de impulsar su atención y los acusan de ser aburridos.

Las neuronas necesitan “desconectarse” durante algunos momentos (segundos a minutos es normal), pues esto genera que redes neuronales se dispongan a generar frecuencias de activación que ayuden a cambiar la atención y jerarquización de la información que se está adquiriendo. El cerebro humano tiene una red neuronal, denominada red neuronal por defecto; estas neuronas activan la porción frontal del cerebro por la línea media, hacia atrás, activando módulos neuronales de interpretación, dolor, repetición y elaboración de tareas rápidas. La red neuronal por defecto, cuando se activa, nos permite emocionarnos con una canción, apreciar la belleza del arte, emocionarnos en un amanecer viendo el mar y por otro lado hacernos creativos. Esta red neuronal nos distrae para pensar en otras posibles alternativas ante un dilema o un problema; para cambiar lo que por momentos no entendemos y nos genera tensión para disminuir la precepción de dolor moral o estímulo aversivo. Por lo que al promover la distracción gradualmente se predispone a una mejor ejecución de la red que pone atención. De esta manera distraernos es una tarea neuronal para poner atención y agilizar los procesos memorísticos. Saber esto ayuda a entender que, si no se cambia la secuencia de estimulación en un salón de clases o una reunión de trabajo larga, el aprendizaje disminuye.

La distracción es sana, está a favor de una adecuada salud mental cuando previamente se ha puesto atención; se relaciona con cambios neuroquímicos que predisponen a un mejor análisis de información, ayuda a dar jerarquía a detalles que mejoren el proceso de memoria aprendizaje, lo que a largo plazo mantiene una adecuada salud mental y otorga mejores elementos neurológicos para ser inteligentes.

Tratar de mantener alerta continua, estudiar sin reposo, exigir atención por largos periodos, no es adecuado para el cerebro; esto es reclamar de más a los procesos funcionales del cerebro pues se genera incapacidad de capturar un adecuado contenido de información, hacerlo de esta manera, hace que perdamos la capacidad de diferenciar señales importantes. En estas condiciones, la noradrenalina (respuesta inmediata) y el cortisol (respuesta a largo plazo) cambian la manera de evaluar los detalles cognitivos. Esta es la razón de la necesidad de inducir la distracción cognitiva.

Mirar el capítulo de una serie, una película, incluso videos en redes sociales, nos indican que el tiempo de atención debe ser corto; para lograr el efecto de atrapar nuestra atención, cada 20 minutos en promedio se debe cambiar la secuencia de hechos, el argumento debe dar un giro o bien suceder en escenas algo diferente, de otra manera la película se cae de nuestra curiosidad y en contraste se nos hace lenta o aburrida.

Por lo tanto, nos conviene distraernos, pues a una persona que manifiesta estar aburrida le toma más tiempo responder a riesgos inesperados. El aburrimiento es un factor importante que está detrás de adicciones como fumar, beber y consumir drogas ilegales. El aburrimiento, la depresión y la ansiedad son los desencadenantes más frecuentes de los atracones de comida.

LECCIÓN 4
Los flavonoides: el té y el chocolate en las neurociencias

En el año 2008 se identificó por completo el contenido de sustancias, elementos y moléculas del cacao, el cual es rico en vitaminas A, B, C, ácido pantoténico, riboflavina, cafeína, teobromina, además de calcio, potasio, hierro, magnesio, fósforo, zinc, cobre y manganeso, pero, en especial, el descubrimiento más grande que se hizo sobre el cacao y el chocolate fue su alto contenido en flavonoides, una familia de moléculas con un alto impacto benéfico sobre la conectividad neuronal.

Los flavonoides tienen un efecto farmacológico y fisiológico directo en la cognición, atención y recuperación funcional. Nuestro grupo de trabajo en el año 2013 identificó que un flavonoide, llamado 7 glucosil acacetina (7-O-Acag), es capaz de incrementar la actividad del receptor GABAA, este flavonoide es capaz de capturar e inhibir a los radicales libres dependientes de oxígeno e incrementa la recuperación funcional motora ante un daño neuronal, es decir contribuye a conectar neuronas.

Varios estudios han mostrado que los flavonoides están relacionados con la recuperación funcional cognitiva a través de un aumento en la fluidez verbal, memoria y atención selectiva. Los flavonoides no solamente se encuentran en el chocolate, están distribuidos, prácticamente en todas las plantas de las que pueden realizarse infusiones, en las uvas y en las manzanas. Varios estudios han demostrado que los flavonoides incrementan el aumento de flujo de sangre hacia el cerebro, y la organización y formación de nuevos vasos sanguíneos, esto permite un incremento de llegada de glucosa y oxígeno a las neuronas.

Aún no se tiene completamente identificado cuanto chocolate, uvas o manzanas deberíamos comer para alcanzar una dosis tóxica de flavonoides, pero sería consumir mucho más de lo que un estomago promedio comería al día y llegar a la intoxicación. Esto implica que lo importante no es comerlo un día, sino hacerlo por meses, de manera sostenida, presentes en nuestra dieta las uvas, los tés, en especial de Toronjil, las manzanas y el chocolate, todos ellos otorgan antioxidantes y garantizan una mejor circulación sanguínea cerebral.

Los flavonoides están relacionados directamente con una disminución del riesgo de cáncer, disminuyen la presión arterial que favorece el manejo de la hipertensión arterial, agregan cambios en la actividad cardiaca —reducen abiertamente la fuerza de contracción, protegiendo al corazón—, también inducen el incremento en la calcificación del hueso, en lo general, funcionan como antiinflamatorios. Los flavonoides son excelentes compuestos que pueden estar relacionados para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer y enfermedad de Parkinson. También los flavonoides tienen efecto de disminuir las consecuencias de la hemorragia y el traumatismo craneoencefálico, así como potentes efectos neuroprotectores y de recuperación de la fuerza motora. Los flavonoides representan moléculas que, en el futuro, seguramente se van a utilizar como agentes inmediatos en la búsqueda más efectiva de rehabilitación neuronal.

LECCIÓN 5
La infidelidad es un suceso en el cerebro: siempre es una elección.

Enamorarse es un evento neuroquímico en el cerebro que involucra de 29 a 32 áreas cerebrales y la actividad de más de 15 neuroquímicos entre hormonas, neurotransmisores y neuromoduladores en secuencia. El enamoramiento es una hermosa y peligrosa proyección neuronal de lo que se quiere y desea en una persona. Por la naturaleza neuroquímica de liberación de dopamina que genera placer y disminuye la actividad inteligente de la corteza prefrontal, el enamoramiento como evento neuronal gradualmente se autolimita y desensibiliza en un promedio de 3 a 4 a

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