El pueblo de la noche

Manuel Rivas
Manuel Rivas

Fragmento



Índice

Portadilla

Índice

Ocho razones y una coda para leer la poesía de Manolo Rivas

LELY, LELY, PAR DEUS, LELY

Libro del Carnaval (1980)

Para escarnio y mal decir

Serpiente con alas

Pub Dublín

Alalá

El Cementerio de los Ingleses

Entroido

Castro de Elviña

Balada en las playas del Oeste (1985)

Línea de sombra

Viudas de vivos

Balada en las playas del Oeste

El cazador

¿Dejaréis morir la nación de los gallegos?

El Incio

Ferrol

Célebres personajes

Aislados por la invernía

Días del Baixo Miño

El pan negro

Llamadme nube

Mohicania (1986)

La vuelta al mundo de Joshua Slocum

Avenida Atlántica

Cantiga del navegante solitario

El ejército del bosque

Suicidio campesino

Cantiga de la primera vejez

Autopista

Ecos

Blues

La negra tierra

Rebelión de la naturaleza

Nuclear

Radiofonía

Beirut

La música del fin del mundo

Amor animal

La morada de los viejos amores

Haiku

Cantiga de amiga

Abril

La nación de las manzanas

Dakar

Félix Muriel

Para salir de este siglo

Despedida

Ningún cisne (1989)

Mil

Poder

Arzúa: Nevada del 87

Lírica

Cultura

Welcome

Nueva Zelanda

Un amor

Eco

Marihuana

Observatorio

Trámite

Terrorismo

Televisión

Cuento

Carretera

Sala X

Frontera

Fotograma

Parada

Bar

Accidente

Puta

Nacionalismo

Progreso

Naipes de Cunqueiro

Foto

Viaje

Costa da Morte Blues (1995)

La Sección Áurea

Deus fratesque Gallaeciae

La tormenta

Un café caliente

Confesión

En esto consiste el hombre

El peso de la historia

Madrid

La lechera

Realidad virtual

Red rose, proud rose, sad rose

Como uno corre hacia sus hijos

Fonema

El Juicio Final

El tapiz de Pudenza

La dalia negra

Bravo país

Un hombre

El diente de Sol

La memoria del agua

Agua en la mano

Alivanta Rock’n’roll

Catering boy

Garden Botanic

The Fountain Inn

Billar en la Royal Oak Tavern

Cuestionario

Camposanto

Catorce del Uno

Quince del Uno

Dieciséis del Uno

Diecisiete del Uno

Zoo-ilógico

El Cantar de los Cantares

Trasluz

Macho y hembra

Una nación

Apocalypse now

Ternura

De retirada

Ambición

Notas

Sobre el autor

Créditos



Ocho razones y una coda para leer la poesía
de Manolo Rivas

Cuando aparece el primer libro poético de Manolo Rivas, Libro do Entroido (1980), la poesía gallega iba a entrar en el territorio de la modernidad poética, tal y como la definió Hugo Friedrich: oscuridad, disonancia y antisentimentalismo. Este primer libro no permitía apreciar que su autor, por medio de su obra posterior, reaccionaría contra esas características. Porque Libro do Entroido era un libro inocente —y la demostración de este aserto viene dada, simplemente, por la sombra que paira sobre el volumen: la del poeta catalán Joan Salvat-Papasseit.

Serán los posteriores volúmenes de poemas los que configurarán una poética que es una respuesta (involuntaria o, si se quiere, no programática) a las características de la poesía moderna definidas por Friedrich. Balada nas praias do Oeste (1985), Mohicania (1986), Ningún cisne (1989) y Costa da Morte Blues (1995) van a consolidar un poeta importante, representativo de unas orientaciones alejadas de las de la jerarquización estética y rigor constructivista, lo que no quiere decir que sea un poeta «descuidado». Lo que le interesa a Manolo Rivas es penetrar en la realidad física y material, psicológica también, pero menos, y expresarla transformándola. Penetrando la realidad, el poeta fija, ilumina por lo tanto, el particular cotidiano. Es, evidentemente, una poesía cargada de riesgos. Pero el autor sale indemne. ¿Por qué?

Primera. La poesía de Manolo Rivas es una poesía comprometida en una escrita que permite la comunicación directa entre el poeta y la audiencia, por medio de un lenguaje que decide expresar lo que se puede compartir de las inquietudes, lo común de la diferencia circundante, lo expresable de las distancias de persona a persona.

Segunda. Sus poemas nos traen observaciones de lo cotidiano, pequeñas historias sucedidas o que pueden suceder, evocaciones de sentimientos vinculados a experiencias reales o verosímiles, constataciones breves que provienen de un modo pragmático de entender la vida (a veces por parte del poeta, la mayoría por parte de los hombres y mujeres que pueblan sus poemas: «Pobre de la que tenga que fregar todo eso», exclama la vieja del poema «Televisión»), lej

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