Revelaciones para sanar con Medicina China

Dra. Lina Rubiano

Fragmento

Revelaciones para sanar con Medicina China

PRÓLOGO

Un saludo cálido para ti, amable y curioso lector, que inicias el desconocido y, al mismo tiempo, conocido camino de introducirte en la lectura de un nuevo libro. Leemos nuevos libros porque nos gusta aprender y reaprender, lo cual es una señal maravillosa de una mente sana. No importa si estás enfermo de alguna o muchas cosas. Si tu mente quiere aprender, tienes la salud más importante. Aquí encontrarás herramientas para atenuar, mejorar o sobrellevar de la mejor forma tus enfermedades o dolencias, incluso para evitar nuevas.

Este libro es un compendio de la Medicina Tradicional China (MTC) desarrollado en forma sistemática, amena y pedagógica, de tal forma que, con conocimientos médicos o no, puedas obtener elementos que te sirvan para comprender tus desequilibrios o enfermedades y tengas la posibilidad de tomar mejores decisiones de salud basadas en los antiguos y sanos consejos de este milenario arte curativo.

La humanidad está dando pasos hacia un futuro médico en el que cada vez se integran más elementos de la ciencia occidental con las visiones de las sabidurías ancestrales en las llamadas medicinas integrativas. Y el elemento más importante para que esta integración funcione es que el paciente aporte un papel activo en las conductas que tienen que ver con su salud. Para ello debe tener conocimientos que le permitan saber cómo operan su cuerpo físico, sus emociones y su mente.

Este libro te enseña cómo lograr el apropiado funcionamiento de los órganos, cómo se relacionan entre ellos y con el medio ambiente, así como las causas más comunes de las enfermedades. Con conocimientos se pueden tomar mejores decisiones y se corrigen algunos de los errores que, generalmente con buena intención, cometemos en contra de nuestra salud.

Esta lectura te ayuda a ser tu propio médico en el área del autocuidado preventivo, de tal forma que puedas ayudar a tu médico externo a proteger y mejorar tu salud. De antemano, te recuerdo que la mayoría de los médicos occidentales ignoran mucho de lo que vas a leer, pero tienen otros conocimientos muy valiosos y te corresponde a ti integrar aquello que te sea útil. Ten en cuenta que tratarse uno mismo no es una ciencia exacta y que ningún médico es omnisapiente y podemos equivocarnos.

La salud se construye paso a paso, con aciertos y errores, aprendiendo y desprendiendo. Tu conciencia, a través de las señales que emite tu cuerpo, te irá guiando, como siempre lo ha hecho en esta aventura que es la vida.

No soy de los que creen en una salud perfecta, pero sí en vivir con buenos propósitos, sirviendo y compartiendo. La doctora Lina Rubiano se centra en ayudarnos a reflexionar sobre cómo llevar a cabo esos propósitos. Es un libro que revela las facetas básicas del pensamiento de los antiguos médicos chinos, de los cuales tenemos mucho para aprender y reflexionar.

Para terminar, quiero dejar una frase preciosa de la autora:

“(…) debemos saber que hay dos noticias, una que nos gusta y otra que no. La primera es que es posible estar en el centro, la segunda es que vamos a salir del centro, así no nos guste, porque el movimiento constante del péndulo es un tránsito eterno en el devenir de la vida”.

Elsa Lucía Arango E.*

* La doctora Arango es egresada de la Universidad Javeriana, especializada en medicinas alternativas. Es una de las profesionales más reconocidas en este ámbito de la salud. Es autora de varios best seller: Experiencias con el cielo (Grijalbo, 2015), Mundos invisibles (Grijalbo, 2016), ¿Cómo es el cielo? (Beascoa, 2018) y Legado de amor (Grijalbo, 2020).

Revelaciones para sanar con Medicina China

¿CÓMO LEER ESTE LIBRO?

Como la mente, cada uno tiene muchas voces. A veces somos el aprendiz; a veces, el que sabe y otras, la voz de quien interpreta y explica el mundo. En este libro encontrarás esas tres voces, esos tres personajes que te llevarán por los caminos del entendimiento.

JĪNZHĒN
金针

Eres tú como paciente, pero no el paciente que recibe información pasivamente, sino aquel que pregunta porque quiere aprender. Es la voz del aprendiz. También seré yo, como aprendiz, que cuento historias propias y de pacientes para explicar con casos reales la Medicina China. Jīnzhēn significa “aguja de oro” y quiere encontrar la verdad o, más bien, La Verdad, que es difícil de entender porque siempre está oculta detrás de los velos del conocimiento, la mente y la evolución. Sin embargo, Jīnzhēn te representa a ti o a cualquiera que desee estar en la posición del estudiante, del escucha, de la apertura y en la capacidad de acceder al conocimiento y la sabiduría, que no se puede entender con la mente con que has sido educado. En este libro, Jīnzhēn se expresa en preguntas y nos cuenta historias explicativas. La voz de Jīnzhēn siempre aparecerá escrita en cursiva.

LĂOSHĪ
老师

Es la voz de la sabiduría. Esta voz también eres tú o podría ser la voz de la verdad inalterable, la voz del Espíritu Santo o la voz de los maestros que han impartido su sabiduría desde la Antigüedad. “Lăo” 老 significa “viejo” y “shī” 师 significa “experto, ejemplo, modelo, maestro o profesor”, lo que quiere decir que, si eres un Lăoshī, eres un “viejo experto” en el arte de saber o conocer algo. La vejez en Asia y en China se ve como una etapa para venerar y, al contrario de la sociedad occidental y su aversión a envejecer, en los textos clásicos la vejez se ve como la edad de oro de la vida, pues llegar con sabiduría a una edad avanzada es loable y muy honorable. Lăoshī se expresa a través de premisas concisas y cortas para responder preguntas que le hace Jīnzhēn o para que Yŏuyìsi explique un concepto. La voz de Lăoshī siempre aparecerá en negrilla.

YŎUYÌSI
有意思

Esta palabra en chino fue una de las que más me llamó la atención. Significa “interesante, significativo, disfrutable o divertido”. Se usa para casi todo en el chino hablado entre amigos o en clase. “Interesante” denota tu capacidad de recibir un concepto nuevo con neutralidad, sin juzgar lo que ocurre y entendiendo las palabras que están siendo explicadas. En este caso, Yŏuyìsi será esa voz que puede explicarte todo. Leerás esta voz como si fuera la mía, hablándole a tu conciencia que ya sabe y conoce perfectamente qué debe ocurrir para que tu mente despierte y solo empiece a recordar. Yŏuyìsi será el intérprete, el mediador entre el sabio Lăoshī y el aprendiz Jīnzhēn, que hará que cada lección quede muy clara en tu sistema de conocimiento y de aprendizaje. Para ello usará textos, diagramas o tablas. Yŏuyìsi siempre se estará comunicando mediante letra convencional como esta, sin cursiva o negrilla.

* Nota sobre el idioma: en este libro utilizaremos el sistema de romanización Hanyu Pinyin, es decir, la forma como los occidentales podemos leer los caracteres chinos, tanto del chino mandarín simplificado como el chino tradicional. El sistema Hanyu Pinyin es el usado en la actualidad para el aprendizaje del idioma. Los diferentes tonos y fonemas contenidos en este libro irán de acuerdo con este sistema. La mayoría de los libros de Medicina China y otros textos en Occidente han sido traducidos utilizando el sistema Wade-Giles, que fue desarrollado en el siglo XIX y estuvo vigente hasta la aparición del Hanyu Pinyin, en 1958. Por ejemplo, “Pekín”, la capital de la República Popular China se pronuncia y escribe “Pei-ching” según el sistema Wade-Giles, mientras que en el sistema Pinyin se pronuncia y escribe “Běijīng”.

* Nota adicional: A lo largo del libro verás escrito en mayúscula el nombre de los órganos y de los elementos cuando los refiera según su connotación en Medicina China. Escritos en minúscula significa que hacen referencia a su connotación en medicina occidental.

Revelaciones para sanar con Medicina China

INTRODUCCIÓN
OTRA FORMA DE ENTENDER AL SER HUMANO

Cuando me fui a estudiar a China creía saber todo sobre medicina. Ah, grandiosa soberbia, esa que tenemos todos, aunque algunos más que otros. Siempre tuve una mente y un cuerpo inquietos: fui deportista desde los siete años, tuve un gran espíritu competitivo y estuve orgullosa de mi titular de alero izquierdo de baloncesto. Soy zurda, lo que me hace muy habladora, sociable y con la empatía a flor de piel. Mi mente quería saberlo todo, como una enciclopedia, lo cual era imposible, aunque con el “dato curioso” llenaba todos los espacios vacíos que hacían la vida más interesante.

Sin entender bien cómo funcionaba el mundo y sus injusticias, había estudiado medicina. Occidental, por supuesto. La que hay que estudiar, la que escogí porque estaba segura de que si era médica podía comprender cualquier cosa en el universo, algo que me parecía improbable en otras profesiones. Aprendí una forma de entender al ser humano, aunque después supe que no era la única manera.

Llevaba a China una mente atiborrada de información, sin espacio para nada más, pues no tenía esa página en blanco con la que empezó la creación o este libro. En ese momento solo tenía una forma de comprender la realidad y era con la mente lógica aristotélica, nuestra forma de pensar en Occidente.

En la universidad me enseñaron anatomía y fisiología de los órganos, de los sistemas y cómo se relacionaban entre sí, pero jamás me dijeron que unos órganos “nutrían” o “controlaban” a otros y menos aún que unos órganos podían “agotar” a otros. Ahí fue cuando mi cabeza empezó a tener un corto circuito: tuve que desocupar mi mente de lo que creía que sabía y, por supuesto, abrirme al conocimiento de culturas milenarias que comprenden el cosmos de formas tan profundas que ni en palabras podríamos explicar su visión del universo.

Oriente y Occidente tienen formas diferentes de ver y comprender los fenómenos y eso, más que el idioma o la historia, es lo que nos separa de esa parte del mundo. La lógica aristotélica nos enseña un pensamiento uniforme en cualquier ámbito, por eso le damos mayor estatus al ingeniero o al abogado y menospreciamos al artista o al emprendedor. Pensamos igual y no nos damos cuenta. No vemos que entendemos el mundo solo por una visión sesgada.

Ahora bien, la forma de comprender el universo es común en los aborígenes de cualquier lugar del planeta. A pesar de las distancias geográficas, ellos tenían la capacidad de comprender el mundo de una forma tan similar que nos haría pensar que quizás la ciencia y la lógica modernas son las erradas. Es común en todas las culturas ancestrales la relación fundamental con la naturaleza, que es imprescindible para estar sanos; la enfermedad estaba relacionada con los factores climáticos, los hábitos de alimentación y el movimiento, e incluso las nociones del médico y el guía espiritual estaban muy relacionadas. De hecho, durante mucho tiempo, el gurú, el chamán o el sanador fueron la máxima autoridad y en algunas culturas eran la misma persona.

Entonces, ¿qué me motivó a escribir este libro? La certeza de que las personas deben ver su salud como un proceso activo, esto es, tener el conocimiento y la sabiduría para usarlo en su propio beneficio. También deben saber cuándo es necesario consultar. Muchas veces la enfermedad cobra una importancia tal que nos identificamos y nos convencemos de que somos ella. Y eso es lo que nos limita para sanar o cambiar. Por otro lado, tenemos una idea fantástica sobre figuras como el médico, el maestro y el líder espiritual, y por eso no dudamos en darles todo el poder, como si lo que necesitáramos como colectivo fuera tener un “padre” todopoderoso que nos protegiera, salvara o castigara. Es la razón por la que hemos entregado la responsabilidad de la salud y el bienestar propio a otras personas, representadas hoy en el médico o la médica.

La entrega de ese poder se hace más macabra cuando sumamos los “progresos” de la ciencia y de la industria farmacéutica. Las mismas que han dado origen a la creencia y fe ciega en pastillas y medicamentos que “curan” todos los males. Así como en la Antigüedad se pensaba que las enfermedades eran un castigo divino o una posesión maligna, ahora creemos que la pastilla mágica sí existe. Termina funcionando, sí, por efecto placebo y al mismo tiempo por la molécula, pero sobre todo por la fe que la mente le ha puesto.

Este libro quiere que tomes las riendas de tu salud y encuentres el camino de sanación que ofrece la Medicina Tradicional China. Por eso empezaremos por explicar la teoría básica (básica por ser la base, mas no porque sea sencilla). Una vez entendida la teoría básica, asociaremos los factores más importantes que influyen, afectan o mejoran la función de cada uno de los órganos. Haré un recorrido por las terapias utilizadas en la Medicina China. Encontrarás también una cantidad de historias que ilustran los conceptos que quiero entregarte, los síntomas de un órgano alterado, qué daña al órgano y qué lo nutre, así como las intrincadas conexiones que los antiguos médicos chinos habían descifrado hace más de dos mil años y hoy en día, cuando encontramos la explicación científica para dichas conexiones, nos maravillamos con esa verdad que siempre ha existido, pero que solo ahora comprendemos del todo.

Revelaciones para sanar con Medicina China está hecho para que entiendas la realidad desde un punto de vista que integre todo cuanto nos rodea, desde lo que hacemos, sentimos y pensamos hasta lo que comemos, cómo nos movemos y respiramos. Entenderás desde por qué las enfermedades del espíritu se convierten en enfermedades del cuerpo, y viceversa, hasta los preceptos que nos liberan del sufrimiento y nos hacen humanos. Con este libro sabrás cómo los elementos de la naturaleza (Agua, Madera, Fuego, Tierra y Metal) se relacionan con nosotros y con los órganos y nos dan vida.

Es importante referir que la medicina funcional, tan de moda hoy, fue creada en 1991 por el doctor Jeffrey Bland, quien se basó en la Medicina China y sistemas antiguos de medicina, para explicar a Occidente y al mundo científico, con medicina molecular y medicina integrativa, las disfunciones en fisiología, bioquímica, cognición y psicología. La asociación entre los diferentes sistemas biológicos del cuerpo y la medicina molecular es lo que conocemos hoy como medicina funcional. Esta, al igual que la Medicina China, se enfoca en encontrar el origen de las enfermedades.

En la Medicina China es clave encontrar el origen de la enfermedad. El diagnóstico del origen de la enfermedad se hace a través de la observación del color de la tez del rostro, además de una historia clínica con énfasis en el estilo de vida y la alimentación. El tratamiento incluye enseñar cuáles nutrientes reparan cada órgano, así como los sabores, colores y la naturaleza de los alimentos, según la condición del paciente y siempre buscando equilibrar el sistema nervioso, que en la Medicina China corresponde al Shen y al Gran Emperador, el Corazón. También estimulamos las actividades mente-cuerpo para movilizar adecuadamente el Qì y oxigenamos de forma eficiente el cuerpo mediante la respiración consciente. Hacemos uso de las hierbas chinas que están descritas desde hace más de 5.000 años en fórmulas clásicas. Por supuesto que, para lograr esta conjunción de Oriente y Occidente, también hay influencia de otras medicinas ancestrales, como la medicina tradicional de la India, llamada Ayurveda, que comparte conceptos con la Medicina China en cuanto a la forma de entender al ser humano, pero tiene unas grandes diferencias que no harán parte de este libro.

Encontrarás recuadros explicativos titulados “Revelaciones para sanar”, que están pensados para darle respuestas a la mente occidental y racional de mis colegas o de los lectores más científicos. Cuando los leas, tu mente no será la misma porque allí se prenderá una luz de entendimiento que no se había iluminado antes, tal como me pasó a mí cuando empecé a estudiar.

Sin más preámbulo, te invito a este recorrido que desafiará tus paradigmas para entenderte a ti, a la salud y al mundo. Es probable que las reflexiones de este libro te dejen pensando por largo rato, ya que la información que he escogido compartir está dirigida a despertar la sabiduría que vive en ti sobre tu propia forma de sanar y repararte, para lo que venimos perfectamente diseñados. Recuerda que nuestro diseño original es y será estar sanos, siendo copia perfecta de la Divinidad y del Cielo, que todo lo hizo bien.

Mi mayor satisfacción será que tengas más preguntas que respuestas al terminar de leer. Quiero que quedes con la fascinación de todo lo que aún no sabemos y que siempre, valiéndonos de la gracia y la Divinidad, el Shen se apoye en la mente y el cuerpo que somos.

Revelaciones para sanar con Medicina China

SECCIÓN I
TEORÍA BÁSICA (NO SIMPLE) DE LA MEDICINA CHINA

Revelaciones para sanar con Medicina China

1. LO QUE DEBES SABER DE LA MEDICINA CHINA

JĪNZHĒN: ¿Qué es la Medicina China?

LĂOSHĪ: La Medicina China es un sistema médico complejo.

YŎUYÌSI: La medicina occidental comprende el cuerpo humano desde la materia y su forma física, estudia los órganos vitales y los sistemas (nervioso, circulatorio, respiratorio, digestivo, musculoesquelético, anexos de piel y faneras) para conocer al detalle los procesos que ocurren todo el tiempo. Por otro lado, la Medicina China concibe el cuerpo como un TODO indivisible, así como parte de la naturaleza y la creación y no por encima de ella. Cada órgano cumple una función específica, todos están relacionados y pueden verse afectados o beneficiados al mismo tiempo por cambios del medio interno (emociones, estado de acidez o alcalinidad, factores climáticos internos o externos de calor, humedad, frío, sequedad o viento) o externo (clima, alimentos, agentes infecciosos, ambiente, metales pesados, contaminación ambiental y de radiación electromagnética).

Para comprender un poco más acerca de esta concepción holística1 que la cultura china tiene del cuerpo con respecto a su interacción con el ambiente, explicaremos los principales fundamentos filosóficos para la construcción de la salud según los médicos chinos desde la Antigüedad.

JĪNZHĒN: ¿Cuáles son los principios básicos de la Medicina China?

LĂOSHĪ: El Tao, los niveles de organización del confucionismo, la manifestación de la existencia en los cinco elementos y el Qì como sustancia fundamental.

YŎUYÌSI: La Medicina China es un sistema de diagnóstico y tratamiento de los pueblos tradicionales ancestrales asiáticos. Se recopiló en su gran mayoría en China. Se cree que El clásico interno del emperador Huang (Huangdi Neijing 黄帝内经), que data de más allá del 2.200 a. C., fue escrito a partir de la recopilación oral de esos conocimientos. Las agujas de acupuntura de metal se desarrollaron alrededor del 1.600 a. C. y sus antecedentes fueron las agujas de piedra, llamadas Bian, de hace más de 4.000 años.

La Medicina China se basa en la filosofía del Tao y en los conceptos confucionistas. “Tao” significa “Camino” en chino mandarín. Los sabios chinos vivían bajo los preceptos del Tao, considerados la forma correcta de seguir el Camino y la verdad. El texto clásico en el que se explica esta doctrina se llama Dào Dé Jing (Tao Te Ching, en sistema Wade-Giles), que data entre el siglo IV y VI. Históricamente se considera que la composición de este texto clásico y sagrado fue contemporánea de Confucio.

Para los taoístas, el Tao o Camino es todo lo que hay, es la verdad de lo que no cambia y a la vez cambia, es la filosofía de la variabilidad del universo y a la vez la totalidad de todo lo que vemos, es la armonía de la naturaleza y sus procesos. La naturaleza, lo simple,la no acción (o wú wéi en chino) y la alquimia interior y exterior eran las máximas de esta filosofía. El Dào Dé Jing dice:

LĂOSHĪ: “El Tao que puede nombrarse no es el Tao eterno.

El nombre que puede nombrarse no es el nombre inmutable.

La no existencia es el principio del cielo y de la tierra.

La existencia es la madre de todo lo que hay” (del libro Tao Te King).

YŎUYÌSI: Otro pilar fundamental de la Medicina China es el confucionismo, que es una escuela de pensamiento que rigió el orden social en China desde el siglo IV a. C. Confucio (Kŏng Fūzǐ, «Maestro Kong», 551-479 a. C.) impartió ideas de moralidad, armonía social y familiar, bondad y humanidad, así como los deberes de un buen gobernante o emperador, quienes debían actuar de acuerdo con la ley del Cielo (Tian 天), pues los designios de este se manifestarían en ese gobernante. De no cumplirse con dicho mandato, el gobernante no podría regir a la sociedad. La Escuela de Pensamiento de Confucio enseñaba cómo debía funcionar la sociedad de una manera integrada para sacar lo mejor de los seres humanos. Trasladándolo a la Medicina China, en el cuerpo también hay jerarquías entre los órganos y sus funciones: hay órganos que les dan energía a otros, hay un órgano emperador y comandante y algunas cavidades (puntos de acupuntura) reciben sus nombres de las jerarquías de la escala social, religiosa y marcial.

Basada en estos fundamentos tan antiguos, la Medicina China parte del diagnóstico que se hace a través de un interrogatorio sobre síntomas2 e historia de vida, que incluye una exhaustiva revisión por sistemas. Después de tener un diagnóstico presuntivo dado por el interrogatorio, o anamnesis, el médico confirma sus sospechas a través de la observación de la tez (color de la piel debajo del párpado inferior), el pulso (mediante la palpación de este se conoce el estado actual de doce órganos internos, entre sólidos y huecos o vísceras) y la lengua, que evidencia el estado de los órganos.

Δ Palpación del pulso y localización órganos.

Δ Localización de órganos en la lengua. Fuente: Maciocia, G. (1995b). Tongue diagnosis in Chinese Medicine.

En la Medicina China el diagnóstico se expresa como un síndrome (unión de síntomas referidos por el paciente y signos encontrados por el médico chino tanto física como mentalmente). En esta práctica describimos deficiencias, excesos, ascensos, descensos, vacío y plenitud y estancamientos para cada uno de los órganos o las sustancias del organismo. Es impresionante hacer un diagnóstico mediante este método y es por eso que muchas personas se sorprenden cuando el médico puede saber tanta información del cuerpo con solo observar la cara y palpar el pulso.

Para nombrar el síndrome del paciente, expresamos el tipo de desequilibrio (estancamiento, exceso, deficiencia, vacío y plenitud), después la sustancia alterada y al final el órgano.

Un ejemplo sería el estancamiento del Qì del Hígado. Es un síndrome que se caracteriza por cefaleas, ojos rojos, cólicos menstruales, dolor debajo de las costillas en el lado derecho (hipocondrio derecho), dolores musculares o en tendones, coágulos en la menstruación, alteraciones digestivas, enojo, irritabilidad, frustración, indecisión, dolores que cambian de lugar de aparición, vértigo, mareo, náuseas, tez verdosa, cuerpo de la lengua violeta y pulso con mayor fuerza en la posición del Hígado (Guan izquierdo) o superficial a la palpación, predominante en “cuerda” (ver diagrama de pulso y descripción de pulsos en la página anterior).

JĪNZHĒN: ¿Cuáles son los tratamientos en la Medicina China?

LĂOSHĪ: Las agujas, la sangría, la ventosaterapia, la moxibustión, la tuina, las plantas, el Qì Gong, el Taichi y la alimentación.

YŎUYÌSI: La Medicina China es un sistema médico complejo en el que el tratamiento se decide según el diagnóstico. En algunos países encontramos solo acupuntura y masajes terapéuticos, pero en otros se usan las plantas y hierbas chinas que tienen uso medicinal, de la misma manera como entendemos los medicamentos convencionales en Occidente. Las terapias en la Medicina China se describen a continuación:

1. ACUPUNTURA: es el uso terapéutico de agujas de acero inoxidable en las 361 cavidades3 distribuidas en los doce canales ordinarios. Estos canales representan los órganos internos con sus vísceras y los órganos extra que tiene en consideración la Medicina China, todo en un mapa de canales y colaterales en la superficie corporal. La evolución de la acupuntura que conocemos hoy no debe ser explicada solo con “energía” o Qì. Esta práctica inició con el uso de sangrías en lugares específicos del cuerpo, donde se podían palpar estructuras vasculares que tuvieran alguna alteración. Lo que más se apreció fue el sistema circulatorio con sus pulsos en áreas importantes del cuerpo y, a su vez, la tensión o cambio de la resistencia de los tejidos. Las agujas iniciales eran piedras afiladas, llamadas Bian, las cuales se manipulaban sobre las áreas definidas. Después se empezaron a hacer agujas de hierro forjado en las dinastías Shang y Zhou, que evolucionaron hasta las que conocemos hoy.

Δ Las agujas que se usan hoy son de acero inoxidable. Foto: Camilo Villabona.

2. VENTOSATERAPIA: esta técnica usa recipientes para la succión de los tejidos y, por presión negativa con calor (ventosa caliente o húmeda) o con pistola para succión (ventosa fría o seca), aumenta la circulación de la Sangre y por ende de Qì, actuando para eliminar toxinas atrapadas entre la fascia y los músculos. Es probable que hayas visto a algunos deportistas que exhiben moretones en la espalda. Se puede hacer uso de las ventosas de acuerdo con la necesidad de frío o calor. Las ventosas secas o frías son usadas con sangría, es decir, extrayendo sangre tóxica con lancetas o agujas hipodérmicas en distintas zonas del cuerpo. Antes de la acupuntura existió la sangría, una de las técnicas más efectivas de la Medicina China. En la actualidad la sangría debe hacerse con la adecuada asepsia y antisepsia, así como con la extracción de sangre justa para no causar daño en el paciente.

Δ Con esta técnica se aumenta la circulación de la Sangre. Foto: Camilo Villabona.

3. MOXIBUSTIÓN: es el uso de calor en las cavidades nombradas antes. Se puede usar para tratar el exceso de frío, el estancamiento de Qì, la deficiencia de Qì, la deficiencia de yin o yang o la deficiencia de Riñón. La moxibustión se aplica con la moxa, una varita hecha con la planta artemisia, la cual se enciende (puede alcanzar los 300 grados centígrados) y se acerca a la piel con la finalidad de llevar calor profundo, a modo de onda infrarroja, a los tejidos, haciendo que la Sangre y el Qì se movilicen de la forma adecuada y se restaure el orden. Su olor es muy particular y es muy frecuente que en los centros de acupuntura circule este agradable aroma, que a veces es confundido con el olor del tabaco o el cannabis. La artemisia que usamos para la terapia no se fuma, como creen algunos, pero trae grandes beneficios.

Δ La moxibustión genera un calor profundo en los tejidos. Foto: Camilo Villabona.

4. TUINA: es el masaje chino terapéutico, cuyo objetivo es movilizar el Qì estancado por diferentes causas, mejorar los trastornos de yang, mejorar estados emocionales (como ansiedad y depresión) y aliviar dolores o alteraciones músculo esqueléticas. Se utilizan técnicas de agarrar, amasar, palmotear, pinzar la piel, golpetear y algunas escuelas han desarrollado técnicas modificadas, que son las que han llegado a Occidente. En su origen, tuina es una técnica manual y terapéutica.

Δ Este tipo de masaje se hace con ropa y no se usan aceites. Foto: Getty Images.

5. HERBOLOGÍA CHINA: es el uso de plantas medicinales para restablecer el desequilibrio, los trastornos o las enfermedades, según el diagnóstico. Es muy usado en China y el resto de Asia, con acceso limitado en Occidente por la falta de difusión del conocimiento sobre sus usos y efectividad, así como por la imposibilidad de acceder a esas plantas, aunque hay excepciones. En países como Estados Unidos y Canadá se ha logrado introducir de forma legal el uso de este tipo de mezclas y plantas. Estas plantas actúan mediante su sabor y naturaleza y tienen en cuenta signos como el pulso, la tez, la lengua y la palpación del abdomen, además del patrón de la familia de plantas4. Este sistema de diagnóstico y tratamiento con plantas no tiene análogo con plantas del territorio americano o europeo. En Occidente se han estudiado los efectos de las plantas que han existido desde la Antigüedad, basados en sus compuestos activos, a las que han denominado “adaptógenos”. Sin embargo, lo correcto es llamarlas hierbas chinas.

6. QÌ GONG Y TAICHI: son técnicas cuerpo-mente que buscan un adecuado fluir del Qì, el cual debe mantenerse en movimiento para generar bienestar, cuidar la salud y aumentar la longevidad. Estas prácticas deben realizarse con frecuencia para que tengan efectividad y se conviertan en una forma de vida, pues se considera que previenen la enfermedad y promueven la salud.

7. ALIMENTACIÓN: ya lo dijo Hipócrates de Cos, el padre de la medicina occidental: “Que tu alimento sea tu medicina”. Este es un concepto fundamental en la Medicina China, pues los colores y sabores tienen un efecto directo y específico en cada uno de los órganos internos, que a su vez tienen injerencia directa sobre las emociones y el psiquismo de cada órgano. Para la Medicina China, cada alimento tiene una acción en la curación o el restablecimiento de las funciones perdidas por causas internas o externas. En este libro encontrarás una guía completa sobre los alimentos que te servirá para iniciar el camino de la autosanación. Por ahora, te dejo esta poderosa frase: “Todo lo que pensamos afecta el cuerpo y todo lo que comemos afecta la mente”.

1 “Holos”, en griego, significa totalidad.

2 Síntoma: tanto en Medicina China como en medicina occidental, un síntoma es lo que el paciente refiere al médico. Ejemplo: la cefalea o el dolor de cabeza es algo que el médico no puede ver, por eso solo puede ser referido por el paciente al médico. No debe confundirse con “signo”, que es un hallazgo que el médico identifica en el paciente. Sin embargo, algunos síntomas pueden ser signos. La unión de signos y síntomas constituye un “síndrome” tanto en Medicina China como en medicina occidental. En este libro hablaremos de síndromes más que de enfermedades porque las enfermedades en la Medicina China son vistas como desequilibrios reversibles una vez identificadas las causas.

3 En este libro nos referiremos a los “puntos” como “cavidades” de acupuntura, ya que hice una revisión exhaustiva sobre cuál era el término de la traducción en chino de la palabra “xué” 穴, que significa cueva, cavidad u orificio. No se debe confundir con “xuè” 血, que significa sangre. En otros textos los encontrarás como “oquedades” o “acupuntos”, pero el término más fiel a la traducción es “cavidad” y es el que usaremos en este libro.

4 Las plantas o hierbas chinas, conocidas como materia médica china o farmacopea china, son un sistema completo, con fórmulas que se explican en un libro clásico de la literatura médica, del año 220 d.C, llamado Shang Han Lun (El clásico del tratamiento de Enfermedades por frío), escrito por Zhang Zhongjin, un prestigioso médico de la Dinastía Han, una de las más importantes de la historia china.

Revelaciones para sanar con Medicina China

2. NO PUEDES ENTENDER LA MEDICINA CHINA CON TU MENTE OCCIDENTAL

La medicina occidental puede considerarse nueva con respecto a la Medicina China, la más antigua del mundo y que sigue aún vigente: más de 5.000 años de funcionamiento así lo confirman. La medicina occidental y las escuelas de medicina han sido muy estáticas en su forma de pensar al ser humano. Con tantas especialidades y subespecialidades es difícil entender que somos un todo y no la suma de las partes. Confío en que llegará a unificarse el conocimiento, o de pronto no, pero tú puedes escoger quién quieres que sea tu médico: uno que pueda verte como un ser integrado o uno que analice tus dolencias por separado y sin asociar unas con otras. Recuerda que los médicos diagnosticamos lo que conocemos y tratamos con lo que sabemos. Así que mientras más herramientas tenga un profesional, más posibilidades tendrá de ayudar a un paciente.

UNA HISTORIA CON ANALOGÍAS

JĪNZHĒN: Llegué a la Universidad de Medicina Tradicional China de Tianjin, becada por el consejo chino, para estudiar la maestría en Acupuntura, Moxibustión y Tuina. Mi profesor Zhong Lăoshī, un hombre de unos 60 años, explicaba la Teoría Básica de la Medicina China con la sencillez característica de un sabio y experto. Hablaba buen inglés y “Chinglish” (así le decimos a la unión entre chino e inglés) frente a una decena de estudiantes de pensamiento occidental (Letonia, Perú, Colombia, Brasil, Ghana y Costa de Marfil).

“El párkinson no está en el cerebro”, dijo Zhong Lăoshī. Mi mente occidental, formada en la escuela de medicina, hizo cortocircuito. En neurología, una de mis grandes pasiones, había aprendido que los ganglios basales y la sustancia nigra disminuyen su producción de dopamina, vital para controlar los m

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