Misterios a domicilio 2. Una estrella estrellada
Page 3 of 239
MISTERIOMISTERIOMISTERIODgMICILIODgMICILIODgMICILIOAAABeggña ORORBAuna eSTreLlA eSTreLlAdA
Page 4 of 239
CualquierEparecidoEconElosEhastaEahoraEamigos,Evecinos,EfamiliaresEEoEconocidosEdeElaEautoraEesEdeEagradecerEpuraEinspiraciónEcasualidad.©EdelEtexto:EBegoñaEOro,E2017©EdeElasEilustraciones:ERogerEZanni,E2017E©EdeEestaEedición:ERBAELibros,ES.A.,E2017EAvda.EDiagonal,E189E-E08018EBarcelonaErbalibros.comDiseño: CompañíaPrimeraEedición:EmayoEdeE2017RBAEMOLINORef.:EODBO075ISBN:E978-84-272-1200-8QuedaErigurosamenteEprohibidaEsinEautorizaciónEporEescritoEdelEeditorEcualquierEformaEdeEreproducción,Edistribución,EcomunicaciónEpúblicaEoEtransformaciónEdeEestaEobra,EqueEseráEsometidaEaElasEsancionesEestablecidasEporElaEley.EPuedenEdirigirseEEaECedroE(CentroEEspañolEdeEDerechosEReprográficos,Ewww.cedro.org)siEnecesitanEfotocopiarEoEescanearEalgúnEfragmentoEdeEestaEobraE(www.conlicencia.com;E91E702E19E70E/E93E272E04E47).TodosElosEderechosEreservados.ComposiciónEdigital:ENewcomlabES.L.L.
Page 5 of 239
A Mar Peris, Laia Esqué, Míriam Valenzuela y Marta Becerril, que limpian, jan y dan esplendor a este loco vecindario. Por creer y hacer crecer La Pera, 24. Una estrella estrellada.indd 527/03/17 15:03
Page 6 of 239
Una estrella estrellada.indd 627/03/17 15:03
Page 7 of 239
17 —¡Mecagüen la Pera, la manzana, la Rossa, el clavel y el jardinero que los regó!—¡Olivia!, Pero ¿qué pasa? —me preguntó mi ma-dre.¿Que qué pasa? ¿Que qué pasa? ¿Pero qué tiene esta mujer a los lados de la cabeza: porta-pendientes, sujeta-diademas, huertos-de-cera? Pero ¿es que no lo oye?—Déjala, mamá —contestó mi hermano Hugo—. Está en modo «niña del exorcista».—Hija, la verdad es que cuando te pones así, no hay quien te aguante —dijo mi madre.CanhcÓn Al CuBg
Page 8 of 239
8 —Sí —dijo elpelotademi hermano—. Aunquecasi la preero así a cuando se pone en modo «arcoí-ris» —siguió diciendo mi hermano.Ahora resulta que el problema era yo. YO. No la loca que llevaba horas chillando como una energúmena, no. YO.Y ahí estaba otra vez. La loca. Cantando:TÚ ERES EL MEJOR MODOOOODE EMPEZAR EL DÍA.CONTIGO A MI LADOOOOREINA LA ALEGRÍAAAA.¿La alegría? ¡¡El terror!!es lo que iba a reinar como cantara una vez más la canción esa. Encima eso. No una canción bonita, no. Una canción de Rossa, la can-tante hortera esa.—¡Se va a enterar la niñata esta! —Bien que cantas con ella el Suéltalo—soltó mi hermanito.—¡No me compares, merluzo! ¡No me compares Frozen con la cantante esa cutre, la Rossa de las nari-ces! Y entonces, del piso de arriba volvió a llegar esa voz:
Page 9 of 239
9 TÚ ERES EL MEJOR MODOOOODE EMPEZAR EL DÍA.CONTIGO A MI LADOOOOREINA LA ALEGRÍAAAA.No pensaba oír la cancioncita esa ni una sola vez más.—Mamá, subo.—¿A qué?
Page 10 of 239
10 —A café —dijo mi padre haciéndose el gracioso. Yo lo miré jamente con cara de «no-tiene-ninguna-gracia». Lenguaje corporal, se llama eso. Mi padre lo debió de pillar porque dijo:—Me parece que aquí va a arder Troya.Y Troya, nuestra perrita, se escondió detrás deHugo.—Tú no, tranquila —explicó Hugo acariciándole la cabeza. Mi padre se puso en plan profe. Le ponen delante una piedra, un cachorro de labrador, un niño o un cal-cetín y lo convierte en un alumno:—Lo de que «va a arder Troya» —explicó a Troya, como si los perros estuvieran interesadísimos en la historia— se dice cuando va a suceder algo gordo. —Y chungo —dijo Hugo.Yo los dejé con sus clases de historia para perros.—Allá voy —dije.Abrí la puerta de casa.Enfrente tenía a Darth Vader. No me asusté porque era un Darth Vader muy bajito.
Page 11 of 239
11 Además llevaba unas zapatillas de fútbol deshe-chas con los cordones desatados. Darth Vader concordones desatados no da nada de miedo.—Quita, Vader —le dije.Darth Vader se echó a un lado, se levantó la másca-ra y preguntó a mi hermano:—¿Qué le pasa a esta?—Ni caso, Fran —le respondió Hugo—. Está que mata remata. Necesita espacio.Fran dio tres pasos atrás. Mi vecino Fran sabe lo que le conviene.Yo subí las escaleras. Fran y Hugo me siguieron a una distancia prudencial.Llamé al timbre del piso de arriba.—¿Quién es? —se oyó la vocecilla infernal de la alegría. El padre de la criatura, Enrique, tenía que haberle enseñado a su hija que después de decir «quién es», se espera a que contesten, y según lo que contesten,abres o no la puerta. Pero hay padres que dejan el trabajo a medias. Es el caso de mi vecino Enrique. Su hija dijo: «Quién es». Hugo respondió: «La niña delexorcista». Y Laura abrió.
Page 12 of 239
12 Nada más verme, se iluminó como la fachada de El Corte Inglés por Navidad.—¡Olivia, Olivia, Olivia! —me dijo dando un saltito por cada vez que decía mi nombre—. ¡Me han cogido en Menudo Argoz Kis!
Page 13 of 239
13 2MenuDgARrgz kcS—¿¿Menudo Arroz Kiss?? —dijimos Hugo, Fran y yo a la vez.—Sííííí —dijo Laura sin dejar de dar saltitos—. ¡Voy a salir en la tele! ¡En Menudo Arroz Kiss!—¿Qué es? ¿Un programa de cocina especializado en paella? —preguntó Fran poniéndose su máscara de Darth Vader.—¿Y hay que dar besos? —dijo Hugo con cara de tener delante de las narices una de las cacas de nues-tra perrita Troya—. Pero qué asco.«Menudo Arroz Kiss, Menudo Arroz Kiss...», pensé yo. «¿De qué me sonaba eso?».Y entonces caí.
Page 14 of 239
14 Y yo también me puse a dar saltitos abrazando a Laura. No podía parar de saltar. Y Laura tampoco. ¡Me mato remato de la ilusión!Hugo y Vader nos miraban quietos.Un minuto. Dos. tres. Cuatro...Te diré una cosa: saltar cansa. Al parecer, a las niñas de cinco años no, porque Laura seguía dando botes. Pero a nada que te haces mayor...El caso es que después de seis minutos saltando tuve que parar. ¡Pero dentro, mi corazón seguía sal-tando! ¡Y reinaba la alegría!
Page 15 of 239
15 —Pero ¿es que no os dais cuenta?—les dije aHugo y a Fran.—Debe de estar mutando a modo «arcoíris» —oí que susurraba Hugo a Fran— porque no nos ha dicho «no os dais cuenta, merluzos».Pero lo que dijeran, a mí, plin. Yo era feliz como El Jardín Feliz, el restaurante chino que hay enfrente de casa.—¡¡Han cogido a Laura para Menuda Voz Kids!!—Eso. Menuda Voz Kids—dijo Laura.—¡¡Va a salir en la tele!!—grité—. ¡Será maravi-lloso, fantástico, de ensueño...!—Brutal —dijo Hugo.—Te cagas —dijo Fran.—No seas ordinario —le reñí.Y mi hermano soltó:—Lo que yo te diga. Ya está en modo «arcoíris».¡Me mato remato de la ilusión! ¡¡Laura, mi vecina Laurita, en la tele!!—¡En la tele! —grité—. ¿Te das cuenta?—Genial, o sea que ahora no solo tendremos que aguantar sus berridos los vecinos de la calle La Pera, 24. ¡Los oirán en toda España! —dijo Fran.—¡No digas tonterías! —la defendí yo.
Page 16 of 239
16 —Es verdad —dijo Hugo. Ya me pareció raro que me diera la razón. Pero es que luego añadió—: Menu-da Voz Kidsse puede ver por internet. ¡Los oirán en todo el mundo!—¡Sí! ¡Y si haces el ridículo, saldrás en los progra-mas de zapping! —dijo Fran.Laura seguía saltando, pero ya no sonreía de oreja a oreja. Ahora parecía un canguro con dolor de tripa.—Laura, no les hagas ni caso. Vas a triunfar. Estoy segura. Además, lo importante es participar.—Yo no digo nada, pero eso es lo que se dice a todos los perdedo-res —dijo el cenizo de Fran.Me daba igual. Yo ya me imaginabaa Laura sobre elescenario tan rubia, tan mona, tan... saltarina.—Oye, ¿hay alguna forma de desactivar a esta niña? —pregun-tó Hugo señalándola.PorqueLauraseguíadandobotes.La verdad es que igual Hugo tenía razón.
Page 17 of 239
17 —Laura, cariño, ahora tienes que reservar fuerzas para la actuación —dije cogiéndola por los hom-bros—. ¿Cuándo es? ¿Te ayudo a ensayar? ¿Me dejas que te haga una trenza? ¿Qué vas a ponerte? ¿Tepuedo acompañar? ¿Qué canción vas a cantar? A Laura le brillaban los ojos. Ya no saltaba pero volvíaa sonreír. Parecía una cangurita quieta y feliz.—La deRosa.
Page 18 of 239
Una estrella estrellada.indd 1827/03/17 15:03
Page 19 of 239
19 3ROSaSí.Claro.Lógico.Llevaba toda la mañana cantando la cancioncillaesa.No sé cómo me sorprendió.¡¡Pero es que no se puede ser más cutre, más cur-si, más hortera que la Rossa esa!! —¿Tú te lo has pensado bien, merluza? —le dije a Laura. Ella no dijo ni sí ni no, pero parpadeó como Rossa, se echó el pelo hacia atrás como Rossa, subió el hom-bro derecho hasta la oreja derecha como Rossa, incli-
Page 20 of 239
20 nó la cabeza y sonrió como Rossa. Se supone que es un gesto adorable porque la gente cuando ve a Rossa hacer eso se vuelve loca. Y yo también. Pero no loca tipo «¡¡¡me-encaaaaantas-Rossa!!!» sino loca tipo «te-haría-comer-tus-propios-intestinos».Creo que se me debió de notar un poquito porque Fran me miró y dijo:—Esto... Hugo y yo nos bajamos, ¿verdad? —¿Por qué...? —empezó Hugo. Pero entoncesHugo también me miró...• ojos a punto de salirse d
Suscríbete para continuar leyendo y recibir nuestras novedades editoriales
¡Ya estás apuntado/a! Gracias.X
¡Apuntada tu nueva preferencia! Muchas Gracias