España. La primera globalización
Fragmento
Primera edición: noviembre de 2022© 2022, José Luis López-LinaresCoordinación y edición: Mariana Gasset y Paula Fernández de BobadillaDiseño y maquetación: Inés Atienza© 2022, Penguin Random House Grupo Editorial, S. A. U.Travessera de Gràcia, 47-49. 08021 BarcelonaPenguin Random House Grupo Editorial apoya la protección del copyright.El copyright estimula la creatividad, defiende la diversidad en el ámbito de las ideas y el conocimiento, promueve la libre expresión y favorece una cultura viva. Gracias por comprar una edición autorizada de este libro y por respetar las leyes del copyright al no reproducir ni distribuir ninguna parte de esta obra por ningún medio sin permiso. Al hacerlo está respaldando a los autores y permitiendo que PRHGE continúe publicando libros para todos los lectores. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, http://www.cedro.org) si necesita reproducir algún fragmento de esta obra.ISBN: 978-84-01-03028-4Composición digital: www.acatia.es
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LA PRIMERA GLOBALIZACIÓNJosé Luis López-Linares Índice11 Prólogo por Elvira Roca Barea21Introducción por José Luis López-Linares I.La primera globalización32 Imperio Ming 33 El real de a ocho 36 La carta universal de Juan de la Cosa:el mapa de los cuatro continentes40 Diego de Pantoja, embajador musical en la Ciudad Prohibida45 Sevilla y la Casa de la Contratación45 El Padrón Real46 La reforma del calendario juliano50 La importancia de las especias53 Santo Niño de Cebú56 Filipinas, bazar de Oriente58 El Galeón de Manila (1573-1815)II.149280 Isabel, una mujer maravillosa85 Juan Rodríguez de Fonseca 88 Pedro de Medina (c. 1993-1567)III.La conquista lahicieron los indios98 Malintzin102 Conversaciones entre Cortés y Moctezuma106 Bernal Díaz del Castillo107 Cuauhtémoc110 La Noche TristeIV.Mestizaje versus colonialismo120 Indigenismo125Matrimonios de Martín de Loyolacon Beatriz Ñusta y de Juan de Borjacon Lorenza Ñusta de Loyola127 Herederos de la conquista.Martín Cortés e Isabel de Moctezuma130 Los virreinatos132 La colonización inglesay española en América
V.La historia de Españala escribieron otros143 Torquemada147 Difama e impera: la leyenda negraal servicio del separatismo156 La Contra Armada157 El Tratado de Londres161 El peso de la hegemonía:la leyenda negra164 El cambio dinástico de 1700166 Los viajeros románticosVI.Lo que el mundole debe a Salamanca176 España: los orígenes de la sincronía global180 La Escuela de Salamanca186 Juan Ginés de Sepúlveda y la Controversia de Valladolid189 Domingo de Soto192 UniversidadesVII.La fundación delas ciudades del oeste202 Tratado de Guadalupe Hidalgo206 Gerónimo212 Leland Stanford 213 Fray Junípero Serra 218 Misiones españolas en CaliforniaVIII.La balcanizacióndel Imperio230 México, capital del Imperio español242 Bolívar y San Martín247 Epílogo por Carmen Iglesias
11Agradezco a la editorial Plaza & Janés y al director de cine José Luis López-Linares que me ha-yan invitado a escribir este prólogo para un libro que lleva el mismo título que el documental en el que participé junto a otros historiadores y expertos. Muchos de ellos hubieran podido cumplir con este cometido y estoy segura de que lo hubieran hecho complacidos. En cierto modo les represento aquí.Al comienzo de uno de los libros que impulsaron el concepto de primera globalización, Lesquatre parties du monde. Histoire d’une mondialisationde Serge Gruzinski (2004), el autor francéscuenta una anécdota que es mucho más que eso. Se trata de uno de esos hechos menores queimplican a medio mundo, esto es, de un ejemplo absolutamente incuestionable de globalización. En el otoño de Nueva España, Domingo Francisco de San Antón Muñón ChimalpahinCuauhtlehuanitzin, noble chalca, informa en su periódico de que ha llegado a México el 8 de septiembre de 1610 la noticia del asesinato de Enrique IV de Francia sucedido el 14 de mayo de ese mismo año en París. El magnicidio había conmocionado a toda Europa y era, evidentemente, una noticia sensacional. La muerte de un rey, y más en estas circunstancias, siempre lo es. Pero, antes de avanzar en esta historia, primero pongamos en contexto la figura de Chimalpahin.La confederación chalca o Chacayotl comprendía varias ciudades al sur del valle de México, que opusieron una resistencia tenaz frente a los aztecas, siendo uno de los últimos pueblos en caer derrotados en 1465. El cronista chalca escribe casi toda su obra en lengua náhuatl. Los originales de sus obras, por casualidades de la vida, se encontraban en París hasta 2014, fecha en que se devolvieron a México. Su trabajo y su existencia estuvieron absolutamente olvidados durante siglos. En las últimas décadas afortunadamente han comenzado a editarse y conocerse sus textos. Es, sin duda, uno de los iniciadores del periodismo en América y un pionero con mayúsculas.Este hecho que se resume en pocas líneas ejemplifica a la perfección la globalización del mundo: un noble chalca que tiene un periódico en un continente distinto al europeo y que escribe en lengua náhuatl con caracteres latinos la noticia del asesinato de un rey francés a los pocos meses de haberse producido. Gruzinski podía haber elegido también la crónica de Chi-malpahin sobre la embajada japonesa que llega a México en 1614 y a la que el historiador León
12Portilla dedicó una investigación. Tan solo unas décadas antes estos hechos no se habrían pro-ducido. Para que la existencia de estas crónicas se hiciera posible, fue necesario como mínimo que Colón topase con América en su trayecto hacia Asia, que Elcano diese la vuelta al mundo y demostrase que todos los mares están interconectados y que Urdaneta descubriera cómo ir desde Asia hasta América: el tornaviaje.El camino que lleva hasta el aristócrata chalca Chimalpahin, que escribe en náhuatl usando elalfabeto de los romanos, no ha sido fácil y no se hubiera descubierto si los ibéricos, tanto españo-les como portugueses, constituidos en la vanguardia de Occidente, como pensaba Toynbee, no sehubiesen echado a los mares dispuestos a abrir nuevas rutas. La competencia entre ellos explicaen gran medida el modo en que se desarrollaron estas exploraciones que terminaron dibujandosobre el planeta Tierra sus coordenadas geográficas definitivas. Quiere decirse que el mundo noha cambiado de tamaño desde que Juan Sebastián Elcano lo midió. Lo de la medida es importante,pues había extraviado a muchos hombres capaces. Así, por ejemplo, Colón estaba equivocadosobre el tamaño del mundo y Magallanes también. Para comprender la globalización hay que entender cuáles son las condiciones y las razonesque explican la expansión de los reinos ibéricos y, con ellos, de Occidente, es decir, por quése produce en ese momento concreto, y no antes o después. Y esto es imprescindible, porquecuando los cambios históricos se despojan de su contexto explicativo y se aíslan de su entorno,se transforman en realidades absurdas al modo de globos que anduvieran flotando por los airessin ton ni son. Aquí, en España, ya hemos tenido mucha visión autárquica y excepcionalista de lahistoria. Las consecuencias de esto nos salen al paso cada día y se manifiestan en una incapacidadcasi secular para ubicarse en el mundo, con todo lo que eso supone de fragilidad en el presente.La expansión de los reinos ibéricos empieza con Portugal y Aragón. Castilla lo hará mucho más tarde. Tiene que ver con dos hechos geoestratégicos muy importantes: el fin de la Recon-quista y los cambios en el comercio de las especias. El proceso lo inicia Aragón en tiempos de Pedro III y tiene su apuesta más arriesgada en la incorporación de Sicilia tras la expulsión de Carlos de Anjou, de la dinastía angevina, en el epi-sodio que se conoce como Vísperas sicilianas en 1282. Desde allí hasta Malta y hacia el Oriente mediterráneo, los fieros almogáraves van imponiendo el dominio de su rey.Tras la toma de Faro (1249) por Alfonso III, Portugal se convierte en el primer reino ibérico en acabar su Reconquista. Pero es un siglo y medio después, con la llegada al trono de la casa de Avis y Enrique el Navegante (1394-1460), cuando Portugal comienza una expansión siste-mática y organizada. El ejemplo exitoso de Aragón invita a los lusos a ello. Hasta entonces los intentos han sido limitados pero interesantes. Tras la muerte de Juan I, primer monarca Avis de Portugal, su hijo Enrique recibe de su hermano mayor, el rey Eduardo I, un quinto de los beneficios que genere el comercio con los nuevos territorios y el derecho a explorar más abajo de Cabo Bojador, en la costa del Sahara occidental, uno de los lugares que marcaban el fin del mundo conocido. Lo que Enrique recibe es muy valioso en este momento, porque Portugal ha conquistado Ceuta en 1415; Madeira, a partir de 1418; Azores, a partir de 1426…
13Las exploraciones portuguesas en la costa africana comienzan a dar magníficos frutos.Llegan los primeros esclavos negros y allí también se consigue oro, marfil y otros productosde gran valor. Enrique demuestra con creces que la inversión en exploración merece la pena.Pero todo cambia radicalmente en 1453, cuando un suceso importantísimo marcará la his-toria de la Cristiandad oriental y occidental: la caída de Constantinopla en manos de los turcos. A partir de este momento el precio de las especias y de los productos con los que tradicional-mente se comerciaba con Oriente se dispara. Los turcos controlan todos los itinerarios, bien por tierra a través de la ruta llamada de Marco Polo o de la seda; bien por mar a través del Índico, luego el Mar Rojo y finalmente por tierra hasta Alejandría. Si no lo hacen ellos directamente, lo hacen sus aliados. Este es el empujón definitivo para Portugal. Castilla no tiene ni una fachada atlántica como Portugal ni una mediterránea como Aragón y se encuentra en clara desventaja con respecto a sus dos vecinas ibéricas. Ni ha acabado su reconquista ni ha atinado a salir de la península y no ha podido más que ir hacia Canarias, y esto casi por gentileza de los portugueses. Pero Castilla y Aragón se ven impelidas a reaccionar a partir de la toma de Otranto por losturcos en Italia. El desembarco turco y la ocupación de la ciudad a quinientos kilómetros de Romaprovocan una auténtica oleada de pánico no solo en Italia. Se disparan todas las alarmas y la situa-ción obliga al rey Fernando a un esfuerzo bélico sin precedentes para expulsar a los turcos de sueloitaliano. Castilla y Aragón actúan entonces como una unidad política. Inmediatamente después de laexpulsión de los turcos de los reinos aragoneses en 1481, comienza la guerra de Granada, porque losreyes Isabel y Fernando saben que si los turcos desembarcan en el sur de ambas penínsulas posible-mente no puedan hacer frente a la situación. No es un escenario sencillo mantener dos guerras con-secutivas en dos penínsulas distintas y solo la colaboración entre ambos reinos hace posible el éxito.En ese momento Colón aparece y ofrece a los reyes una alternativa a la ruta portuguesa paracomerciar con la especería y con Oriente sin colisionar con Portugal. Este importante hecho deter-minará toda la expansión de Castilla: la competencia con Portugal y el intento de evitar una guerraen ese frente, teniendo ya tantas dificultades en el Mediterráneo oriental y el norte de África.A partir de 1492 (con Colón) y hasta 1565 (con Urdaneta) se suceden las exploraciones ha-cia el Occidente para llegar a Oriente. Se cosechan una cantidad increíble de fracasos, lo que hacecasi inverosímil que aquel proyecto se mantuviera durante tres cuartos de siglo sin desfallecer.El proceso de globalización hispana no puede separarse ni de su primer contexto, la expan-sión ibérica, ni del segundo, la expansión de los europeos por el mundo. Si se aísla de las cir-cunstancias, como diría Ortega, se vuelve ininteligible. Por más que este aislamiento autárquico haya sido una tradición en la historiografía, lo cierto es que el cultivo del excepcionalismo no contribuye más que al desconcierto y la incomprensión. Por eso me he detenido aquí en expli-car las condiciones históricas que primero empujaron y luego hicieron posible la expansión de los reinos ibéricos. Más tarde vinieron el resto de los europeos: ingleses, franceses y holande-ses, principalmente, tras el descubrimiento de América. No detallaré aquí las oleadas sucesivas que hicieron de la cultura judeocristiana y grecolatina occidental la koiné del mundo.
14Ahora bien, durante más de dos siglos el resto de los europeos solo pudieron expandirse por los resquicios que dejaron sin cubrir España y Portugal que, con el Tratado de Tordesillas (1494), se repartieron el mundo y consiguieron mantener su poder durante siglos, principal-mente porque no guerrearon entre sí, es decir, se respetaron las zonas de influencia, como hicieron Estados Unidos y la URSS durante la Guerra Fría. El proyecto de conexión no solo con la especería sino también con los ricos mercadosde Asia se mantuvo fracaso tras fracaso, desde Colón hasta Urdaneta, por un motivo muysimple: el comercio con Oriente era un negocio fabuloso. Piénsese en el viaje de los Polo, unperiplo por tierra casi inverosímil que solo se justifica por los extraordinarios beneficios quecomportaba.Son más de quince (con o sin los cuatro viajes de Colón) las expediciones que se mandan con el fin de encontrar una manera de llegar a Oriente por Occidente. En ese empeño se des-cubre un continente, se le da la vuelta al mundo y se cartografían los continentes. En realidad, todo este proceso no es más que el resultado de saber digerir los fracasos, porque los viajes de Colón son un fracaso y, si se analiza bien, la expedición Magallanes también lo es. ¿Para que se envió aquella expedición? Para encontrar un paso que conectara el Atlántico y el Mar del Sur (luego océano Pacífico) con el fin de llegar a Oriente y al Moluco. Y el paso se encontró, pero como ruta comercial demostró ser absolutamente inservible. Dicho esto hay que explicar que el regreso de Elcano a Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522 es de gran importancia no solo porque consigue dar la primera vuelta a la Tierra, un paso de gigante en la evolución del hombre con respecto a su relación con el planeta, sino también porque trae con él importan-tes conocimientos que cambiarán científica y comercialmente el mundo: cuál es el verdadero tamaño del planeta; la interconexión de todos los mares —fundamental en el proceso de glo-balización— y cuál es la posición real de unos continentes con respecto a otros. Y aún conlleva otra cosa más: beneficios económicos. La nao Victoria, cargada de especias, paga ella sola todo el gasto de la expedición y, además, genera ganancias. Por lo tanto: hay que seguir invirtiendo en esa ruta todavía sin construir hacia Oriente.Pero la dificultad persiste mucho tiempo. Primero porque la exploración tropieza en medio de su camino con un continente cuya existencia se desconocía. En segundo lugar, el océano Pa-cífico y sus dimensiones casi inimaginables se convierten en un gran obstáculo. No es como los otros. Se trata de la mayor superficie de agua del planeta y su tamaño es casi la mitad del mundo. Vencer el Pacífico llevará varias décadas. Será el genio y la capacidad científica de Andrés de Urdaneta quien por fin lo logrará.En el ínterin ya se sabe que el paso por el sur descubierto por Magallanes no sirve como rut
