Perrock Holmes 21 - La musaka explosiva

Isaac Palmiola

Fragmento

cap

Ilustración que retrata a Diego con las manos en jarras, vestido con una sudadera, pantalones vaqueros y calzado deportivo. Tiene el pelo castaño corto y abundante, con un gran flequillo y un remolino en la coronilla, enseña sus dientes al sonreír al tiempo que frunce una ceja y levanta la otra.

Es un genio de la informática y la tecnología. Usa tabletas, ordenadores y móviles con la misma facilidad con la que se hurga la nariz. Para él, la bruja de su medio hermana es peor que un grano en el culo.

Ilustración que retrata a Julia con los brazos cruzados, viste una braga para el cuello, una chaqueta y una camiseta y unas mallas. En los pies lleva unos botines deportivos. Tiene el cabello rubio y suelto, con el flequillo corto y sonríe a la vez que enarca una ceja y deja la otra fruncida.

No se arruga ante nada. Dice lo que piensa sin cortarse un pelo y es tan convincente que podría venderle una nevera a un esquimal. Adora los libros de misterio y le apasionan los casos peligrosos.

Ilustración que retrata a Doctor Gatson sentado sobre sus patas traseras, mira atento de frente lo que llama la atención sobre las sombras de su pelaje, que dibujan un antifaz alrededor de sus ojos. Las patas son más oscuras que el pelo del resto del cuerpo.

Los osos perezosos parecen hiperactivos al lado de este gato gordinflón. Gatson nació cansado y no suele moverse mucho a menos que le ofrezcan comida de la buena (pienso no, gracias). Sus grandes pasiones son comer y dormir, pero aunque parezca mentira, a veces se le da bien investigar. Es capaz de hablar con Perrock y sus amos, y tiene una imaginación muy retorcida para gastar bromas.

Ilustración que retrata a Perrock, un perro de raza bulldog claro con las patas, oreja y morro oscuros. Tiene en la mano antropomorfizada una lupa.

Es capaz de comunicarse con sus amos y detectar sentimientos en los humanos, algo que lo convierte en uno de los investigadores más eminentes del mundo. Travieso —casi gamberro—, es un ligón pese a ser tan pequeñito. Su mayor debilidad son las perras altas, a las que trata de seducir sin excepción.

Era MEDIANOCHE cuando sonó el teléfono del Mystery Club. Ese sonido a esas horas de la noche solo podía significar una cosa: tenían un caso nuevo.

¡¡¡RING, RING, RING!!!

Los únicos que se despertaron fueron Perrock y Gatson. Julia y Diego continuaron durmiendo profundamente.

No suelen llamar a esas horas —ladró Perrock.

—El caso debe de ser gordo —maulló Gatson—. Hay que despertarlos…

Ilustración de Perrock y Gatson que se desperezan y se comunican entre sí cuando comienza a sonar el sonido de llamada en el teléfono móvil, que llena con su ruido todo el espacio donde se encuentran con una enorme onomatopeya del ring telefónico.

Perrock se acercó a la mesilla donde los investigadores siempre guardaban el teléfono del Mystery Club y lo cogió con la boca.

¡¡¡RING, RING, RING!!!

El perro lo depositó encima de la cama de Julia. La chica debía de estar soñando algo muy agradable, porque tenía una sonrisa en la cara.

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