Dinosaurios de América del Sur

Federico Kukso
Jorge Antonio Gonzalez

Fragmento

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Todas las grandes historias comienzan de la misma manera. Así que aquí va... Había una vez un planeta lleno de vida, con enormes océanos y extensos desiertos. Era un mundo joven.

Hace mucho pero mucho tiempo, la Tierra era muy distinta a lo que es hoy. No había ni ciudades, ni transportes, ni celulares. De hecho, no había personas porque los seres humanos, por entonces, todavía no existíamos. Los reyes del planeta eran los dinosaurios. Por más de 150 millones de años, estos maravillosos animales dominaron prácticamente todos los ambientes terrestres.

En especial, una región se distinguió por su abundante diversidad: América del Sur. Durante una parte importante de la historia, este extenso subcontinente estuvo desconectado del resto de las masas terrestres, como una isla. Esto permitió el desarrollo de las especies más asombrosas, con características únicas, de todas las formas, tamaños y colores: desde los temibles depredadores Meraxes gigas y Oxalaia quilombensis —cuyos restos fueron descubiertos en la Argentina y Brasil, respectivamente— a los pequeños herbívoros como Stegouros elengassen, de cola parecida a una espada, que habitó en lo que hoy es Chile; y Yamanasaurus lojaensis, con una coraza protectora en el lomo, que alguna vez deambuló por el sur de Ecuador.

Las condiciones de esta parte del planeta permitieron que los rastros de muchas de estas especies se conservaran a lo largo de millones de años. Y hoy, gracias al trabajo de las paleontólogas y los paleontólogos, nuestro conocimiento de los dinosaurios se amplía día a día y aún es posible seguir develando algunos de sus secretos.

¿Cómo eran estos animales? ¿De qué manera se movían? ¿Estaban solos o en manada? ¿Qué ruidos hacían? ¿Cómo nacían? ¿Cuánto tiempo vivían? ¿De qué color eran? ¿Tenían o no plumas? ¿Cómo luchaban para sobrevivir? Estas son solo algunas de las preguntas que se suelen hacer los especialistas que los estudian.

Cada nuevo hallazgo abre una puerta al pasado para conocer más sobre la fauna prehistórica. Y las últimas investigaciones, que acá te presentamos, nos revelan nuevas especies que hasta hace poco tiempo eran completamente desconocidas.

Como en Dinosaurios del fin del mundo, en este libro te invitamos a conocer todo sobre estas criaturas asombrosas que vivieron alguna vez en América del Sur. Y esperamos que al hacerlo, ejercites un músculo muy importante: el de la imaginación. Aún queda mucho por descubrir, ¡y eso es apasionante!

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Es uno de los dinosaurios carnívoros

de mayor tamaño descubiertos hasta ahora:
medía 11 metros de largo desde un extremo de la cabeza hasta la punta de la cola y pesaba 4200 kilos. Corría impulsado por sus patas robustas, preparadas para sostener su elevado peso. Y con sus dientes curvos, parecidos a cuchillos de hasta 10 centímetros
de largo, podía desgarrar a sus presas. Era verdaderamente aterrador.

Familia feroz

Meraxes es miembro de una familia especial de depredadores: los carcarodontosáuridos, los más grandes cazadores terrestres que existieron.
Sus parientes feroces fueron Giganotosaurus, Mapusaurus, Carcharodontosaurus, Tyrannotitan y Taurovenator.

Giganotosaurus

Mapusaurus

Tyrannotitan

Carcharodontosaurus

Taurovenator

Meraxes

¡Qué terrible familia!

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Con JOROBA

BRACITOS

En su espalda lucía una pequeña cresta, con forma de silla de montar, similar a la del Concavenator, otro dinosaurio carnívoro hallado en España.

En relación con el cuerpo, sus brazos eran extremadamente pequeños, como los de una persona. Por el momento no se sabe muy bien para qué los usaban. ¡Es todo un misterio! Los científicos sospechan que cuanto más grande era el cráneo de estos depredadores más chicos eran sus brazos.

¿SABÍAS?

Los carcarodontosáuridos vivieron entre 90 y 145 millones de años atrás, mucho antes de que el Tyrannosaurus rex apareciera en el hemisferio norte.

Los restos de Meraxes fueron descubiertos en enero de 2012 en un sitio de vientos fuertes y rocas rojizas, cerca de la localidad de Villa El Chocón, en Neuquén.

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