PRÓLOGO
UNA HEROÍNA DE CARNE Y HUESO
A veces creemos conocer a las personas por el simple hecho de saber de su existencia, ser conocidas en los medios o por ser famosas, y casi sin quererlo damos por supuestas muchas cosas. Pero ¿alguna vez nos detenemos a apreciar qué hay más allá de lo que vemos? En las siguientes páginas vas a conocer a una mujer que abre su corazón de par en par, que no tiene miedo de mostrarse vulnerable, una mujer a la que en esta vida le tocó hacer un poderoso viaje. Siempre creí que las heroínas existían únicamente en las películas y que para ser como ellas tenías que tener una capa de superhéroe, como queriendo decirle al mundo: “Hey, soy invencible, ruda y fuerte”. Uff, sí, crecí con esa idea, era lo que durante algún tiempo muchos de nosotros creímos. Sin embargo, el tiempo pasa, crecemos y de pronto la historia de cuentos de hadas se hace trizas contra el piso y ese piso se llama realidad. Una crisis irrumpe como si fuera un poderoso huracán que amenaza con llevarse todo a su paso y es ahí, en el medio de la noche oscura del alma, cuando después de sentir que ya nada será lo mismo y que hasta incluso no tendremos fuerzas para seguir adelante, algo dentro nuestro emerge con todo su esplendor. Con emoción, descubrimos que ahí estaba la heroína de los miles de películas que habíamos visto, que no lleva capa, o en tal caso, su verdadero y gran superpoder, estaba (siempre estuvo), dentro de su corazón.
La mujer que vas a encontrar en este libro no es solamente la que creés conocer, sino la heroína de carne y hueso que atravesó experiencias fuertes que algunas veces la derribaron pero siempre se levantó. También vas a encontrar a alguien que alguna vez creyó que mejorando la imagen que le devolvía el espejo podría encontrarse. Buceó entre estereotipos, sometiéndose a una operación estética que cambió de manera radical toda su existencia; sin embargo, aunque no lo supiera, allí estaba esa heroína, la que lentamente iba abriendo los ojos, luchando contra viejos mandatos y una sociedad entera que siempre exige y pide más. Alguien que gracias a todo ello pudo ir despertando sus dones, resiliencia y un mundo espiritual que ya es parte de su piel, de su esencia y comparte con alegría con todo aquel que también necesite despertar para ser simple y consciente y transformar el dolor en un maravilloso “para qué”.
Su viaje de regreso a sí misma es el de todas y todos los que todavía creemos en el amor, la resiliencia y en la profunda búsqueda de la verdad, esa que es solo tuya y solo a vos te tocará descubrir. Deseo que disfrutes de este libro tanto como lo hice yo, me siento inmensamente agradecida…
NATALIA LEWITAN
INTRODUCCIÓN
¡ACÁ ESTOY!
En el presente, plena, lista para emprender todas las aventuras que resuenen en mí y que se alineen con la que soy, con quien estoy siendo ahora. Pero fue todo un viaje llegar hasta aquí y lo cuento en este libro.
Por fin me animé. No fue fácil. En Simple y Consciente abro mi corazón, me muestro, y siempre tuve problemas con la autoestima. Quienes me conocen saben hasta qué punto pagué por ese punto débil. Tomé una mala decisión cuando me sometí a una cirugía que no necesitaba, porque quería verme mejor, más sexy, más acorde al estereotipo de belleza que se imponía en los medios. Esa elección, de la que me hago cargo, arruinó mi salud: cada tanto tengo que internarme y desde hace ocho años tomo corticoides todos los días para equilibrar los efectos que aquella mala praxis provocó en mí.
Mi aspecto cambió. Al principio, me costaba reconocerme, pero hoy, gracias a un trabajo interno y a una búsqueda espiritual muy intensa, aprendí a gustarme de nuevo, a enamorarme de mí misma y a celebrar mi belleza sin reparos, porque es un don que recibí y quiero honrarlo.
Cuando me llegó la propuesta de subir contenido erótico a un sitio para adultos, acepté. En parte, por diversión, para darle vida a esa Silvina a la que le encanta jugar. Pero también como un paso más en este proceso de autoconocerme y liberar todas mis facetas. Así como me gusta mostrar mi recorrido espiritual, también quiero mostrar mi belleza física, porque es tan parte de mí como lo otro.
Hoy me encuentro fuerte, segura, más guerrera que nunca. Me miro al espejo y me acepto, me gusta lo que veo.
Hoy hago lo que tengo ganas de hacer, me siento libre y me quiero más que nunca.
No me da vergüenza ser como soy. Es más, estoy orgullosa de mí.
Me cuido, escucho a mi cuerpo y a mi alma. Incorporé muchas rutinas saludables para brindarme bienestar.
Me escucho a mí misma y trato de no dejarme arrastrar por las críticas, los prejuicios, las exigencias del afuera.
Pero este libro no es sobre mí. El propósito es compartir y acercar aprendizajes. Quiero contagiar alegría y deseos de transformación.
Este libro nace a la orilla de muchas cosas: de una pandemia, de un proceso de cambio, de una nueva forma de pensarme. Y a la orilla del mar, por supuesto, que tanto tiene que ver conmigo. Siempre en movimiento, siempre transformador. Y libre, sobre todo, libre. Cada marea hace que piense en mi vida, en mis decisiones y elecciones, en los cambios que atravesé y los que tengo por delante.
Camino. Respiro. Pienso en mi pasado y me reconcilio con cada situación que viví, incluso —o especialmente— las más dolorosas. Le doy las gracias a mi pasado porque me trajo hasta acá. Y disfruto este presente donde encuentro plenitud, paz, felicidad y que me permite, por fin, reunir fragmentos de mí misma que estaban dispersos.
Y agradezco.
Una y otra vez.
Es un día radiante.
Camino.
Disfruto cada paso que doy y lo hago a conciencia. Quizá la pandemia tiene mucho que ver con este descubrimiento del placer en las cosas más simples.
Pienso en el próximo paso de este cambio mío, en cómo reflejarlo.
Una de las formas es este libro, que imagino como un momento placentero para quien lo lea, una invitación y también un encuentro. Lo imagino como el mar, con movimientos. Y a corazón abierto.
Mi deseo es que ayude a mucha gente a iniciar un proceso de cambio positivo. Quiero contribuir, colaborar, dejar mi aporte, por pequeño o grande que sea, inspirar.
Por eso voy a compartir mis experiencias, las más oscuras y las más luminosas (porque están relacionadas), y al fin poder integrarlas. También los aprendizajes que hoy me permiten vivir de una manera más simple, conectada con lo que me rodea y, fundamentalmente, conmigo misma, con mi esencia más genuina.
Y quiero, sobre todo, que la lectura de Simple y Consciente produzca bienestar, energía, ganas de estar mejor y valentía para transformarnos.
A eso te invito, a caminar conmigo, lentamente, disfrutando de este sol cálido, la brisa suave, la arena bajo nuestros pies, el mar… Los cuatro elementos de la naturaleza en perfecto equilibro. La tierra, para estar conectada; el aire, para respirar; el fuego del sol, para iluminarnos; y el agua, para limpiar y purificar todo. Nosotros, despiertos, conscientes, con el corazón templado y dispuestos a vivir en estado de aprendizaje. ¿Cuántas cosas perdemos en el vértigo del día a día siguiendo mandatos ajenos? ¿Qué tan conectados estamos con nuestro niño o niña interior? ¿En qué momento se apagó ese entusiasmo que nos permitía gozar del presente como cuando éramos chicos?
Simple y Consciente es una invitación a revisar esas preguntas. También es una propuesta para dar esos primeros pasos, pequeños y sencillos, y así empezar un camino que nos permita rediseñarnos y disfrutar de una vida libre, simple y consciente. Así que te cuento de qué se trata.
Para recuperar la alegría de vivir, la plenitud, es necesario revisar el pasado, reconciliarnos, abrazar dolores y pérdidas. La primera parte del libro está dedicada a eso: a entrar en contacto con la historia personal, con esos momentos duros que dejaron una huella y generaron un mecanismo que nos impide fluir en el presente. En este tramo del libro abro mi corazón y reviso la relación con mis padres, mis primeros pasos en los medios, amores, viajes y, sobre todo, esas malas decisiones que complicaron mi salud. Sin juzgar, sin señalar errores, tomando responsabilidad, la propuesta es analizar esos nudos del pasado con una mirada compasiva, amorosa, que permita rescatar un aprendizaje.
De eso se trata: aprender siempre, estar abiertos a lo que la vida nos entrega. En la segunda parte del libro, comparto mi propio camino de aprendizaje, gran parte del cual tuvo lugar en ese paraíso que es Bocas del Toro. Cuento el nacimiento de Simple y Consciente, la forma de vida que elegí, las personas que compartieron su sabiduría, las nuevas rutinas saludables que incorporé y que van mostrando mi recorrido hacia la transformación personal. Y aquí me pienso como un puente entre esos guías espirituales que me marcaron y ustedes, lectores y lectoras.
En la tercera parte doy un paso más: el taller “Cómo vivir una vida libre, simple y consciente” es el corazón de este libro, allí está plasmado lo que aprendí, con una nueva impronta, mía, personal, desde la humildad y también desde el deseo de que todos aprendamos a celebrar la vida y vivirla en libertad, con sencillez y a conciencia. La intención en abrir posibilidades, expandir y decirle sí a todo lo que la vida nos propone.
¡Vamos!
PRIMERA PARTE
SANAR EL PASADO

1
EL CLIC
Podría haberme pasado en cualquier parte: en el supermercado, en una reunión con amigos, en mi casa. Pero no. Me pasó en un estudio de TV y no estuvo bueno, fue un arrebato impulsivo y muy emocional.
Hacía tiempo que me invadía una sensación de malestar, una especie de incomodidad, de desasosiego. No era una experiencia nueva. ¡Pasé tantas veces por situaciones que me hacían pensar “esta no soy yo”, “no es por acá”!
El malestar era intenso, cada vez más fuerte y hacía rato que se anunciaba, pero yo decidí ignorarlo, hasta que ya no pude hacerme la distraída.
Me levanté y me fui.
Fue mi clic.
Mi hasta acá.
¿En qué momento se apagó la llama que me iluminaba por dentro? ¿Dónde estaba esa Silvina llena de energía, vitalidad y pasión por lo que hacía? ¿Por qué no “escuchaba” mi malestar? ¿Por qué no le hacía caso a mi intuición? ¿A qué esquemas mentales me aferraba, aun a costa de mi propio sufrimiento? ¿Qué mandatos me había autoimpuesto? Este es el momento de revelar uno de los puntos débiles con los que siempre luché: la falta de confianza, la inseguridad, el temor a la mirada de los demás.
Tenía que buscar a aquella Silvina apasionada, alegre, que contagiaba entusiasmo. Todavía no sabía cómo, pero sí estaba segura de que había llegado la hora de reiniciar, uno de esos momentos típicos míos donde decido empezar de cero.
Y eso es algo que rescato de mí: la capacidad de volver a empezar, de arrancar de cero. Estoy acostumbrada a hacerlo desde muy chica. Es una habilidad que valoro ahora, porque implica desapego, valentía y capacidad de trabajo.
Pero este reinicio es distinto a los anteriores. Es una transformación más profunda, una iluminación interior, un fuego cálido que me hace pensar que esta vez sí, que es por acá.
Y quiero contarte todo.
Qué no quiero más
Miedos, trabas, ataduras mentales,
dependencias propias y ajenas.
Qué quiero lograr
Redefinir mi vínculo con la tele.
Volver en mi mejor versión, siendo yo misma.
Tu clic
¿Te pasó alguna vez?
Hacete preguntas, revisate todas las veces que lo necesites. Pensá en esas decisiones que marcan el antes y el después. ¿Qué hacés en esos casos? ¿Cómo te guiás? Cuando se abren caminos en tu vida, ¿elegís a conciencia? ¿Escuchás a tu corazón?
Tomate 5 minutos. Desconectate y hacé respiraciones profundas. Dejá que tus pensamientos pasen como nubes y después tratá de escuchar la voz de tu alma, de tu intuición. Seguila. Confiá. Preguntate: ¿qué es lo que realmente quiero? La respuesta va a llegar.
TE CUENTO UN SECRETO: EL CAMINO ES ESE
DONDE ESTÁ TU CORAZÓN. ANIMATE A SEGUIRLO.

2
AQUELLA NIÑA
