Introducción
El camino de la diosa
Bienvenida al camino de la diosa.
Este libro te llevará a un viaje de exploración interna y autodescubrimiento. Te ayudará a volver a despertar a tu diosa interior y, al hacerlo, conectarás con aquello por lo que estás aquí.
Empecé mi viaje con la diosa hace casi veinte años, cuando me apunté a un curso para aprender a leer las cartas del oráculo de la diosa. Llevaba unos años embarcada en un viaje de exploración y descubrimiento espiritual, y ya había trabajado con los ángeles y posteriormente con las cartas de los ángeles. En cuanto me enviaron los detalles del curso sobre las cartas de la diosa, sentí que tenía que apuntarme, que era el paso siguiente natural. No puedo explicar la sensación que me embargó, fue como una llamada desde muy adentro. El curso era en Londres y yo estaba viviendo en el norte por aquella época, así que no tenía ni idea de cómo me organizaría para poder hacerlo, pero estaba segura de que tenía que ir. Ahora que lo veo en retrospectiva, sé que la diosa me llamó.
El curso me abrió todo un mundo de orientación y sabiduría femenina al que podía recurrir cada vez que lo necesitara. El bálsamo que fueron para mí las diosas resultó tan increíble que empecé a incorporar la práctica a mis rituales cotidianos. Elegía una carta diaria que me guiase, y trabajaba con las energías de la diosa que saliera en la tirada explorando más su energía, su historia y cómo aparecía en mi vida. De repente sentí que ya no estaba sola y me encontré recurriendo a las diosas cuando las necesitaba, haciendo mías sus cualidades y sintiendo que su energía despertaba algo en mi interior.
Mi relación con la diosa y lo femenino se ahondó en 2009, cuando viví un año en la India estudiando yoga. Allí empecé a profundizar en rituales diarios con la diosa y a aprender cómo podemos invitarla a nuestra vida diaria y, al hacerlo, despertar a la diosa que llevamos dentro. Aprendí mantras y oraciones, visité templos, y me consagré a ella, a la diosa, la divinidad femenina. Fue también durante esa época cuando empecé a vivir conforme a la luna (que es la energía femenina del universo), lo que me llevó a sacarle más provecho a mi propia femineidad, a mis emociones, a mi intuición y a mi conocimiento interior, permitiéndome despertar y ser consciente de mis propias etapas, ciclos y ritmos, y de mi diosa interior, así como incorporar y conectar con todo ello.
Llevo décadas estudiando muchas modalidades diferentes con muchos instructores distintos, pero mi maestra más importante ha sido la diosa misma. Caminar junto a ella, encarnándola y entregándome a ella, me ha cambiado a mí y ha cambiado mi propia vida de una manera que ni siquiera puedo explicar. Me ha ayudado a saber quién soy y lo que quiero, y a confiar en mí misma y en mis emociones, en mi intuición y en mi sabiduría innata. Me ha ayudado a encontrar mi autoestima, a establecer mis límites y a descubrir más sobre mi propósito en la vida. Me ha enseñado cómo despertar mi ser sagrado y aprovechar la energía creativa vital del universo para crear y fluir con la vida. Me ha liberado para convertirme en todo lo que he venido a ser y para poder oír lo que me susurra el corazón y el alma.
Desde que invité a la diosa a entrar en mi vida hace veinte años, nada ha vuelto a ser igual, y ahora quiero compartir contigo ese viaje y todo lo que he aprendido para que tú también seas capaz de invitar a la diosa a tu vida y obtener un sinfín de beneficios.
Estás leyendo este libro porque has oído la llamada, ese impulso que te llevó a cogerlo de la estantería o a pedirlo por internet. O tal vez haya sido por lo que se te removió por dentro cuando viste la bonita cubierta y sentiste como si la diosa estuviera hablándote. Era ella manifestándose ante ti, llevándote a este viaje de autodescubrimiento en el que te convertirás en la versión más poderosa, mágica, intuitiva y sabia de la diosa que hay en tu interior.
Ahora mismo estamos en un momento de la historia donde la energía de la diosa es más necesaria que nunca. En un mundo atrapado por las sombrías energías masculinas de la codicia, la corrupción, el capitalismo, el poder y el control, necesitamos que se alce lo femenino para restaurar el equilibrio.
Cuando cada una de nosotras recordamos la diosa que llevamos dentro y conectamos con ella, nos convertimos en parte de la revolución y del despertar tan necesario en el mundo de hoy en día.
Las palabras que estás leyendo no son mías; son de ella, son tuyas, son nuestras. Son las palabras de todas las mujeres que se fueron antes que nosotras y de las mujeres que vendrán y que necesitan oírlas y conectar con su diosa interior.
Este libro es una llamada a casa, a ti misma y a todo lo que has venido a hacer aquí. Este libro es un recuerdo. Una reivindicación.
¿Por qué trece capítulos?
Este libro se ha escrito como un viaje de trece pasos. Trece capítulos para que conectes contigo misma.
En primer lugar, me gustaría hablar de por qué lo he estructurado en trece capítulos. Todas conocemos las supersticiones que giran en torno al número trece, pero resulta que este número es una parte importante de nuestra reafirmación. El número trece está asociado desde hace mucho tiempo con la divinidad femenina, puesto que se corresponde con el número de los ciclos lunares y menstruales de un año.
Tal vez no lo sepas, pero el viernes también está conectado con lo femenino, ya que recibe ese nombre por la diosa nórdica Freya, o Frigg, que era la esposa de Odín y la diosa del amor, el matrimonio, la fertilidad, el sexo, la magia y la predicción del futuro. En astrología, el viernes es el día del planeta Venus, un día para celebrar el romance, la belleza y el amor.
En el pasado, tanto el número trece como el viernes eran motivo de celebración y se consideraba que traían buena suerte; se rendía culto a las diosas en este día y en relación con este número. Pero a medida que la Iglesia cristiana ganó fuerza en la Edad Media, el paganismo empezó a no encajar, en especial sus aspectos de culto al ciclo menstrual, a la fertilidad y a unas diosas que fomentaban cosas impías como el sexo, el placer o la magia. La Iglesia hizo lo posible por distanciarse de todo ello, y empezó a tildarse de «brujería» cualquier práctica relacionada con estos aspectos. Así fue como empezó la superstición en torno al número trece y el viernes trece.
Como parte de la andadura por el camino de la diosa, tenemos que reivindicar esos antiguos rituales, ritos y diosas. Por eso recorreremos el camino de los trece pasos para conectar con la diosa.
El viaje en el que estás a punto de embarcarte
El viaje por los primeros seis capítulos empieza con el descenso al inframundo, a tus profundidades, donde se encuentran todas las dudas y los miedos que habitan bajo la superficie, todo lo que te lleva a esconderte, estar asustada y sentirte pequeña.
Luego pasaremos un tiempo en el inframundo y conoceremos a la diosa oscura, que te ayudará a enfrentarte a tus sombras, a reconocerlas y aceptarlas, a buscar en tu alma y transformar tu vida, liberando todo tu ser.
Al aceptar lo que has aprendido y reafirmado, en los últimos seis capítulos empezarás a ascender, recordando y conectando cada vez más contigo misma y permitiendo que se alce la diosa en tu interior.
Aunque llamamos a este viaje el «camino de la diosa», recuerda que lo femenino —la diosa— no es lineal, como tampoco lo es el viaje espiritual ni el viaje de la vida. Al igual que la naturaleza, la diosa serpentea, fluye, describe espirales, y me encantaría que entendieras este viaje, y tu vida, como algo cíclico.
No se trata de ir de A a B y que todo quede ya solucionado y curado. Con mucha frecuencia, en un viaje espiritual o de autodescubrimiento puedes sentirte disgustada o confundida cuando no deja de volver a sucederte lo mismo. Pero en realidad así es como aprendemos y crecemos.
Durante este viaje pasarás por fases y ciclos. Te darás cuenta de que la vida nos da las mismas lecciones una y otra vez, hasta que las aprendemos. Mientras crecemos y evolucionamos en nuestro viaje, vamos girando en espiral alrededor de las mismas lecciones y empezamos a afrontarlas de manera diferente, de modo que no tocamos cada vez la misma profundidad de emoción, dolor y angustia. Es maravilloso ese momento del camino en que te das cuenta de que has afrontado de forma distinta la misma cosa que pasó hace seis meses. Es entonces cuando sabes que estás creciendo.
Entiende este camino como un viaje, una espiral. Cada vez que superas una lección, un reto o un periodo de crecimiento, vuelves a tu centro para recordar y reafirmar quién eres.
Trabaja con este libro despacio y saborea el proceso. A lo mejor quieres leerlo todo seguido una vez y luego volver sobre sus páginas para empezar a trabajar. Yo te recomendaría que trabajaras capítulo por capítulo la primera vez que emprendas el camino y es preferible que al menos pases una semana, a poder ser un mes, con cada uno. Después, puedes revisitar cualquier capítulo si te h
