Introducción.
¿Qué es vivir una vida suave?
Lo suave supera a lo rígido.
LAO TZU
Si deseas reducir algo,
primero debes permitir que se expanda.
Si quieres deshacerte de algo,
primero debes permitir que florezca.
Si quieres tomar algo,
primero debes permitir que te sea dado.
A esto se le llama la percepción sutil
de cómo son las cosas.
Lo suave se impone a lo duro.
La lentitud se impone a la rapidez.
Permite que tu trabajo permanezca en el misterio,
muestra a los demás solo los resultados.
VERSO 36 DEL TAO TE CHING, CONTRASTES
Durante muchos años he trabajado en el autoconocimiento personal, me apasiona el comportamiento y la naturaleza de cada ser humano. En este punto de mi vida he llevado a cabo un sinfín de sesiones con personas que han vivido todo tipo de retos y adversidades, y he impartido cientos de talleres de enseñanza. A lo largo del tiempo, he visto una y otra vez que muchos hemos aprendido a vivir una existencia aparente que delimita nuestro poder personal. A veces solo buscamos lo que superficialmente nos hace sentir vivos, pero en el fondo constantemente se implanta en nosotros una infelicidad, cierta desilusión, y esto nos lleva a olvidar quiénes somos realmente y de lo que somos capaces de trascender y conquistar.
Cuando nos alejamos internamente de nuestro ser verdadero construimos identidades falsas en las que nos creemos nuestros problemas, vivencias o circunstancias, y muchos deambulamos en laberintos mentales que parecen no tener salida. Esto crea un dilema constante, porque este engaño autoimpuesto lo confundimos con nuestra vida y con nosotros mismos.
Es la manía de vivir apegados a todo lo que creemos o pensamos y esto se sobrepone a la única realidad: la vida enfrente de nosotros, en el ahora, no en un pasado, no en una ilusión mental y no en un porvenir. Vivir apegados a la mente analítica y sus reacciones nos aleja de manera inmediata de estar presentes frente a las vivencias.
Y es que muchos actuamos como se espera de nosotros, nuestros corazones en muchas ocasiones son guiados por otros, sin cuestionar que tal vez forjamos una apariencia de vida que nos acaba rigiendo, porque no está acompañada de nuestro corazón.
Muchos también hemos sido gobernados por la convicción fundamental que promueve la industria de la autoayuda: la idea de “mejorar la vida o mejorarnos a nosotros mismos”. Esto resulta en una trampa, nos mete en un trance que termina por adormecernos, distorsiona nuestra percepción y nos apega a la creencia de que hay algo mal con nosotros y con la vida misma; nos hace dejar de lado nuestra soberanía y la entrega a la vida, nos ciega de la posibilidad de vernos y vivir como seres completos para permitirnos saborear la riqueza de cada momento.
Al vivir con la creencia de que nos falta algo, nos convertimos en seres que olvidan su genialidad; en su lugar, se apoderan de nosotros acartonadas inseguridades que entorpecen la posibilidad de sumergirnos en la vida desde la inspiración, un canal que abre el reconocimiento de que la solución a cualquier dilema es vivir con un mayor entendimiento de lo que percibimos como creencias limitantes.
Este libro pretende recordarte que no somos un problema por solucionar, porque esto solo consigue desplazar nuestra integridad. Piénsalo… lo que juzgamos como un problema y su solución se convierte en una paradoja que crea un nudo mental porque al querer mejorar lo que ya es, nos alejamos de vivir desde la humildad y la honestidad del corazón abierto. Por lo tanto, te invito a ver los problemas como situaciones y a nosotros mismos como seres sagrados y capaces. Como un punto de partida.
A partir de esto te invito a recorrer las palabras de este libro como un sendero que te lleve a una nueva visión de tu vida y, sobre todo, de ti. A vivirte y a habitarte del todo.
Hallarte en cada instante con la posibilidad de surgir desde tu consciencia pura te invita a comprender que la vida está hecha para habitarla desde la calidad de tu presencia, y no para acumular una suma incansable de distractores que nos impone la cultura, la cual, a algunos, nos convierte en seres complejos que pasan la vida exigiendo para ser aparentemente complacidos.
Esto representa dejar las relaciones complicadas, los impulsos artificiales, los entretenimientos vacíos y las demandas constantes que terminan por agotar, con el fin de valorar lo que se vive con un ímpetu verdaderamente franco, en el que nos colocamos más cerca del latir de la vida misma.
La invitación de este libro es clara: es un replanteamiento. No importa lo que vivas hoy, en dónde te encuentres o cuáles sean tus objetivos, este libro te invita a entregarte a la vida de manera cálida, sólida y congruente, a hacer las paces con quien ya eres y lo vivido. Te acerca a comprender que la esencia humana requiere sencillez para ser feliz y, a la vez, requiere honrar el ritmo pausado de la vida.
Si algo de esto te resuena, el camino por estas páginas es para ti; en cada reflexión encontrarás un refugio que te llevará hacia dentro, a tu claridad interior; a un espacio poco visitado por muchos, donde se vive un júbilo constante, una paz que acoge y un conocimiento que baña la vida. Al tocar la inocencia que nos invita a vivir sin pretensiones, dejamos de ser exageradamente artificiales y de ser guiados por el miedo, sin saberlo.
Las enseñanzas de este libro te acercarán a una dicha constante que recibe el dolor, la nostalgia o la profunda plenitud desde un ser sereno, complacido por sencillamente existir; te muestran cómo usar la vida para transformarte, para usar la adversidad a tu favor, para no huir, sino estar y comprender que, al sumergirte en el presente, reconoces que donde te encuentras ahora es el espacio ideal para desdoblarte, para descubrir rincones de ti que ignorabas, los cuales promueven la paciencia, el amor verdadero, la compasión, la empatía y la calidad de vida que invita a la claridad de pensamiento, y así, con estas virtudes, te fusionas en una profunda reverencia interna.
Respeto y honra son la invitación para dar cada paso venidero… pero ¿qué significa esto? Despertar a quien verdaderamente eres y usar cada relación y cada experiencia para verte y conocerte a ti mismo desde la iluminación, esa luz que se esconde en lo más ordinario de nuestra humanidad, y es —para los interesados en profundizar en su propia identidad— la que abre la posibilidad de sentir el néctar de la magia que realmente nos habita.
Asimismo, este libro te inspira a abandonar las búsquedas interminables, incluso las “espirituales” que nos hacen asumir creencias ajenas y muchas veces refuerzan ideas que convierten lo sagrado —que ya existe en cada uno— en conceptos que nos llevan a sentir la necesidad de “conseguir” algo fuera, lo cual solo se encuentra dentro de nosotros.
Hay que darnos la oportunidad de vivir desde una aceptación natural, observar y enamorarnos de la vida tal cual es. Esto es mejor que su contrario: la resistencia, ya que al recibir la vida, se revela la sabiduría y la paz existente dentro de cada uno con el fin de dar un sentido más profundo a nuestras vivencias.
Para ello, aprenderemos a dar prioridad a un espacio interior que
