Verdades a medias

India Martínez

Fragmento

verdades_a_medias-2

INTRODUCCIÓN

Si estás empezando a leer estas líneas, quiero que sepas que me he pensado mucho esto de escribir mi propio libro, porque admiro y respeto a los grandes escritores, filósofos y poetas que nos ha regalado la vida a lo largo de los siglos y, aunque he compuesto muchas de mis canciones, no estoy acostumbrada a expresar mis sentimientos sin música. Tampoco tengo ningún don de palabra ni técnica literaria, ni un vocabulario extenso ni unos estudios universitarios, ni tantas horas de lectura, pero cada uno de estos capítulos está lleno de verdades, principios, valores, secretos, consejos, desahogos, experiencias, medias canciones aún inéditas; verdades enteras o a medias que ahora necesito compartir contigo y con el mundo. Mi guitarra en este concierto escrito serán mis dibujos, mis propias ilustraciones y, aunque tampoco pude completar la carrera de Bellas Artes porque me ganó la música, a través del lápiz o el carboncillo también cuento mi forma de ver las cosas.

La verdad es muy subjetiva, depende de la piel desde la que se perciba. Lo que para mí es verdad puede que para otro sea una mentira, o viceversa; lo que para mí es un gesto bueno, puede que para otro sea una atrocidad. Lo único que nos puede ayudar a comprender la verdad de cada uno es la empatía. Si todos trabajásemos un poquito en ella seguro que tendríamos una mejor sociedad. Seríamos un poco más felices.

Nos pasamos la vida tratando de distinguir las verdades de las mentiras, de descifrar a las personas que vienen de frente o que esconden otras intenciones, el cariño del desprecio, la envidia de la conformidad... Y todo ello porque hay disfraces verdaderamente buenos, tan bien hechos que parecen reales, que nos hacen dudar y cuestionar incluso nuestra propia verdad.

Aquellos recuerdos e historias que nos marcan la vida, que son verdad para nosotros, son en el fondo verdades a medias, versiones de lo que ocurrió mezcladas con lo que nosotros sentimos, lo que nosotros vivimos y cómo lo vivimos. Y esas verdades suelen contener algún elemento olvidado, que es importante redescubrir con el tiempo con el fin de hacer una síntesis de todas las versiones y detalles que vamos conociendo con el tiempo, que son la verdad completa. Tengo muchos elementos guardados en mi interior que completan muchas de mis historias cantadas, contadas o por contar. A veces son elementos que quiero olvidar y no puedo, otros que le dan sentido a mi vida, elementos en forma de cosas o personas, pensamientos, recuerdos, sueños, dichos o hechos. Algunos no los he contado por miedo, otros porque me gusta darme poco a poco y por no hacer o hacerme daño, pero, sean más bonitos o menos, todos forman parte de mi viaje.

Por eso, además de contar mis dulces, apasionantes, románticas y exitosas verdades quiero despojarme y liberarme de las que no son tan bonitas y agradables pero que componen parte de la persona que soy a día de hoy. Iré dando una de cal y otra de arena. Una de voz y otra de música, una de India y otra de Jenny.

verdades_a_medias-3

imagen

verdades_a_medias-4

Estas son mis verdades

a medias más completas

que nunca.

verdades_a_medias-5

SOMOS

Somos el tambaleo de un niño en sus primeros pasos

intentando agarrar una mano segura.

Somos el choque frontal del orden y el caos,

somos todo y no somos nada,

el accidente letal entre dos almas.

Somos dos aprendiendo a vivir sin uno,

tropezamos,

caemos,

y siempre encima del otro...

Tu pie: la zancadilla que nunca veo venir.

Tu lengua: la piedra rodante

que por mi piel resbala.

Mi voz: tu medicina genérica

que hasta quien eres te hace olvidar.

Maldita amnesia,

también a mi memoria afecta.

Me provocas tal reacción

que para este mal de amor

no hay hospitales.

Y es que esta verdad a medias, esto somos

tú sin mí y yo sin ti.

verdades_a_medias-6

LA CIUDAD DE LOS AMANTES

Entré una tarde, exhausta de vida, hambrienta de ti, con fuego en los ojos y cosquillas en la piscina de mariposas, y allí estabas, donde siempre hay tiempo para quererse, donde los besos siempre cuentan la verdad, esperándome desde hace años, esperando a que un día me cansara de hacer siempre lo mismo para intentar cambiarlo todo, a que dejara de darle vueltas a los mapas del amor y buscar sabores nuevos con olor a nada.

Olvidé que hace mucho tiempo hablé con mi Cordura, mi Pasión y mi Verdad, y entre las cuatro mandamos construir una ciudad infranqueable donde a menudo solía ir. Un lugar para todos esos sentimientos vagabundos, para todos esos besos, abrazos, miradas y te quieros que no se dan o no se dicen, para todos esos viajes pendientes, miedos con falta de autoridad, para los «no soy capaz» o «no valgo lo suficiente», para descansar un rato de lo racional, legal, correcto, coherente, lícito, aparente, cordial, honrado, artificial, forzado, y conectar con la honestidad de uno, la fidelidad hacia uno mismo.

Cordura se encargó de traer los materiales más puros, locos y contradictorios posibles para hacer los cimientos, las altas murallas, las fachadas y los tejados. Hormigón de corazonadas para los zunchos, mezcla de tierras aún por conquistar, aguas de todos los mares y locuras nuevas, ladrillos hechos de aciertos, errores y fracasos, y para los enlucidos estucos blancos con betas de espontaneidad e improvisación. Nada preparado con suficiente antelación como para aburrirse antes de que llegue.

Pasión me dijo: «Tranquila, que yo me encargo de la decoración de las casas y los jardines. Todo estará ordenadamente desordenado. Casas blancas, azules y rosas con líneas de arquitectura mediterráneas, modernas y antiguas a la vez, con aires minimalistas donde el elemento de más valor sea el tiempo no perdido. En la tuya, un recibidor con espejo que te dice quién eres y qué quieres de verdad, en el que hay un armario donde se dejan los zapatos, la timidez, la vergüenza y los sentimientos de culpa. Un dormitorio diáfano con vistas al alma, cama de antimatrimonio, y no de esas monótonas que matan ilusiones o apagan fuegos, con almohadas

Suscríbete para continuar leyendo y recibir nuestras novedades editoriales

¡Ya estás apuntado/a! Gracias.X

Product added to wishlist