Piense y hágase rico

Napoleon Hill
Carlos Galán

Fragmento

cap
Por qué debes leer (y sobre todo aplicar) este libro

Unas palabras de Carlos Galán

El hombre inteligente aprende de sus propios errores, el sabio aprende de los errores de los demás.

Antes de nada, gracias.

Me llamo Carlos Galán y quiero acompañarte en tu lectura de este imprescindible clásico de Napoleon Hill, para que puedas sacarle el máximo partido. Con todo lo que existe ahí fuera, es un honor que hayas parado aquí y quieras dedicar unas horas de tu mayor activo —tu tiempo— a leer, y espero que también a aplicar, este libro.

En cierto modo, vas a poder vivir en la mente de otros (y no de cualquiera) sin pagar el alquiler. Sin cometer sus errores y ahorrando tiempo y dinero. Un gran negocio.

Leer un buen libro sobre dinero, éxito, desarrollo personal y mentalidad de abundancia es una de las mejores inversiones que puedes hacer. Por apenas unos euros y algo de tu tiempo, tienes condensado el conocimiento de algunas de las mentes más brillantes de la historia. Un buen libro (si se aplica de verdad) puede valer más que un MBA (Máster en Administración y Dirección de Empresas).

Ya lo dice Warren Buffett: «Eres tu mayor activo, con diferencia». «Cualquier cosa que hagas para mejorar tu talento y ser más valioso se recompensará de sobra». «Cualquier inversión que hagas en ti, la recuperas multiplicada por diez». Y además el conocimiento no se puede gravar con impuestos ni se puede robar. Está a resguardo en cada cerebro.

¿Sabes por qué la mayoría de las personas exitosas lee? Tengo una teoría. Todos tenemos una vida. Leyendo podemos absorber la esencia de otras personas en pocas horas. Si lees mucho, tu mente aprende puntos de vista de miles de personas increíbles.

Andrew Carnegie (1835-1919) empezó de cero, emigrando desde Escocia a Estados Unidos, y se convirtió en la persona más rica del mundo (y entró en el top 10 de la historia). Lo hizo gracias a sus ideas y su perseverancia. Antes de su muerte, Carnegie le contó el secreto del éxito a Napoleon Hill y le pidió que escribiese un completo manual sobre cómo tener éxito y riqueza en la vida. Puso a su disposición sus contactos y Napoleon entrevistó a quinientas de las personas más influyentes, brillantes y ricas de Estados Unidos durante veinte años.

¿El resultado? Piense y hágase rico. Un libro excepcional que ha vendido más de quince millones de copias en todo el mundo. Un manual que fue incluso promocionado por Mahatma Gandhi y tuvo amplia difusión en la India de su tiempo.

No confundas precio con valor. Leer este libro fue la chispa que encendió la mecha del éxito de millones de personas.

Hagamos un repaso rápido:

imagenPrecio. Lo que te ha costado este libro y unas ocho horas de lectura es la inversión que debes hacer para acceder a este pequeño tesoro (más, sobre todo, aplicar lo aprendido).

imagenValor. Lo que tú seas capaz de materializar aplicando los principios del libro (y otros que aprendas en tu camino).

imagenRentabilidad. Depende de ti. Potencialmente infinita.

Piense y hágase rico fue el primer gran libro sobre autoayuda financiera, sobre mentalidad del éxito, sobre desarrollo personal si así quieres llamarlo y sobre finanzas personales para todos los públicos. Todos los grandes libros (muy buenos, por cierto) que vinieron después como Los secretos de la mente millonaria o Padre rico, padre pobre (donde precisamente Kiyosaki recomienda Piense y hágase rico) beben en mayor o menor medida de las ideas de Napoleon Hill.

Beber de la fuente original siempre es una buena idea. Así podemos ir a la esencia. Podemos conectar directamente con la intención original del autor, sin interpretaciones o mensajes parciales.

¿Qué nos diría Napoleon Hill en el siglo XXI?

Aunque no te conozco, supongo que tu vida no será sencilla ni perfecta. Seguramente tendrás problemas y preocupaciones reales. No son todo quejas caprichosas. Me he dado cuenta de que todos tenemos, tuvimos o vamos a tener situaciones complicadas. De cualquier tipo. Ya sea en primera persona o en alguien cercano.

A pesar de todo lo que puedas llevar en la mochila, hay tres razones fundamentales para ser optimista:

1. Vivimos en el mejor momento de la historia.

2. Tenemos la suerte de vivir en uno de los países más avanzados del mundo.

3. Estás vivo y eso significa que, gracias a 1) y 2), puedes hacer prácticamente cualquier cosa que puedas imaginar. Hoy es el primer día del resto de tu vida.

Piénsalo:

imagenNadie muere de hambre en España hoy en día.

imagenTenemos sanidad y educación accesibles a todo el mundo.

imagenLa esperanza de vida sigue aumentando y es de las más altas del mundo.

imagenTenemos democracia y todos los votos valen lo mismo. Aunque esto parezca obvio, no lo era tanto hace unos años. O incluso hoy en día en otros lugares del mundo.

imagenHace casi un siglo que no vivimos una guerra, algo totalmente inédito en la historia.

imagenPrácticamente todos tenemos un smartphone con conexión a internet por muy poco dinero. Tenemos en nuestras manos un aparato cien mil veces más potente que la tecnología del Apolo 11 para llegar a la Luna. El presidente de cualquier país hubiera pagado fortunas por tener algo así hace unos pocos años...

imagenPodemos aprender casi cualquier cosa de forma gratuita y las veinticuatro horas del día 365 días al año: en libros, en YouTube, en blogs, en podcasts…

imagenPodemos darnos a conocer al mundo de manera inmediata y gratuita. En cuestión de minutos, podemos crear una web, abrir un canal de YouTube, una cuenta de Instagram, Facebook, Twitter… Podemos incluso publicar un libro en Amazon. Podemos vender de un día para otro en la mayor tienda del mundo (Amazon) y a potenciales clientes de cualquier país.

imagenY la tecnología avanza a ritmo exponencial. En menos tiempo del que pensamos esta lista quedará obsoleta.

Entonces ¿cuál es el problema? En mi opinión, este:

imagen

He reflexionado sobre qué pensaría Napoleon Hill si viviera hoy en día. ¿Qué nos recomendaría? ¿Cómo reescribiría Piense y hágase rico? ¿Qué consejos nos daría para tener éxito y vivir una vida con sentido?

Y me viene a la mente esta fábula:

LA RANA HERVIDA

Si metemos una rana en una olla con agua hirviendo, la rana salta inmediatamente hacia fuera y consigue escapar.

En cambio, si metemos una rana en una olla con agua fría y a continuación empezamos a calentar el agua poco a poco, la rana no reacciona. Esto pasa porque la rana ajusta con el agua su temperatura corporal de manera gradual. Si l

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