1.ª edición: abril, 2013
© Txumari Alfaro, 2008
© Ediciones B, S. A., 2013
Consell de Cent, 425-427 - 08009 Barcelona (España)
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Depósito Legal: B-31158-2012
ISBN DIGITAL: 978-84-9019-417-1
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Contenido
Portadilla
Créditos
El autor
PRÓLOGO
EL CUIDADO DE LA PIEL: CUTIS Y CUERPO
Cremas faciales limpiadoras
Leches limpiadoras suaves de acción hidratante
Exfoliación cutánea
El peeling
Limpieza de cutis
Las arrugas
Lociones antiarrugas
Zumos de frutas antiarrugas
Pomadas antiarrugas
Las mascarillas faciales
Composición de las mascarillas faciales
Los vinagres antiarrugas de frutas, plantas y miel
Los vinagres antiarrugas con esencia
Vinagre antiarrugas con miel y esencias
Preparación casera de vinagres cosméticos con plantas
Vinagres compuestos
La miel
Mascarillas
Los aceites antiarrugas
Los aceites antiarrugas con esencias
Leches hidratantes
Tisanas para uso cosmético
Infusiones limpiadoras del cutis y el cuello
Los baños
Aguas de colonia según formularios caseros
Notas importantes sobre la aplicación
Jabones para uso cosmético cutáneo
Notas importantes sobre la aplicaciones
Las dietas más importantes
Notas importantes sobre la aplicación:
EL CABELLO
Caída del cabello (alopecia), conservación. Cabello graso y caspa
Caída y conservación del cabello
Caída y conservación del cabello (caspa)
Lociones capilares para la conservación del cabello (fragilidad y caída del pelo)
Caída del cabello debido a la seborrea y la calvicie precoz
Fragilidad capilar (enfermedad del cabello y posible comienzo de la calvicie)
Caída del cabello (alopecia) y dermatitis seborreica capilar
La depilación del vello
Remedios para cejas y pestañas
LAS MANOS
Lociones para las manos
Remedios caseros para el tratamiento de las cutículas
Remedios caseros para el tratamiento de las uñas
LOS SENOS
Revitalizantes de los senos. Flacidez y caída del pecho
Para las grietas del pecho
Infusiones para las grietas de los pezones y piel circundante
OTROS REMEDIOS
RECETAS ANTIGUAS DE COSMÉTICA
APÉNDICES
Plantas
Vitaminas
Hortalizas
Verduras de hojas verdes
Frutos y semillas secas
Vitaminas de los productos dietéticos más importantes
Alimentos dietéticos
Dietas
El autor
Jesús María Alfaro Martón nació en Arguedas, Navarra. Desde su infancia conoció la utilización de remedios caseros y naturales en su entorno familiar, ya que su madre le trató una dolencia común mediante cebolla asada y miel. Este hecho dejó en él una profunda huella e incentivó su temprana vocación por la práctica de la naturopatía. Ya adolescente, continuó su interés por este ámbito del conocimiento. La repentina muerte de su padre y la necesidad económica de ayudar en casa le obligaron a dejar los estudios y a empezar a trabajar como aprendiz de tornero. Sin embargo, motivado por su sueño de ser médico naturista siguió estudiando. Se doctoró en Naturopatía, Iridología y Acupuntura y Moxibustión, por la Asociación Francesa de Iridología Renovada y la Academia Canadiense de Iridología en Escondido, California.
Ha viajado por América Central y del Sur, Canadá y el norte de África, Oriente Medio y toda Europa, intentando recoger el saber y las costumbres de la medicina popular transmitida durante siglos de generación en generación.
Juan Mugarza Zaldumbide nació en Bilbao, Vizcaya. Su inquietud por conocer al máximo las propiedades de la botánica medicinal le ha llevado a realizar los recetarios más útiles, cuya base la componen las plantas medicinales que sirven de ayuda y complemento a la medicina moderna.
Durante treinta y siete años, el autor ha viajado por diferentes zonas de Europa, Asia, África y América con el propósito de estudiar y verificar las fórmulas medicinales elaboradas con plantas, sus aplicaciones y contraindicaciones. Juan Mugarza ha firmado diversas publicaciones y escritos centrados en el apasionante mundo de la naturopatía; asimismo, ha participado en numerosas conferencias y exposiciones sobre el tema. Ha colaborado con el naturópata navarro Txumari Alfaro en los programas de televisión La botica de la abuela y La botica de Txumari, así como en el libro Afrodisíacos.
· PRÓLOGO ·
Hace unos cuantos años cayó en mis manos un libro cuyo título, traducido del inglés, sería algo así como «Lo que ellos no quieren que sepas». En uno de sus apartados aconsejaba: «Una crema que no puedas tomarla por la boca no te la pongas en la piel.» Posteriormente leí un informe de unos científicos ingleses que habían sido denunciados por una potente multinacional de cosméticos por divulgar que las pieles mejor conservadas del planeta eran en primer lugar las de los esquimales y, en segundo, las de las monjas de clausura.
La explicación que daban era convincente: enfrentados a temperaturas de hasta 30º bajo cero, los esquimales tenían que aplicarse a modo de vaselina una grasa extraída de las focas para que la piel no se les quemase, cuartease y agrietase con el intenso frío y el viento al que estaban continuamente expuestos. Esto tan simple hacía que tuvieran la piel mejor conservada.
En cuanto a las monjas de clausura, el motivo era aún más sencillo si cabe: al estar enclaustradas, su piel no estaba expuesta a agentes contaminantes y factores de envejecimiento prematuro, como el humo del tabaco, la polución, el sol… Así preservaban el cutis y lo mantenían joven.
Dudo mucho que ambos colectivos hayan utilizado alguna vez cremas con semen de ballena, partículas de oro, caviar, extractos de ácidos frutales y derivados de vitaminas encapsulados en liposomas o presentados en envases minúsculos, a un precio elevadísimo y en ocasiones escandaloso, cuando se pregunta al respecto a los expertos, farmacéuticos, biólogos, bioquímicos, cosmetólogos, etc.
En este libro, las cremas y mascarillas para la piel, nutritivas, hidratantes y enriquecedoras son todas… comestibles. Ahí es donde he querido jugar teniendo en cuenta que también la alimentación embellece. ¿No hay acaso alimentos que suben el colesterol, la tensión, el ácido úrico o nos hinchan? ¿Y no hay también alimentos que bajan el colesterol, el ácido úrico, la tensión y nos deshinchan como la sandía o el apio, por ejemplo? Del mismo modo hay alimentos que embellecen la piel, como la levadura de cerveza, la papaya, la col o el pepino, no solamente aplicados externamente, sino también ingeridos. La leche, sin embargo, es uno de los peores enemigos de la piel por sus ácidos grasos y la intolerancia a la lactosa, causa frecuente de acné, eczema, dermatitis, picores, descamación, alergias... La leche es un alimento más bien reservado para los bebés hasta que tienen dientes. (Sin embargo, los humanos somos los únicos animales que tomamos leche después del destete.) Hay alimentos que nos oxidan y envejecen y no aportan más que enfermedad, como algunos congelados, enlatados y envasados. También el abuso de alimentos de origen animal nos oxida. Otros, sin embargo, nos aportan vida y juventud, como los cereales integrales, las legumbres y los vegetales frescos de cultivo biológico. Estos alimentos pueden germinar y dar vida. Por eso son los alimentos más completos y que más vida nos aportan. Tengamos presente, entonces, por la boca no solo entran la belleza y la salud, sino también la enfermedad, si no cuidamos lo que tomamos. Cuántas veces, cuando uno se siente un poco enfermo o simplemente con mal cuerpo, los demás suelen notarlo enseguida en la piel y nos dicen: «¡Qué mala cara tienes!»
Porque la belleza es salud. Y entra por la boca. Y además se irradia. Qué maravilla esas personas llenas de salud y felicidad que siempre lo ven todo bello: porque la belleza también está en los ojos con que se mira.
Este libro te va a revelar fórmulas y recetas que posiblemente conocieron y utilizaron las más bellas mujeres de la historia: Cleopatra, Nefertiti, Jézabel, Lucrecia Borgia, María Valeria.
Precisamente, uno de los tratamientos favoritos de Cleopatra eran las mascarillas, muy recomendadas para tener una piel joven, tersa y sin arrugas. Porque la belleza ha estado siempre ligada a la juventud y una de las mayores inquietudes del hombre ha sido y será pretender detener el paso del tiempo. Pero no hay que cuidarse solo la piel del rostro o el cuello. A veces las mujeres «se olvidan» de la edad que tienen, pero sobre todo se olvidan de que es en el escote donde primero se nota que empiezan a envejecer y ahí es donde realmente se adivina la edad que tienen. Hay que mimar esa zona tanto como se hace con la piel de la cara o el cuello.
Aunque, para mantenerte bella por más tiempo, no cuides solo el aspecto externo… Cuida tu cuerpo en general y dale los mejores alimentos, para que trabaje de la mejor manera posible durante el mayor tiempo posible, porque la alimentación es la principal fuente de juventud, belleza y salud.
Quiérete mucho y mima tu cuerpo por dentro y por fuera: el espejo te devolverá lo mejor que hay en ti.
Txumari Alfaro
· EL CUIDADO DE LA PIEL: CUTIS Y CUERPO ·
Cremas faciales limpiadoras
1. Los cosméticos, contaminantes externos y otros productos agreden la piel día a día.
2. La piel de cara y cuello debe ser tratada con productos preferiblemente naturales que ayuden a eliminar esas sustancias agresivas en su totalidad, sin dejar rastro alguno, y aporten así protección y vitalidad.
3. Las cremas limpiadoras constituyen un tratamiento regenerador y el hecho de utilizarlas no debe convertirse en un esfuerzo por nuestra piel.
4. Se recomienda aplicar estas cremas extendiéndolas en sentido ascendente (partiendo del cuello, hacia el nacimiento del cabello) y con suaves movimientos circulares, para emulsionar (dispersar un líquido o fluido en otro no mezclable con el primero) la suciedad y el maquillaje.
Leches limpiadoras suaves de acción hidratante
1. Estas leches limpiadoras e hidratantes se emplean como remedio casero para la limpieza cutánea de las impurezas que pueda tener la piel, evitando así la excesiva sequedad cutánea y protegiéndola de espinillas.
2. Se trata de remedios caseros que protegen la piel, con muy buenos resultados, en muchas mujeres de las zonas rurales.
3. Fáciles de hacer, salen baratas y son aptas para todas las pieles.
Exfoliación cutánea
1. La exfoliación es un procedimiento que frena el envejecimiento de la piel (cutis) y estimula la circulación sanguínea cutánea, al mismo tiempo que desecha las células muertas (descamación de la piel) y renueva o regenera las células.
2. A partir de los 30 años, la exfoliación se debe practicar una vez cada 7-10 días en la piel de cara y cuello; en el cuerpo, cada 15-22 días. Es fundamental para la regeneración celular debido al envejecimiento biológico; sobre todo, al cambio biológico que tiene lugar cuando la mujer entra en la fase menopáusica.
3. Los productos exfoliantes por excelencia son: algas, aceites, esencias, extractos de arroz y aceites de almendras dulces o de girasol y aguas, en algunos casos minerales.
4. Con la exfoliación, la piel absorbe mejor los productos cosméticos, tanto los naturales como los industriales; después, se aconseja aplicar una mascarilla hidratante o revitalizante (según algunos, esto es lo mejor).
5. Un exceso de exfoliación es perjudicial para la piel, pues las células que mantienen la humedad en la epidermis pueden resultar dañadas.
6. Todo el mundo debería hacerse una exfoliación corporal de vez en cuando para ayudar a la descamación de las células muertas. Puede ser una vez cada 2-3 meses; y si se hace cada mes, mejor, pues contribuye a que se reactive la circulación sanguínea y se regeneren y revitalicen las células.
7. Las mujeres y los hombres de piel fina, sensible o madura no deben realizar las exfoliaciones con gránulos de arroz u otros.
8. Según algunas recetas caseras de exfoliación, esta se puede efectuar 2 o 3 veces por semana, siempre y cuando se empleen zumo y pulpas de frutos y frutas.
9. Es muy importante que, cada 1-2 meses de exfoliación, se cambien los ingredientes de las frutas o frutos, así como de las esencias y aceites, para que la regeneración o revitalización de las células sea más segura y no se produzca una adicción de la piel a estas sustancias, que se puede llegar a dar en determinados casos.
El peeling
1. El peeling comprende todos aquellos procedimientos que tratan de eliminar la capa superficial de la epidermis, la cual contiene células muertas o impurezas.
2. Deja la piel suave, facilita la transpiración y le proporciona mejor color.
3. Reduce las arrugas, ayuda a eliminar manchas y pequeñas cicatrices.
4. Los poros no se obstruyen, no se forman puntos negros y las células respiran mejor. Y las cremas cosméticas de belleza tanto caseras como industriales penetran mejor en la piel.
5. Este tipo de cremas para peeling deben aplicarse con mucho cuidado, ya que, si bien dejan la piel tersa y suave, también la vuelven más frágil.
6. Por lo anterior, se recomienda aplicar abundantes mascarillas revitalizantes.
Limpieza de cutis
1. La piel es una de las partes más activas de nuestro cuerpo.
2. A través de ella se efectúa gran parte de la respiración y eliminación de toxinas.
3. En la piel, el recambio de células es constante. Sudamos y producimos grasa que nos protege, recibimos contaminantes externos. Bajo estas condiciones, resulta imprescindible mantenerla a punto y limpiarla con cierta frecuencia.
4. Las células muertas y descamadas que encontramos en la superficie deben ser eliminadas para evitar la aparición de brillos, infecciones, etc.
5. Hay que tener en cuenta que muchos productos propician la muerte y pérdida de las células cutáneas expuestas (de cara, cuello, brazos, manos y piernas), a lo que debemos unir la contaminación atmosférica, las radiaciones solares, etc.
6. Todo el mundo debería realizar una pequeña limpieza de cutis al día, antes de acostarse; y con mayor frecuencia si se emplean ciertos cosméticos o el ambiente laboral es muy agresivo debido a la existencia de partículas de polvo, humo o gotas de líquido en suspensión.
7. Las células de la piel se renuevan con gran frecuencia de forma natural. En algunos casos, lo hacen cada 2-3 días. Por ello, en la superficie encontramos constantemente células muertas y descamadas.
Las arrugas
Las arrugas son pliegues que se forman en la piel, generalmente por efecto de la edad. Con el paso del tiempo y la acción de ciertos factores agresores internos y externos, las capas más profundas de la piel se alteran y mueren para dar paso a esos pliegues que denominamos «arrugas». Los factores externos que tanto deterioran la piel son la prolongada exposición al sol, sobre todo en verano (las personas que más morenas se ponen al sol, tanto en la playa como en la montaña), el abuso de maquillajes, las radiaciones (por ejemplo, los rayos UVA), las exposiciones prolongadas al viento, el consumo excesivo de tabaco y bebidas alcohólicas, etc. Entre los factores internos se cuentan la mala digestión, la mala alimentación, el insomnio y la producción en nuestras células de radicales libres (algo así como la «basura celular»), que deben ser neutralizados y eliminados, porque una producción masiva de radicales libres destruye las células y favorece la aparición de arrugas cutáneas (precisamente lo que sucede tras una prolongada exposición al sol).
Una vez que aparecen las arrugas, ya no se pueden borrar de la cara; lo que sí se puede es retrasar su aparición. Y esto se consigue aplicando lociones antiarrugas, fórmulas naturales a base de plantas medicinales que contribuyen a que la piel se regenere.
Lociones antiarrugas
1. Para aplicar estas lociones, primero se empapan en un trozo de algodón con el que se humedece el cutis y se dejan actuar unos minutos sobre la cara relajada.
2. Acto seguido, se realiza una buena frotación de la piel con movimientos ascendentes.
3. Estas lociones se aplican 2-3 días por semana, los cuales se pueden intercalar (un día sí y otro no).
4. Tras aplicar la loción, no se debe poner ningún maquillaje sobre la cara, para que así la piel se oxigene bien.
5. Estas lociones antiarrugas también se aplican 1-2 veces por semana; pero solo cuando se empiecen a notar pliegues en la piel.
Loción antiarrugas de limón y miel
Ingredientes:
1 limón
miel
Elaboración:
Echar el zumo de limón en un vaso, añadir la miel y disolver hasta que quede listo para su aplicación.
Uso:
Aplicamos la loción sobre las arrugas del cutis por la mañana y por la noche, antes de acostarnos. Repetimos la operación todos los días durante un tiempo.
Loción antiarrugas de hojas de avellano
Ingredientes:
1 l de agua
100 g de hojas frescas de avellano troceadas o, en su defecto, 30 g de las secas
Elaboración:
Poner las hojas en un recipiente con agua hirviendo durante 5 minutos, después retirar del fuego y dejar reposar durante 5 minutos, filtrar a una botella, ¡y lista para ser aplicada!
Uso:
El tratamiento consiste en lavarse la cara con la loción tibia todos los días durante un tiempo.
Loción antiarrugas de saúco
Ingredientes:
250 ml de agua (un vaso grande)
15 g de flores secas de saúco o 30 g de las frescas
5 g de pétalos de rosa roja seca o 10 g si es fresca
Elaboración:
Poner el agua a hervir y echar las flores en un frasco. Verter el agua hirviendo sobre las flores, tapar y dejar reposar durante 30 minutos. Después filtrar por prensado, ¡y lista para ser aplicada!
Uso:
El tratamiento consiste en aplicar sobre las arrugas del cutis un trozo de algodón embebido en la loción. Repetir la operación por la mañana y por la noche, antes de acostarse, durante unos días.
Loción antiarrugas de flor de tilo
Ingredientes:
12 cucharadas de agua hirviendo
3 cucharadas soperas de flor seca de tilo (o, en su defecto, 4 bolsitas de tila de venta en herbolarios, farmacias, etc.)
Elaboración:
Poner en un frasco las flores de tilo y verter sobre ellas agua hirviendo, tapar y dejar reposar 30 minutos; después filtrar por prensado a un frasquito, guardar en la nevera, ¡y lista para ser aplicada!
Uso:
El tratamiento consiste en aplicar sobre las arrugas del cutis un trozo de algodón empapado en esta loción 1-2 veces al día. Esta operación se realiza por la mañana y por la noche, antes de acostarse, o solo por la noche.
Loción antiarrugas de limón y perejil
Ingredientes:
200 ml de agua (un vaso grande)
10 g de perejil fresco (trocear las hojas y el tallo de unas ramitas)
1 rodaja de limón
