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Edición en formato digital: noviembre de 2018© 2018, MEDIASET Y SHAREMUSICBúsqueda, selección y gestión de imágenes: Carmen Pérez / Fotorecerca© 2018, Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U.Travessera de Gràcia, 47-49. 08021 BarcelonaPenguin Random House Grupo Editorial apoya la protección del copyright. El copyrightestimula la creatividad, defiende la diversidad en el ámbito de las ideas y el conocimiento, promueve la libre expresión y favorece una cultura viva. Gracias por comprar una edición autorizada de este libro y por respetar las leyes del copyrightal no reproducir ni distribuir ninguna parte de esta obra por ningún medio sin permiso. Al hacerlo está respaldando a los autores y permitiendo que PRHGE continúe publicando libros para todos los lectores. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, http://www.cedro.org) si necesita reproducir algún fragmento de esta obra.Diseño: © NeolabelsMaquetación: Fernando de SantiagoISBN: 978-84-01-02180-0Composición digital: Newcomlab S.L.L.www.megustaleer.com


Efectiviwonder, los noventa molaron mazo


Índice


Las boy band 16Spice Girls 18Estopa 20Eminem 22El boom deAlejandro Sanz 24Dover 26Las cancionesdel verano 28La Macarena 30El fenómeno dela música en TV 32El Britpop 34La canteraDisney 36Pop rocken español 38Losrecopilatorios 40El pop rockamericano 42OBK 44MÚSICAPrólogo 12Fresh TV 48La revoluciónde Canal+ 50Los late night 52Power Rangers 54Las seriesfamiliares 56Las series dedibujos Manga 58Los Simpson yel nuevo humoranimado 60Spotsnoventeros 627 vidas 64Las seriesde misterio 66El fenómeno de Compañeros 68Doctoren Alaska 70Sensación deVivir & MelrosePlace 72Dawson crece 74TELEVISIÓNLashabitacionesteen 78Las salasde juegos 80La vida enlos parques 82Las revistasadolescentes 84El materialescolar 86Los chupones 88Las nuevascadenasde restaurantes 90Los juegos teen 92En el recreo 94Hacer pellas 96El boom delos refrescos 98Los nuevoscentroscomerciales 100El institutode nuestrossueños 102INSTITUTO


Los peinados 106El Wonderbra 108El boom delas top models 110Complementospara el pelo 112El rollito grunge 114El calzado 116La fi ebre delos tatuajes 118Los brackets 120Los accesorios 122Los crop tops 124Las series y la moda 126Spice style 128MODALa muertede Lady Di 132El escándaloLewinsky 134El boom de latelefonía móvil 136El Óscarde Almodóvar 138Dana Internationalgana Eurovisión 140Las vacas locas 142La Viagra 144Michael Jacksones blanco 146La llegada del euro 148La oveja Dolly 150El fenómenoTitanic 152El asesinatode Versace 154El casoO. J. Simpson 156HECHOSParque Jurásico 160El show de Truman 162Disney resurge 164El nuevocine español 166El videoclub 168El universoTarantino 170Las pelis de terror adolescente 172Cine Tontorrón 174El universo deRegreso al futuro 176Philadelphia 178La edad de orodel cine de acción 180Brad Pitt yJulia Roberts 182CINE


Los teléfonosNokia 186Molaronpero murieron 188El primerordenadoren casa 190Tamagotchi 192Máquinas de fotos desechables 194Los primeros gif 196Las videoconsolas 198El mundo del CD 200Game Boy 202Los cibercafés 204TECNOLOGÍAOlimpiadas del 92 208La ley Bosman 210Raúl 212El Dream Teamde Cruyff 214Michael Jordan 216Miguel Induráin 218Deep Blue vs. Kasparov 220La selecciónespañolade waterpolo 222Las niñas de oro 224El tenis español 226El positivode Maradona 228La peleade Mike Tyson 230DEPORTEEl primer pitillo 234La primera copa 236La primera cita 238El primer concierto 240El primer botellón 242El primer beso 244La primera regla 246PRIMERA VEZ


Cuandotodavíaloslocosochentacoleaban,eradifícilcalibraryconocerla profundidad que tendría nuestra década prodigiosa. Creo firmemente que la década de los noventa fue una movida. Una movidadiferente a la ochentera, por supuesto, pero en la que conseguimos inno-var y sorprender en todos los campos de la cultura y de la sociedad.Fue una movida revolucionaria, ilustrada y atrevida. Todos queríamos abrir-nos de mente y oídos. Y lo conseguimos.Fueron años en los que la creatividad reinaba y nos permitía unificarlotodo: el arte, la moda, el cine, la televisión, la propia música... Todo creció,evolucionó y experimentó, como si se tratara de adolescentes sin ningún miedo a lo nuevo. Al contrario, quisimos ver hasta dónde podíamos llegar. Además, los noventa fueron sin duda los años de la internacionalización. Empezamos a aprender inglés, a sentirnos parte del resto de Europa, inclu-sode América... En España comenzamos a ser verdaderos ciudadanos delmundoy es otro de los factores clave para entender que todo lo que viene y vendrá en el siglo XXIsurgió de una forma u otra entre 1990 y 1999.En este libro no se deja suelta ninguna de las piezas de ese puzle de recuerdos.Desde nuestro primer beso hasta nuestra serie favorita. Desde el grupo con el que empapelábamos nuestra habitación hasta lo que sen-tíamos jugando a nuestro primer videojuego. Bienvenidos a un viaje movidito con dirección a nuestros mejores años.Los noventa signifi caron mucho






Música


16
everybody
quiere
su body
everybody
quiere
su body
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17petaron aquí, los Backstreet Boys:si te pe-días a Nick Cartereras de lo más normal. Erael favorito de las niñas dulces y tímidas quese imaginaban con él de la mano yendo alcine: pasteleo nivel Dios. Si elegías a Brian, es que eras de las que tenía mucha labia y,seguramente, eras una de las jefas del grupode amigas. Si el tuyo era A. J.es que eras unpoco horterilla; con tanta joya, pendiente ymetal parecía más bien un componente deCamela. Si te pedías a Howiees que erasuna chica discreta que no bajaba del sobre-saliente. Finalmente, si el motivo de tus sus-piros era Kevin, es que te gustaba el rollitomisterioso-seductor.Con las boy bandslas fans empezaron a es-perar noches enteras acampadas a la entra-da de los conciertos, con las caras pintadasde corazones, para tomar posiciones en pri-mera fila. Comenzó la defensa contra vientoy marea de tu favorito y el aprendizaje de loque es un amor platónico. Porque, sí: aquelamor tan grande nunca cuajaría… ¿Y qué im-portaba?Estamos en mitad del curso 97/98 cuandoel profesor de matemáticas pregunta a susalumnas: «¿Quiénes son los chicos que es-tán en vuestras carpetas?». Los suspiros semultiplican y las hormonas se elevan al cua-drado:—¡Profe, son NSYNC!—¡En la mía está Nick Carter, de los Backs-treet Boys! Las llamadas boy bandsfueron lo más gran-de en el mundo musical adolescente desdelos Beatles... Aunque pensándolo bien, ¡has-ta los Beatles eran una boy band! Los requi-sitos: ser guapos, cantar como los ángeles ybailar como dioses. Además, cada miembrode la banda (solían ser, como mínimo, tres)tenía que tener su propio estilo. Podían ser, oaparentar ser, hermanos, primos, amigos detoda la vida, aunque lo que la mayoría pensóes que se trataba de los más guays de la cla-se. Sobre todo, fueron los primeros chicosde los que todas se enamoraron. Lo suyo era elegir tu favorito, del que eras fannúmero 1; había que mojarse, no te podíasquedar con todos. Y tu elección decía algosobre ti. Pongamos el caso de los que más lonúmero 1; había que mojarse, no te podíasquedar con todos. Y tu elección decía algosobre ti. Pongamos el caso de los que más lo17


18Es imposible olvidar la primera vez que escuchamos o vimos el videoclip de Wan-nabe.Cinco chicas liándola parda en una fiesta llena de corrección british mientras cantan una de las piezas más bailables del siglo XX. Eran Victoria, Geri, Mel C, Mel B y Emma. Sin ninguna duda el mayor éxito musical de los noventa: las Spice Girls. 18
Cuando el mund
o
era d
e
E
LL
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19En 1996 se publicó Spice, por cierto, el álbum hecho por un grupo de mujeres más vendido de todos los tiempos que, además, ocupa el puesto 41 de los discos más vendidos de la historia de la música. Palabras mayores para un fenómeno demencial que cruzó fronteras y, sobre todo, dio alas a algo que por aquel entonces era más bien underground: el girl power. Sus referencias constantes al feminis-mo y su propia imagen (de chicas peleonas, guapas y seguras de sí mismas) no fue casua-lidad, y su influencia entre las niñas y las ado-lescentes, tampoco. Todo el mundo debía tener una favorita. In-cluso aunque no te gustara su música o no tuvieras ni idea de quiénes eran, había que elegir. Con una estética muy diferenciada en-tre ellas, provocaron muchos quebraderos de cabeza en más de un grupo de amigas cuan-do tocaba asignar qué spiceera cada una. Había para todos los gustos: la pija, la depor-tista, la baby, la guerrera, la atrevida pelirro-ja... ¡Ay! ¿Cuántas amistades se habrán roto por discutir quién hacía de la spicedeportista y quién de la spicepija? También era curioso ver cómo grupos de amigas de siete u ocho personas se iban recortando hasta quedar en cinco. ¿Casualidad?Todo merchandisingera poco: camisetas, pul-seras, regalos de las revistas y pósters en las habitaciones. Por supuesto, no había un cum-pleaños en el que no sonase un par de veces Wannabe(con actuación y playback incluido, claro) o en el que no se regalara Spice World, la película que las «chicas picantes» protago-nizaron en 1997. Un filme que era un referente entre las fans, pero que, en el fondo… ¡No le gustaba a nadie!19


2020


21La Rumba de tu falda: Era una tarde tonta y caliente, de esas que te quema el sol la frente, era el verano del 97...21La Rumba de tu falda:tarde tonta y caliente, de esas que te quema el sol la frente, era el verano del 97...Palabras mágicas para invocar a Estopa, La raja de tu falda, y uno de los discos que pusieron patas arriba la música española en 1999. Pero es que ya antes, no sabemos cómo, a todo el mundo nos había llegado su maqueta y ya nos había flipado. Así que podríamos decir que el disco salió prácticamente con todo el pescado vendido, sa-biendo que iba a ser un superéxito. De ese primer disco todavía seguimos tarareando Suma y sigue, El del medio de los Chichoso vibrando con el estribillo de Como Ca-marón.Estopa nos enseñó que ya era el fin de las boy band...y que ahora lo que se llevaba era todo lo contrario. Jose yDavidno eran guapos, pero caían bien y tenían gracia. Gente con la que te irías a dar una vuelta por ahí, que podrían ser tus colegas… ¡Y se habían convertido en un éxito musical! ¡El Cornellá dream!Aunque parezca una tontería estábamos orgullosos de ellos. Con su neorumba o rumba-rock consiguieron hacer que a toda una generación nos llegaran los valores, los orígenes y el duende de gente como Peret, Los Chunguitos o los propios Chichos. Pero sobre todo, con sus letras (en las que decían todo lo que les daba la gana, con un toque canallita y sin perder nada de frescura), nos robaron el corazón, principalmente a los que al escuchar aquella maqueta pira-ta ya supimos que lo de Estopa iba a ser algo grande. Muy grande.


22Muchos tuvimos un primo que de la noche a lamañana pasó de vestir náuticos y polo a llevar gorro y el pantalón a la altura de las rodillas. ¿Qué le había sucedido? ¿Por qué toda la fa-milia estaba preocupada? Y sobre todo, ¿por qué se había puesto un pendiente falso? La respuesta a estas preguntas llegaba cuando,casi a escondidas, te enseñaba un CD y te de-cía: «Escúchalo en casa y ya verás». Ese CD se llamaba The Slim Shady LPy era obra de un tal Eminem. Un rapero blanco. What!?Sí, un rape-ro blanco de Detroit, que, por lo visto, estaba medio loco y bastante enfadado con el mundo,peroquehacíaunascancionesquenosengan-chaban a todos. Para muchos era la primera vezque escuchábamos eso que llamaban rap y quetanto asustaba a nuestras abuelas. Lo que lo hacía tan atractivo era esa mezcla de hip hop y pop. Para los puristas era una especiede demonio que iba a destruir el legado de la música urbana, pero todo el mundo cayó ren-didoasuspies.Además,lasletras eranbastan-te cañeras, aunque también es cierto que nadieentendía nada, bien porque nuestro nivel de inglés era el que era o porque rapeaba muy, muy rápido. Eso sí, los estribillos eran pegadi-zos, conseguíamos repetirlos en «wachu-wa-chu» sin ningún problema. Y eso, junto a una gorra blanca de Nike del revés y unos pantalo-nes seis tallas más grandes, nos daba el poder a la hora del recreo y en el parque. Unos años más tarde llegaría el fenómeno del hip hop en español y la cosa se puso más seria.22Al final Eminem se convirtió en un fenómeno demasas,llegó a protagonizarla película8 Mile y,de paso, algunos escándalos, escandalazosy piques con caras conocidas de Hollywood.Oeso era lo que nos contaban en las revistas...


23Revolucionando la revolución23


2424Cuando un joven madrileño llamado Alejan-drocomenzaba su aventura musical a finales de los ochenta nunca se imaginó que, unos años más tarde, al escribir una canción sobre su Corazón partíoterminaría por robarnos el nuestro. Aunque el estribillo de este tema-zo salió rápido, Alejandro tardó dos años en terminarlo. En 1997 estaba terminado, justo para incluirlo en Más, su cuarto disco y el tra-bajo que más copias ha vendido en la historia de la música en España. Con este disco con-siguió gustar a nuestra madre, a nuestra tía, a nuestra abuela... algo aparentemente imposi-ble hasta la fecha. Y,¿Si fuera ella?, Amiga mía, Si hay dios...Temazo tras temazo construía un disco que tanto servía para llorar solos en nuestra ha-bitación, como para cantar a grito pelado en las fiestas del pueblo o en el karaoke con los amigos. El bueno de Alejandro triunfó en premios y ventas. ¡Y es que convenció hasta al sector masculino! ¿Cuántos chicos habrán utilizado sus canciones para decir lo que no eran capaces de transmitir a sus novias? Era lo más parecido a una declaración de amor global que cada uno interpretaba a su mane-ra y claro, eso también dejó mucho poso, re-cuerdos edulcorados y una riada de fans que no pudieron hacer otra cosa que indignarse cuando se enteraron de la conexión con una tal Malú, que inmediatamente empezó a caer un poco regular a las «fans, fans» del bueno de Alejandro... Más, más y más!
El boom de
Agjandr Sanz


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26Era una tarde de 1997, mientras merendába-mos con la tele de fondo, cuando vimos el nuevo anuncio de Radical, la bebida de frutas sin gas, que terminaba con una música ca-ñera al grito de «I lied for youuuu, I lied for youuu...». ¿Qué era eso? ¿De dónde salía? ¿Cómo podíamos volver a escucharlo?Se trataba de la canción Serenadedel grupo madrileño Dover. El proyecto de las herma-nas Amparo yCristina Llanos, que pasaron de regentar una tienda de ropa en Moratalaz a agitar multitudes en los mejores festivales de rock del mundo. Si en España tuvo lugar algo cercano al grunge y al indie rock, Dover fue su puntal. En 1997 el sello Subterfuge lanzó Devil Came To Me, el disco que puso a la banda en elescaparate nacional e internacional con te-mascomoSerenade, Loli Jackson, Judas...Undiscoque rápidamente se convirtió en un clá-sico de culto para miles de jóvenes y adoles-centes que pasaron a vestir como ellos. Su look era entre sucio y desaliñado (como de no haber pasado por casa en semanas), pero también muy calculado. Véanse las prototípi-cas rastas del bajista o los mil cambios de peso y look de Cristina. Muchos se sorprendían al enterarse de que Dover era un grupo español. ¿Españoles can-tando en otra lengua? Era difícil de creer… La verdad es que lo de cantar en el idioma universal les fue genial para petarlo a nivel in-ternacional, pero por aquí no les pillábamos demasiado. Con suerte nos sabíamos alguna frase suelta de los estribillos y luego lo com-pletábamos con un «nanananana». Todavía hoy cientos de fans circulan por la ca-lle con sus camisas de franela y menos pelo, sí, pero sabiendo que Dover les unió de con-cierto en concierto y de salto en salto para desahogarse y celebrar juntos algunos de los mejores momentos de los años noventa.26


2727El Diablo vestía camisas de franela
