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100
Famosos
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ShIa Green
Ilustraciones de Marisa Morea
© Texto: Shia Green.
Ilustraciones: Marisa Morea.
© de esta edición: RBA Libros, S.A., 2020.
Avda. Diagonal, 189 - 08018 Barcelona.
rbalibros.com
Primera edición: marzo de 2020.
rba molino
ref.: odbo691
isbn: 978-84-272-2187-1
Diseño del interior y la cubierta: Lookatcia.com.
Realización de la versión digital: El Taller del Llibre, S.L.
Queda rigurosamente prohibida sin autorización por escrito
del editor cualquier forma de reproducción, distribución,
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Todos los derechos reservados.
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ÍNDICE
Alex. El loro que pensaba 8
Araña sin nombre. La persistencia de una araña 10
Azote de enemigos. El león más valiente 12
Balto y Togo. Balto y Togo, los héroes que salvaron a toda una ciudad 14
Binti Jua. La gorila rescatadora 16
Boatswain. Una gran amistad 18
Bob. El gato que adoptó a un músico 20
Bobbie el Perro Maravilla. Un perro muy leal 22
Bucéfalo. El caballo más famoso de la Antigüedad 24
Animales de película 26-27
Cattarina. La mascota adorable del maestro del terror 28
Cher Ami. Una soldado muy valiente 30
Chita. La mona de Tarzán 32
Christian. Una amistad para siempre 34
Clara. La rinoceronte que enamoró a Europa 36
Congo. El chimpancé artista 38
Copito de Nieve. El gorila más famoso del mundo 40
David Greybeard. Un chimpancé con una ramita 42
Delilah. Los gatos de Freddie Mercury 44
Animales de récord 46-47
Dindim. Amor emplumado sin fronteras 48
Duffy. Dos héroes enfermeros 50
El estornino de Mozart. El estornino más amado 52
Leo. Los leones de la Metro 54
El oso de Teddy. Un presidente con corazón 56
El oso Smokey. Smokey en persona 58
El señor Xólotl. Perros, monos y mucho más 60
Elsa. Nacida libre 62
Emily. Las aventuras de una vaca 64
Las mascotas de los artistas 66-67
Endal. Un héroe de cuatro patas 68
Febe. Una tigresa en palacio 70
6
Greyfriars Bobby. El perro más cuidado 72
Grip. Un cuervo para dos escritores 74
Grumpy Cat. Una gata enfadada que hace reír 76
Hachiko. El perro fiel 78
Clever Hans. La astucia de un caballo 80
Harriet. Una tortuga de leyenda 82
Hoover. Una foca muy habladora 84
Animales de libros 86-87
Huberta. La hipopótama viajera 88
Incitatus. El caballo que iba a ser cónsul 90
Jim. Un caballo contra la difteria 92
Jim el Perro Prodigio. Un perro extraordinario 94
Jumbo. El elefante más famoso 96
Kathy. La delfín que cambió el mundo 98
Keiko. Liberad a Keiko 100
Koko. Hablar con una gorila 102
Punxsutawney Phil. Una marmota internacional 104
Los gigantes prehistóricos 106-107
La mula Francis. El mulo que replicaba 108
La oveja Dolly. Una oveja sin igual 110
Laika. La perrita astronauta 112
Lassie. La perrita más valiente 114
Lin Wang. Un elefante en el ejército 116
Loba. Los ojos de la madre tierra 118
Los gansos de Juno. Gansos al ataque 120
Los gatos de T. S. Eliot. Gatos, gatos y más gatos 122
Los lobos de Yellowstone. Los lobos que devolvieron el equilibrio a un parque 124
Los animales más raros 126-127
Los pinzones de Darwin. Quince pinzones y una teoría 128
Lulu. Lulu al rescate 130
Machali. Una tigresa de récord 132
Marengo. El caballo del emperador 134
Martha. Una beatle de cuatro patas 136
Ming. Anillos centenarios 138
Mocha Dick. Un cachalote chileno de leyenda 140
Moko. Un delfín salvador 142
Montauciel. Una oveja, un pato y un gallo en un globo 144
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Las mascotas de los grandes mandatarios 146-147
Sir Nils Olav. Un pingüino escocés en el ejército noruego 148
Ning Nong. Salvada por un elefante 150
Pale Male. Una ciudad para el halcón 152
Pancho. De Pancho a Valentín 154
Paul. El pulpo oráculo 156
Pelorus Jack. El delfín que guiaba a los barcos 158
Pickles. El robo de la Copa del Mundo 160
Pinka. Con ojos de perro 162
Pippin. Mamá Audrey 164
Animales mitológicos 166-167
Rin-Tin-Tin. Rin-Tin-Tin y Rusty 168
Roy y Silo. Los primeros papás 170
Sam, el insumergible. Un gato con muchas vidas 172
Sargento Stubby. Un sargento muy condecorado 174
Seabiscuit. Un caballo legendario 176
Smoky. Una soldado de dos kilos 178
Snow White. Una familia muy numerosa 180
Sudán. El último rinoceronte blanco del norte 182
Animales sagrados de diversas culturas 184-185
Terranova sin nombre. Un perro al rescate 186
Thomas. El ganso que tuvo una familia de cisnes 188
Tibbles. Una gata muy comilona 190
Toby. Un cachorro travieso 192
Toto. Sobre el arcoíris 194
Trim. Un gato de mar 196
Urian. Un perro demasiado protector 198
William Windsor I. Una larga tradición 200
Winnipeg. Un osito internacional 202
Zarafa. El viaje de una jirafa superestrella 204
Animales de los escudos 206-207
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alex
Alex (1976-2007) fue un loro que la psicóloga Irene Pepperberg estudió para demostrar que la inteligencia no solo se da en simios y en delfines, sino también en las aves.
el loro que pensaba
La doctora Pepperberg adoptó a Alex, un loro gris africano, cuando apenas tenía unos meses, para estudiar cómo aprendía. La doctora ya había tenido pájaros y quería demostrar de forma científica que las aves están dotadas de inteligencia. Por ello, le enseñó los colores, los números, las formas y más de cien palabras. El gran reto era no preguntarle siempre lo mismo ni en el mismo orden, sino hacerle una pregunta y que Alex tuviese que pensar antes de responder. Así nadie podría dudar de su inteligencia.
Por ejemplo, la doctora enseñaba a Alex un cubo de madera verde y le pregun-taba qué era aquello. «Un bloque», respondía Alex. «¿De qué color?». «Verde». «¿Qué forma tiene?». «Cuatro esquinas». «¿Qué material?». «Madera». Así demos-tró que efectivamente Alex pensaba.
Además, gracias a Alex también se pudo demostrar que las aves tienen sentimien-tos. Cuando el loro estaba cansado de los ejercicios, decía «me voy de aquí» mientras se giraba de espaldas y se deslizaba al otro extremo de la percha. Y si al entrar al laboratorio la doctora no le daba a él primero los buenos días, Alex se ofendía tanto que ya no le hablaba en toda la mañana. ¡Menudo carácter!
¿Con truco?
Muchos científicos dijeron que la doctora facilitaba la respuesta a Alex. Por ejemplo, el primer día que le puso un espejo delante, le dijo a Alex que aquella imagen era él, lo que impedía estudiar si se reconocía o no.
Alex. El loro que pensaba
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Una simple arañita inspiró al rey de Escocia Robert � (1274-1329), quien en lugar de rendirse continuó la lucha y salió victorioso.
la persistencia de una araña
Intenta pensar en la primera vez que intentaste patinar o ir en bicicleta. Seguro que te costó y quizás incluso pensaste en dejarlo. Lo que tal vez no sabes es que eso nos ha pasado a todos, incluso a los reyes.
Tras ser coronado rey de Escocia, Robert I fue derrotado por el ejército de Edward I, rey de Inglaterra. Robert intentó vencerle seis veces, pero fue derrotado las seis y tuvo que esconderse en una cueva de la isla de Arran.
Robert estaba tumbado en el suelo de la cueva y una araña captó su atención. La araña había tejido varios hilos de un extremo a otro del techo, pero para poder tejer su telaraña le quedaba un último hilo a pasar. La araña lo intentó, pero resbaló y se quedó colgando. Subió con mucho esfuerzo y lo volvió a intentar, aunque resbaló de nuevo. Los minutos pasaron y la araña lo probó seis veces sin rendirse. Lo intentó una séptima vez y ¡esta vez sí! lo consiguió.
Robert pensó que debía ser como aquella araña y no darse por rendido. Reunió a sus soldados y les explicó lo que había visto y cómo la araña lo había conseguido. Animados, siguieron luchando ocho años más hasta expulsar a los ingleses de Esco-cia en 1314.
Los miles de usos de las telarañas
Las arañas no solo emplean la seda para formar telarañas y cazar insectos. Con ella también forman nidos, protegen a sus huevos y hasta la usan para construir una especie de paracaídas o parapente con el que pueden volar hasta cientos de kilómetros.
araña sin nombre
Araña sin nombre. La persistencia de una araña
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La mascota preferida del faraón egipcio Ramsés � � (1279-1213 a. C.) fue un león que vivió con él en el palacio y le acompañó en las batallas.
el león más valiente
¿Te imaginas tener a un león como mascota? ¿Con sus fauces, sus rugidos y sus garras? Pues el faraón Ramsés II lo tuvo. Y era tan fiero que su nombre en egipcio se ha traducido como «azote de enemigos», es decir, el que mata enemigos.
A pesar de su fiereza, el león vivía tranquilamente en palacio junto al faraón, tratado por los sirvientes con todos los honores, pues quién no iba a tratar bien a un león… Pero además de estar siempre junto al faraón como si se tratara de su guardia personal, aquel felino le acompañaba también en los viajes y en las batallas.
Una de las batallas más famosas fue la de Qadesh, en julio de 1274 a. C., contra el ejército del Imperio hitita. Los hititas atacaron primero, provocando tanto miedo en los generales del faraón que huyeron sin pensarlo. Pero el león no se rindió: ha-ciendo gala de una gran valentía, atacó al ejército rugiendo y asustando a todo el que se cruzara en su camino. Los hititas huyeron aterrorizados y se acabó firmando un tratado de paz, el primero de la historia.
Como recompensa, el faraón mandó hacer un relieve de la batalla en el que se le veía subido en su carromato con el león a su lado.
Leones soldados
Los egipcios emplearon animales en las batallas, sobre todo leones, pues al liberarlos de sus jaulas causaban caos y terror en las filas enemigas. Y es que ¡quién no saldría corriendo al ver un león rugiendo!
azote de enemigos
Azote de enemigos. El león más valiente
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Balto (1919-1933) fue un husky siberiano que participó en una carrera de mil kilómetros a través de bosques congelados para llevar medicinas a toda una ciudad. Su historia es también la de otro husky siberiano, Togo, el verdadero héroe.
balto y togo, los héroes que salvaron a toda una ciudad
¿Alguna vez te ha pasado que has hecho algo bien y han felicitado a otro? A Togo, el verdadero héroe de esta historia, le ocurrió.
Pero comencemos por el principio. En enero de 1925, la ciudad de Nome, en Alaska, fue azotada por una epidemia de difteria, enfermedad que podía ser mortal para los niños y las niñas. La cura se encontraba a 1.600 kilómetros de distancia, en la ciudad de Anchorage, pero las duras condiciones meteorológicas no permitían transportarla ni por mar ni por aire, así que la única solución fue llevarla en tren 600 kilómetros, para después hacer los 1.000 restantes con trineos tirados por perros.
Se prepararon veinte guías y hasta cien perros para hacer relevos. El primer equipo fue el de Seppala, el mejor guía de Alaska, quien eligió a Togo como perro líder. Los relevos fallaron y Seppala y Togo recorrieron 420 kilómetros, atravesando ríos helados, tormentas y temperaturas de –52 ºC.
En el último tramo, a solo 80 kilómetros de Nome, uno de los relevos, el guía Kaasen, colocó a un perro de «segunda clase», Balto, a la cabeza. Era de noche pero Balto tiró con todas sus fuerzas hasta alcanzar su casa.
Esa hazaña en un perro que no tenía madera de líder maravilló a todo el mundo y dieron la fama tanto a Kaasen como a Balto.
Perros de trineo
Este sistema de transporte comenzó en Siberia o América del Norte hace 4.000 años. El guía o musher va de pie sobre un trineo que es tirado por una o dos filas de perros, cuyo líder va a la cabeza.
balto
y togo
Balto y Togo. Balto y Togo, los héroes que salvaron a toda una ciudad
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la gorila rescatadora
Como todos los días, el 16 de agosto de 1996 el zoo de Brookfield, en Chicago, atrajo a miles de visitantes. Sin que sus padres se dieran cuenta, un niño de tres años cruzó una valla y se cayó al foso de los gorilas. Del golpe, quedó inconsciente. Los vigilantes y el público no supieron qué hacer, pero en cuestión de segundos, la go-rila Binti Jua acudió a ver al niño. Aquella gorila tenía ocho años, acababa de ser madre por primera vez y llevaba a su bebé agarrado a la espalda. Fue entonces cuando Binti Jua alejó sin dudar al resto de gorilas, recogió con cuidado al niño en sus brazos, acunándolo incluso, y lo llevó hasta una puerta de servicio de los cuida-dores, donde pudieron recoger al niño sin problemas.
En los meses siguientes, Binti Jua, cuyo nombre significa «hija del sol» en swahili, recibió miles de regalos, y el vídeo en el que se la veía acunando amorosamente al niño dio la vuelta al mundo. Los expertos se preguntaron si aquella reacción se de-bía a que Binti había sido criada por personas o si era porque acababa de ser madre. Y aunque no llegaron a un acuerdo, Binti demostró que los gorilas son capa-ces de hacer cosas muy «humanas».
Jambo, otro héroe gorila
Diez años antes de Binti, un niño de cinco años cayó al foso de los gorilas en el zoo de Nueva Jerse
