Ir al baño nunca fue tan divertido
Muerdelibros 3 min

Ir al baño nunca fue tan divertido

¿Por qué a los niños les hace reír tanto hablar de caca? Echa un vistazo a estos libros que hablan de temas escatológicos para los más pequeños. 

EQUIPO PENGUIN KIDS

Entendemos de libros que molan

Caca, culo, pedo, pis. Las cuatro palabras mágicas con las que niños de cualquier época no pueden evitar reírse. Y es que los temas escatológicos siempre han hecho sonar las carcajadas de los más pequeños. Pero... ¿por qué?

¿Por qué a nuestros hijos les hace tanta gracia hablar de cacas?

Patata, pototón

Bocata de jamón

Moquito de mosquito frito, colcha de colchón

De colchón, de colchón

Pipi, caca, culo, pedo, pis

Pipi, caca, culo, pedo, pis

Pipi, caca, culo, pedo, pis

Pipi, caca, culo, caca, culo, caca, culo, caca, culo, pis

.

Efectivamente, es la letra de una de las canciones de Enrique y Ana que tú mismo o misma cantaste una cantidad incontable de veces. Y la cantabas no solo porque te parecía divertida, sino porque decía palabras malsonantes, pero como estaban en una canción, eso te otorgaba ciertos permisos para pronunciarlas más alto y claro. 

Pero ¿por qué esa obsesión de nuestros hijos a repetirlo de forma continua y mantener siempre la misma intensidad de risas? 

Te contamos las dos razones más naturales:

Te recomendamos

  • La novedad. A partir de los 3 años, nuestros hijos empiezan a explorar y conocer su cuerpo. Es la época en la que les encanta correr por toda la casa con el culo al aire huyendo de nosotros mientras les perseguimos para meterlos en la bañera o ponerles la ropa para salir a la calle. ¿Y cómo lo hacen? Riéndose. Se ríen porque nosotros vamos detrás de ellos siguiéndoles el juego, es decir, de una forma u otra les estamos diciendo que ese nuevo comportamiento es divertido. 
  • Lo prohibido. Por alguna razón, hablar de cacas está mal visto. Así que cuando en público nuestros hijos gritan la palabra prohibida y observan nuestra reacción, identifican al momento que están haciendo algo fuera de las normas. ¿Y qué le gusta más a un niño pequeño que salirse de las normas y cruzar el límite de «eso no se hace, eso no se dice»? Nada.

Apunta estas recomendaciones para leer mientras están sentados en el retrete.

El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza. ¡Qué poca vergüenza! ¿Quién habrá sido? Topo tendrá que preguntar a los animales de la granja hasta descubrir quién ha sido. 

Super Caca. En la Imagi-School solamente aceptan a los más dotados. ¿El requisito? Debes tener suficiente imaginación como para darle vida a tu sueño en forma de criatura. ¿Te imaginas a una caca que huele a fresa y con la que vivir aventuras?

¿Y ese charquito? Perteneciente a la colección de Pip y Posy. Una noche Pip se quedó a dormir en casa de Posy. Jugaron tanto que Pip tenía mucha sed, y sin darse cuenta... ¡ostras! ¿Y ese charquito?

Poema al pedo. Este es uno de los poemas más divertidos del gran poeta del Siglo de Oro español. Esta edición incluye divertidas ilustraciones que harían reír al mismísimo Francisco de Quevedo. 

¡Caca de vaca! Simón es un conejo muy divertido y lleno de vitalidad. Cada vez que sus padres le preguntan algo él siempre contesta lo mismo: «¡Caca de vaca!». Pero ¿qué pasará cuando se encuentre con un lobo y le suelte semejante frase?

Cada animal con su orinal. Un tierno cuento que acompañará a tus hijos en ese tránsito que va de hacerse pipí en los pañales a conseguir hacerlo en el orinal, un primer gesto de autonomía para comenzar a hacer cosas por sí mismos. 

Si no eres madre o padre primerizo, ya sabes que no tienes por qué asustarte de esta etapa, pero si estás aquí por tu primer hijo o hija y descubres que está en ese momento cumbre, no te preocupes, es algo pasajero y tarde o temprano dejará de decir «caca, culo, pedo, pis» a todas horas. 

Ármate de paciencia, tómatelo con humor y, sobre todo, disfruta tú también de este momento, porque ver crecer a un hijo y observar cómo descubre cosas nuevas en el mundo es algo que no durará toda la vida. 

Y, de regalo, como sabemos que te has quedado sorprendido/a cuando te has enterado de que Francisco de Quevedo le dedicó un poema al pedo, te dejamos aquí los versos completos para que se lo leas a tus hijos y os riáis juntos.  Hemos marcado la palabra «pedo» para que la leas con más intensidad. ¡Atento a las risas!

Alguien me preguntó un día

¿Qué es un pedo?

y yo le contesté muy quedo:

el pedo es un pedo,

con cuerpo de aire y corazón de viento

el pedo es como un alma en pena

que a veces sopla, que a veces truena

es como el agua que se desliza

con mucha fuerza, con mucha prisa.

.

El pedo es como la nube que va volando

y por donde pasa va fumigando,

el pedo es vida, el pedo es muerte

y tiene algo que nos divierte;

el pedo gime, el pedo llora

el pedo es aire, el pedo es ruido

y a veces sale por un descuido

el pedo es fuerte, es imponente

pues se los tira toda la gente.

.

En este mundo un pedo es vida

porque hasta el Papa bien se lo tira

hay pedos cultos e ignorantes

los hay adultos, también infantes,

hay pedos gordos, hay pedos flacos,

según el diámetro de los tacos

hay pedos tristes, los hay risueños

según el gusto que tiene el dueño.

.

Si un día algún pedo toca tu puerta

no se la cierres, déjala abierta

deja que sople, deja que gire

a ver si hay alguien que lo respire.

.

También los pedos son educados

pues se los tiran los licenciados,

el pedo tiene algo monstruoso

pues si lo aguantas te lleva al pozo

este poema se ha terminado

con tanto pedo que me he tirado.

.

Francisco de Quevedo 

Y como el día va de cacas, si hay alguno que recomendamos para empezar es El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza. No hay niño o niña que no se ría con este cuento. Pincha sobre la imagen para descargar un recortable con el que hacer sencillos títeres e interpretar el cuento con tus hijos. 

descargable_el_topo_que_quería_saber_quien_se_habia_hecho_aquello_sobre_su_cabeza

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