Educar en valores. Libro de actividades
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Anna Mas Estruch
Libro de actividades
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Edición en formato digital: septiembre de 2020© 2020, Anna Mas Estruch, por los textos y las fotografíasIlustraciones de Stock, de los recortables y de las actividades de las páginas 27, 29, 37, 53, 65, 71, 86, 87, 97, 107, 129, 137, 157, 158 y 159© 2020, Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U.Travessera de Gràcia, 47-49. 08021 BarcelonaPenguin Random House Grupo Editorial apoya la protección del copyright.El copyrightestimula la creatividad, defiende la diversidad en el ámbito de las ideas y el conocimiento, promueve la libre expresión y favorece una cultura viva. Gracias por compraruna edición autorizada de este libro y por respetar las leyes del copyrightal no reproducir,ni distribuir ninguna parte de esta obra por ningún medio sin permiso. Al hacerlo está respaldando a los autores y permitiendo que PRHGE continúe publicando libros para todos los lectores. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, http://www.cedro.org) si necesita reproducir algún fragmento de esta obra.Compuesto por ReginaldISBN: 978-84-17752-97-2Composición digital: Newcomlab S.L.L.www.megustaleer.com
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A todas mis referentes que han invertido parte de su tiempo en educarme en valores Todas ellas mujeres. Gracias por enseñarme a volar, gracias por ayudarme a ser una futura instructora de vuelo
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ÍNDICE
PRESENTACIÓN . . . . . . . . . . . 8INTRODUCCIÓN . . . . . . . . . . . 10FEMINISMOLas tareas de casa son responsabilidad de todos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24Cambiemos el cuento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26¿Qué hacen los niños y las niñas? . . . . . . . . . . 28Todas somos importantes . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30Superheroínas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32Mi referente femenino . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34¿Futuros distintos? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 36Cuerpos bonitos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38Reivindica el feminismo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 40Juegos Olímpicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42CONFIANZAEncuentra... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 68El Monstruo Come Miedos . . . . . . . . . . . . . . . . . 70¿Hasta dónde puedo acompañarte? . . . . . . . 72Miedos colectivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 74El papel . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 76El gusano guía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 78El círculo de confi anza . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 80El sombrero de las decisiones . . . . . . . . . . . . . 82El tesoro más bonito del mundo . . . . . . . . . . . 84El paso del tiempo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 86RESPETOEl espacio personal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 46Normas de convivencia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48Catálogo zero waste . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50La tortuga de mi intimidad . . . . . . . . . . . . . . . . . 52Palabras malsonantes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 54Te respeto cuando... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 56No me respeto cuando... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 58En la piel del otro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60La vida de las cosas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 62Nuestro cuerpo cambia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 64AUTOESTIMAYAUTOCONCEPTOMensajes positivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 90Pizarra mensajera . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 92Mi silueta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 94Consciencia emocional . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 96Los tarros de colores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 98Lo que me gusta de ti . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 100Amigo invisible . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 102Mi constelación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 104Superreto en cohete . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 106Mi tarro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 108
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8Hola, soyAnna. Si sois activos en las redessociales, puede que me conozcáis como @creaduca. Hace un parde años abrí unacuenta de Instagram para canalizar mi pro-pia intensidad, porque ya no podía ni conmigomisma, yla cosa se ha hecho sorprendente-mente grande ybonita. ¡Qué os voya deciryo!En ella comparto recursos educativos, pro-puestas de actividades ymis propias inquietu-des sobre la educación social, elfeminismo yla vida en general. Soyeducadora socialyamo mi profesión.Hoyen día trabajo con jóvenes con diversidadfuncionalymi gran reto es que encuentren unempleo, así que tengo la gran suerte de tocarmilaspectos distintos de su vida yesto abreante mí un abanico creativo inmenso. Tam-bién he trabajado muchos años en un espa-cio socioeducativo con infancia en riesgo deexclusión socialylos niños yjóvenes en gene-ralme han enseñado casi todo lo que sé de lavida.Soytalcual, naturalcomo la vida misma,inquieta, intensita ysin pelos en la lengua.Con eltiempo, he podido acumularconoci-mientos gracias a un montón de formacionesy aprendizajes, en los que he estado rodeada de gente increíble, sobre educación emocio-nal, valores, coeducación y feminismo.Estas páginas y yoSi tienes este libro en las manos es porqueeres consciente de la necesidad de edu-caren valores a nuestros niños, porque enalgún momento te ha picado elgusanillo degenerarcambios, porque eres consciente delmomento en elque estamos, porque quierescambiaralgo, porque deseas hacerlo mejoro,simplemente, porque ha caído en tus manos yestás dispuesto a darle una oportunidad.Nos encontramos en un momento en quelas etapas evolutivas están desdibujándoseporla incorporación de muchos estímulos,que a menudo no sabemos cómo trabajar,cómo incorporaren la vida de nuestros niñossin perdertodos los valores que necesitamosparasermejorespersonas yconstruirunasociedad libre y justa.Podría deciros en estas líneas que he ini-ciado este proyecto de manera fácil, positivaysencilla, pero os estaría engañando. Lo quemás fuerza me ha dado para ponerme a reco-pilartodos estos recursos yconsejos ha sidolo que he sentido antes de empezar a escribir la primera letra: elmiedo. Elmiedo de encon-trarme ante una hoja en blanco, no saberquéescribir, no sabersi tengo la capacidad deexpresartodo aquello que llevo dentro o lacerteza firme de que no soy capaz de hacerlo yde que esto no está hecho para mí. Miedode no llegar a vosotros; la poca confianza en mímismaylainseguridad,laquecargoenla
PRESENT
ACIÓN
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9espalda porsermujer, joven yotros muchosestigmas, fantasmas que aparecen pormuchoque trabajemos en ello día a día.Todos estos motivos, todos estos agujerososcuros, son los que por fin me han hecho abrir la mente, el corazón y el alma, y decidir que este tiene que serun proyecto real. Por- que escribireste libro implicaba dedicarmetiempo a mí, cuidarun proyecto personal,encontrar espacios de paz y concentración, y aprender a dejar fluir las ideas, y, de nuevo, eso quería decirpensaren mí. ¿Yquién nosha enseñado a pensaren nosotras sin sentir-nos totalmente egoístas? Nadie. Nadie nos hadichoquepensarennosotrasycolocarnosen eleje centralsea una buena acción, quees positivo para nosotras, pero también paranuestroalrededor.Yyoteníamiedo. Muchomiedo. Yaún lo tengo, pero guardado en otrocajón.Elmiedo delque os hablo es ese queresuena cuando te escuchas hacia dentro,cuando analizas de dónde viene y por qué te acompaña, yte das cuenta deltiempo quehace que te acompaña. Ves las cosas que hasdejado de hacerdurante años porla únicarazón de creer que no serías capaz de lograr-las, quizá porque no estaban dentro de tu imaginario o porque te angustiaba elhechode saberqué pensarían los demás sobre ti otu trabajo. Este miedo no se va de hoyparamañana, pero me dio las alas para soltarme yvolar.Visualizando el proyecto entendí que esta oportunidad que tenía entre las manos eranecesaria. ¡Sí!Hacía faltaunproyecto trans-versalpara todos los niños, familias yespaciossocioeducativos; para poder generar cambios, para que los valores de la sociedad delfuturofueran imprescindibles.Era preciso empoderara personas libres;que aprendieran a gestionarsus propias emo-ciones yque hablasen de sus sentimientosdeunamaneranatural;quefueran responsa-blesde sus propiasdecisiones;que vivierancon elespíritu crítico como herramienta posi-tiva ynecesaria; que no tuvieran miedo y, si lotenían, supieran encontrarle un lugaren elquecolocarlo yponerle un nombre; que se cues-tionaranelporqué de las cosas en la vida útil.En fin, personas que fueran lo que quisieran ser, cómo, cuándo ydónde quisieran, y, sobretodo, que fueran felices.Yasí desperté. ¡Soñando con un mundomejor!, como seguramente me enseñó mimadre, la que quizá no pudo ofrecerme una gestióndistintademissentimientos porquetalvez tampoco la tenía ella. Pero me enseñó a querer, respetar, empatizar y soñar tanto que aquí estoy. Pretendo ofrecertodo aquello que puedeque nos haya faltado a nuestra generación,pero me gustaría que sintierais este libro comovuestro, que adaptéis todo lo que os hagafaltayos sintáis denuevolibresparaeducaren valores sin condiciones.Y, sobre todo, que disfrutéis delacompa-ñamiento desde elrespeto, elamoryla liber-tad con cada una de las personas con las queloutilicéis,porquelaprisaes arrebatadoradesueños en la infancia yeducarimplica invertirtiempo; los aprendizajes deben nacer del pro-pio interés de cada uno.Losmáspequeñoscrecerányosaseguroque vosotros también.Dejemos todo de lado yempecemos a edu-car en valores sin miedo. Yo ya no lo tengo.¿Empezamos?Presentación
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10Las sociedades se construyen a través de la cul-tura, las experiencias, los hechos históricos; en definitiva, las personas. Ellas son las que la ali-mentanyhacenqueelconjuntonaveguehaciaunlugaru otro.Desde que nacemos hasta quemorimos, pasamos pordistintas etapas, que noson en ningún caso fijas, que van cambiandosegún las vivencias de cada persona.Los niños son una parte fundamentaleimprescindible de esta sociedad y, muchasveces, noles damos elvalorque tienen. Igualnos pasa con los adolescentes, pero eso ya lo trataremos en otro momento. Cuidarunageneración implica contarcon personas sanasemocionalmente a lo largo de la historia, queconstruirán yeducarán en elmismo sentido;como bien sabemos, reproducirán la manera dehacer de sus propios referentes.Antes, imperaban unos valores sobre la infan-ciasostenidosporlímitesynormas, enmuchosde los casos estrictos yduros. Con elpaso deltiempo, hemos dejado atrás esas pautas, queatendían a conceptos de rigidez, autoridad y violencia, yno hemos sabido, en muchas ocasio-nes, cómo mantenerlos valores yaportarestoslímites ynormas tan necesarios para los niñossimplementeponiéndonosasualturadesdeelrespeto yelamor, y, sobre todo, basándonos ensus propias necesidades vitales según las eta-pas de su desarrollo. Los límites no son malosni tienen que serestrictos, rígidos e inamovibles;pueden marcarlos ellos, pero nos necesitancomo espejo para acompañarlos. Los niños de ahora crecen rodeados de estí-mulos que nosotros, nuestros padres yabuelosno tuvimos en ningún caso yprobablemente nisiquiera imaginamos. Pero están ahí yde poconos sirve girar la cabeza y obviar los cambios que estamos promoviendo como sociedad.Los cambios son buenos. La evoluciónnosregala momentos brillantes yforma parte de lariqueza de las personas. Y así seguirá siendo, porque evolucionarnos aseguraseguir,perpe-tuarnuestra existencia, pero ¿estamos segurosdequepodremosmantenerunasociedadque conviva en armonía si vamos dejándonos losvalores por el camino?Los niños nutren sus aprendizajes, experien-cias yvivencias de todo aquello que ven, sienten y tocan. De su día a día, de la familia, la escuelaydelacalle.Yloscambiosenlasculturasysociedades no solo afectan los colectivos máspequeños. Es evidente que los adultos estamostransmitiendo aquello que actualmente nues-tros niños REPRODUCEN.¿Desarrollamos algo más este tema?Nadie quiere sentirelpeso de la culpabilidadporno estartransmitiendo yeducando bien. Yno hace falta: la culpa no es de nadie. Cam-biemos esta palabra llena de connotacionesnegativas porla palabra RESPONSABILIDAD.¿Quiéntienelaresponsabilidaddequeeste-mos perdiendo la educación envalores?¿Lahemos tenido alguna vez?TODAS. Todas las personas que formamosparte de una sociedad somos agentes educa-dores desde que nos levantamos hasta quenos vamos a dormir. Paseando porla calle, sen-tados en un bartomando un refresco, condu-ciendo nuestro coche…Todas tenemos una brizna de responsabi-lidad en la educación de los niños delfuturo.Y, porlo general, invertimos mucho tiempoen pensarquién puede serelculpable de lacarencia de valores ypoco en haceruna miradaintrospectiva respecto a lo que, como ciudada-nos, podríamos estar haciendo y no hacemos.
INTRODUCCIÓN
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11La educación en valores no es un mantra, noes una moda ni tampoco una nueva metodo-logía innovadora que hará que todo salga per-fecto. La educación en valores es una manerade vivir. Mi propia educación careció de aspec-tos relevantes, seguro, pero no faltaron muchosde los valores necesarios para una conviven-cia armónica, ya eso vamos, a intentarcubrirlostodos.¿Qué nos ha hecho perderestos valores?¿Los teníamos antes?Los adultos vivimos a un ritmo frenético. Elsistema capitalista yde consumo nos aboca atrabajarmuchas horas aldía,posiblemente nisiquiera para vivirde una manera digna, sinosolo para sobrevivir. Los trabajos son precarios yacausadelacrisiseconómicanisiquieratenerla pared forrada de títulos universitarios te ase-gura un lugarde trabajo con un horario que tepermita conciliar y con un sueldo digno.Este mero hecho ya hace que elsistemanerviosodela mayoríadelos adultos de estasociedad trabaje constantemente porencimade sus posibilidades, digámoslo claro. ¡Losadultos estamos desbordados!Los valores que sostienen nuestra sociedadno son la confianza en nosotros mismos, la res-ponsabilidad, elrespeto o elfeminismo, entreotros muchos.Elsistema nos ha abocado a vivircon la cul-pabilidad de no llegara todo, de transformarlosvalores emocionales en valores materiales ydedespertarporla mañana tan cansados física yemocionalmente como cuando nos fuimos adormir.Buscamos la perfección, nos obligan avivir una vida pe
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