Introducción
Vamos a realizar un viaje en el que transitaremos por una ruta de dolor y sufrimiento. Acompáñame adonde los campos se extienden hasta el horizonte, donde las gentes y los pueblos parecen detenidos en el tiempo, donde el silencio es denso, las miradas profundas y las rencillas se enquistan hasta la médula. En estos lugares, en estos parajes endurecidos por el sol que los golpea con fuerza, se tejen historias con hilos de sangre que trastocan todo lo que crees conocer sobre la naturaleza humana.
Este conjunto de relatos que tienes ahora entre tus manos no es solo un recorrido por hechos negros y macabros que marcaron lugares, pueblos, aldeas o pedanías; hechos que, incluso, han sustituido el nombre oficial del lugar por el del suceso acaecido. Este libro no es solo eso. Quiero que sea una declaración de intenciones, una inmersión en lo más profundo del alma, en lo más hondo de la tierra árida y seca del campo, donde los secretos se ocultan entre las grietas: grietas de silencio, de terror por viejas leyendas, de miedos ancestrales y de pasiones tan intensas como el calor en los días de verano. Aquí, en la España profunda, los crímenes no son un accidente o un error. En la España rural, estas muertes, estos asesinatos, estos homicidios son el desenlace de historias profundas, de envidias, de traiciones y de destinos sellados por generaciones de enfrentamientos silenciosos.
El mito del Sacamantecas, con el que abriremos esta colección de relatos, no es solo un cuento para asustar a los niños en las noches oscuras, frías y secas de invierno. Es la manifestación hecha historia del miedo que nació, creció y se cimentó en esos pueblos olvidados de nuestra geografía. Una figura que encarna el profundo terror primitivo nacido de las supersticiones, el qué dirán y el secreto que se fragua en esos hogares pobres, abandonados por la civilización a su suerte; de esas comunidades que, muchas veces, se encuentran solas, en medio de ninguna parte. No son paso de nada, no son camino de nadie, pero ahí están, creciendo, viviendo y alimentándose de mitos y leyendas que los retrotraen aún más a un tiempo antiguo, un tiempo en el que todo estaba en manos de lo divino, de la providencia, de la fe, y el ser humano no era más que un simple peón en el juego del destino.
A lo largo de estas páginas, nos encontraremos con crímenes que no solo infligieron una herida en la sociedad,
