15 consejos malvados para ser un adulto independiente con gustos bien dementes

Vania Bachur

Fragmento

15 consejos malvados para ser un adulto independiente con gustos bien dementes

Hemos vivido tantos cambios tan rápido que nos hemos tenido que ir acoplando a esta locura a saltos agigantados. Somos una de las primeras generaciones que saben lo que es consumir por nostalgia y sin pena las cosas que nos hicieron felices en nuestra infancia. Nos atrevemos a sanar y a convertirnos en la persona que necesitábamos cuando éramos pequeños. Hoy nos es casi imposible tener una casa propia, a nuestra edad nuestros papás ya tenían varios hijos, coche, vacaciones familiares y bigote con patillas. Nosotros andamos decidiendo si queremos adoptar una mascota o no porque es mucha responsabilidad; coleccionamos momentos, amamos viajar y sí, nosotros inventamos la selfie y vimos nacer las primeras redes sociales.

En resumen, creo que nos cuesta mucho envejecer porque estamos cansados de que todo haya pasado tan rápido que ni nos dimos cuenta. Además, muchos de nosotros nos seguimos viendo increíblemente jóvenes, incluso más que la generación que sigue. Digo, no es una regla que se aplique a todos, pero ya te dije que no soy 100tífika ja, ja, ja. Hablo de experiencias propias y lo que puedo observar en mi entorno.

El aceptar nuestra adultez es demasiado estresante, por lo que preferimos vivir con esa eterna alma joven antes que admitir que ya estamos señores. Y sí, algunos de nosotros ya somos chavorrucos.

Imagen de la página 13
Imagen de la página 14

UN DÍA ESTÁS EN TUS VEINTES Y AL OTRO ¡PUM!, DESPIERTAS EN TUS CUARENTAS O QUIÉN SABE CUÁNTOS AÑOS MÁS.

Pero está bien, no quiero que entres en pánico, respira profundo, exhala despacio y medítalo. ¿Sabes?, hace un par de años presencié una pelea entre dos primos y uno de ellos se sintió mega ofendido porque le dijeron: “¡YA ESTÁS GRANDE!”.

Esa persona sintió que le habían echado en cara su edad como si fuera algo malo, como si le hubiera caído encima la lepra; en realidad estaba actuando de una manera inmadura y ya, eso fue todo.

A mí me dio risa porque hace algunos años, cuando estaba por sacar mi primer libro (el rosa), me enfrenté a la posibilidad de estar tan enferma que en una de esas mi vida se iba a acabar de manera súbita.

Imagen de la página 15

Claramente lo superé y te juro que desde ese momento disfruto cumplir años, me encanta ver si se me forma una que otra línea de expresión, y es que eso significa que sigo viva, que me he reído o enojado tanto que mi cuerpo ha quedado marcado de alguna manera.

Imagen de la página 16

No le tengas miedo a ya estar grande, ten miedo a no tener el tiempo suficiente para vivir y trabajar tus sueños. Al final, todos somos como las frutas, vamos a madurar, nuestra piel se va a poner un poco flácida por acá y por allá, pero ¿sabes?, ese es el ciclo de la vida, está bien y es normal.

Y para no hablar solo de lo físico, también abordemos lo mental. Tienes que aceptar la edad que tienes y las responsabilidades que vienen con ello, así como aquella frase que el tío Ben le dijo a Peter Parker. No es que de pronto debas dejarte crecer la barba o te compres un bastón, es que debes ser una persona responsable, autónoma, aprender a pagar impuestos, ayudar en lo que puedas a los demás y tratar de siempre mejorar tu entorno y, sobre todo, mejorar tu vida, porque siendo realistas, nadie más lo hará por ti.

COSAS QUE ME ESTRESAN VS. COSAS QUE ME GUSTAN DE SER GRANDE:

______________________________

______________________________

______________________________

______________________________

______________________________

Imagen de la página 17

NO TOMES CRÍTICAS

"CONSTRUCTIVAS"

DE ALGUIEN QUE NO HA CONSTRUIDO NADA...

Imagen de la página 18

Disfruta lo vivido, de todo aprendes, en verdad todo tiene una lección.

No me lo vas a creer pero justo esto lo estoy escribiendo en la cafetería de un hospital en un país ajeno al mío. Por cuestiones del destino terminé aquí, y al principio andaba en el drama quejándome, porque bien podría estar disfrutando de mis tan ansiadas vacaciones, pero después de una larga reflexión y de un autoregaño, descubrí que esto también pasó por algo, y no me refiero a un mero pensamiento mágico de ley de la atracción y esas cosas. Simplemente, tengo que ver lo positivo en todo esto, o de otra manera ya me hubiera vuelto loca. Precisamente en este momento dije: bueno, tengo pendiente mi libro, lo he estado postergando, igual y me pongo a escribir. No tienes idea de cómo han estado fluyendo las palabras como mantequilla en un hot cake calientito.

Déjame decirte que todo por lo que has pasado te ha formado como el adulto que ahora eres. A mí, en particular, de las circunstancias y experiencias negativas me gusta tomar las cosas como “lo que no quiero ser”, o “yo no quiero parecerme a esa persona y actuar así”. Ahora quisiera contarte algo que no he dicho en otros espacios pero me parece valioso compartírtelo a través de este libro porque quizás te identifiques y comprendas que si pasaste por algo similar, no estás solo. No quiero que confundas esto con positivismo tóxico, no te creas, eso a mí también me saca ronchas y sus discursos sin sentido ni claridad alguna me hacen sentir incómoda.

Durante mi infancia me enfrenté a la convivencia con una bruja, así llamaremos a una en particular de aquí en adelante; no tengo nada en contra de las brujas, de hecho, amo a las hermanas Sanderson de Hocus Pocus, pero me parece prudente no mencionar su parentesco hacia mi persona y es importante que la recuerdes porque la mencionaré en varias ocasiones, y no es que lo merezca, pero me enseñó todo eso que yo no quiero ser en la vida. De ella aprendí que las “críticas constructivas” que vienen de una persona llena de resentimiento que nunca ha construido nada en la vida no tienen validez.

Imagen de la página 19

Ahora en mi edad adulta sé cómo enfrentar ese tipo de comentarios porque con la bruja parecía ya un deporte olímpico esquivar los suyos mal intencionados sobre mi apariencia física.

Esa experiencia en particular hizo que mi piel fuera más dura, que aprendiera a tomar las críticas de quien vienen y a meterlas en mi cajita de cosas que no me importan porque son dichas por personas nadaqueverientas.

ANATOMÍA DE UNA PERSONA NADAQUEVERIENTA

Imagen de la página 20

Y a estas alturas, quiero que tengas en claro que muchas de las cosas que trataremos en este libro las verás ejemplificadas con anécdotas mías, porque en verdad tengo muchas para dar y repartir, pero más que eso quisiera decirte que los humanos aprendemos experimentando, imitando o viendo a otras personas. Además, uno siempre crea, o en este caso, escribe de lo que mejor conoce, y qué mejor que de la vida propia.

Imagen de la página 21
Imagen de la página 22

Es importante tener un propósito de vida, un objetivo, pero no solo soñarlo y decir: “Ay, así un día yo quiero tener un Ferrari”, y nunca mover un dedo para trabajar y lograrlo. No, mi cielis, así no funciona este mundo capitalista en el que vivimos. Primero debes soñar con una meta, no importa que suene imposible; después trazas un plan, cómo puedes llegar ahí aunque la gente te tache de ser una persona loca. Y sí, será un proceso lento, pero lento en serio y sí, muy doloroso, lleno de decepciones, altibajos, y tal vez hasta cambies varias veces de camino o meta. Con esto me refiero a que tus sueños son moldeables, puede que hayas soñado con ganar una medalla olímpica pero ya te encuentras en una edad en la que no puedes competir en gimnasia olímpica juvenil, pero en una de esas te puedes convertir en narrador, entrenador, auxiliar… las posibilidades son muchas. ¿Sabes?, acabo de recordar que tengo un amigo que siempre soñó con ir a las olimpiadas y lo ha logrado varias veces, con todo y que no es atleta, en realidad estudió Ciencias de la Comunicación y siempre se va de voluntario.

Imagen de la página 23

COSAS QUE ME GUSTARÍA HABER LOGRADO Y CÓMO PUEDO CUMPLIRLAS
(reajustando mi sueño):











Hay personas que casi casi naciendo ya sabían lo que querían hacer el resto de sus vidas, y otras que lo descubren en el camino. Está bien, todos somos diferentes, crecemos en contextos distintos y así es la vida. Si eres de las segundas, déjame decirte que debes pensar en algo en lo que eres medianamente bueno, que se te facilita y no te aburre, tómalo como una guía y enfócate en mejorar en ello, hazlo una y otra vez. Te vas a cansar, te vas a desesperar y luego continúa, o como diría mi papá: “Para ser bueno en algo, primero tienes que ser un completo tonto”. Él lo dice de manera más florida y majadera, pero dejémoslo así.

Imagen de la página 24

Imagen superior de la página 25

Yo desde los tres años de edad decía que iba a dibujar monos y que iba a hacer libretas, obviamente no tenía ni idea de cómo se hacía eso, pero fue tan claro para mí, casi como respirar. Casi todos los días de mi vida he dibujado como loca, en mi estilo, con mis posibilidades, ha sido un camino larguísimo y sí, pareciera una montaña rusa que a veces me hace gritar y llorar de miedo y otras me siento en la cima de lo más feliz. Aun así, créeme que veo dibujos que hice hace un año y digo: “Ay, no me gusta nada, en qué demonios estaba pensando”, pero hasta eso es un punto positivo, porque yo misma puedo detectar un avance así.

Imagen inferior de la página 25
Imagen de la página 26

Hace un par de días hablaba con mi terapeuta y me dijo que por lo que ven las personas en mis redes sociales deben pensar que tengo una vida perfecta, llena de unicornios y arcoíris; pero, por otro lado, no ven todo el trabajo que me ha costado y que sigo pagando para estar aquí, esa depresión y ansiedad que me acechan a cada momento, que solo me distraigo tantito y me atacan. El nivel de estrés con el que vivo día a día otra vez estuvo a punto de llevarme a visitar a san Pedro… de nuevo tuve que lidiar con un tema médico derivado de todo con lo que debo cargar por querer vivir de mis monos, como decía de pequeña.

No es queja, amo mi trabajo y nada se compara al sentimiento de ver publicado otro de mis libros, o de encontrarme contigo que estás leyendo este, pero en persona, y que me diga

Suscríbete para continuar leyendo y recibir nuestras novedades editoriales

¡Ya estás apuntado/a! Gracias.X

Añadido a tu lista de deseos