¿Por qué se celebra el Día del Niño?
Primeros lectores 3 min.

¿Por qué se celebra el Día del Niño?

El Día del Niño y de la Niña es una celebración anual dedicada a la comprensión de la infancia en el mundo a través de la empatía y el acercamiento a sus valores y necesidades, donde se efectúan actividades para la promoción del bienestar y de los derechos de los niños. 

Se trata de un día enfocado en llamar la atención sobre la situación de aquellos niños y niñas en situación desfavorecida, donde ahondar en sus derechos y su bienestar.

En España se celebra el día 15 de abril en casi todas las comunidades, excepto en Madrid que se celebra el segundo domingo del mes de mayo.

JOHN DOE

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed 

Encontrar libros para que los niños a partir de seis años empiecen a leer, es una de las tareas en las que más empeño ponemos los padres. Para que esa elección sea más fácil llega a las librerías Kitty, una niña un poco peculiar que por la noche se convierte... ¡en una gata! 

En la vida de Kitty todo parece de lo más normal hasta que cae la noche. Es entonces cuando esta niña se transforma a la luz de la Luna y adquiere súper poderes felinos. Su madre es una superheroína que puede ver en la oscuridad, hablar con los gatos, trepar por las paredes y caminar por los tejados sin perder el equilibrio y cada noche sale a ayudar a la gente.

¿Logrará Kitty ser una superheroína como su madre?

Conoce a la Patrulla Gatuna

Después de la Primera Guerra Mundial se comenzó a tomar conciencia sobre la necesidad de una protección especial hacia la infancia, donde primaran sus derechos por encima de las situaciones y acontecimientos que estuvieran sucediendo en el mundo.

Una de las primeras activistas que comenzó a promover este movimiento fue Eglantyne Jebb, fundadora de la organización Save the Children, la cual con ayuda del Comité Internacional de la Cruz Roja impulsó la adopción de la primera Declaración de los Derechos de los Niños. Esta declaración fue sometida para su aprobación ante la Liga de las Naciones, la cual la adoptaría y ratificaría en la Declaración de Ginebra sobre los Derechos de los Niños el 26 de septiembre de 1924.

Al año siguiente, durante la Conferencia Mundial sobre el Bienestar de los Niños, llevada a cabo también en Ginebra, se declaró, por primera vez, el Día Internacional del Niño, señalando para tal efecto el 2 de junio.

Te recomendamos

El 12 de abril de 1952 la Organización de Estados Americanos (OEA) y UNICEF redactaron la Declaración de Principios Universales del Niño, para protegerlos de la desigualdad y el maltrato. En esta oportunidad se acordó que cada país debería fijar una fecha para festejar a los niños.

Es así cuando España acordó su fecha de celebración en el 15 de abril. 

Conoce a la Patrulla Gatuna

Mandarino es un gato
callejero anaranjado que
adora a Kitty. 

Fígaro es un gato negro con la
cara y las patas blancas. Es
inquieto y siempre está dispuesto a correr aventuras.
Conoce el vecindario como la
almohadilla de sus patas.

A Misi, una gatita de pelo
blanco y esponjoso, le gusta
meterse en líos y tiene una
imaginación desbordante.

Katsumi es sofisticada y
elegante. Llama a Kitty en
cuanto huele problemas y es
fácil de identificar por sus
manchas de tigre y sus ojos de
color ámbar.

Mandarino es un gato
callejero anaranjado que
adora a Kitty. 

Fígaro es un gato negro con la
cara y las patas blancas. Es
inquieto y siempre está dispuesto a correr aventuras.
Conoce el vecindario como la
almohadilla de sus patas.

A Misi, una gatita de pelo
blanco y esponjoso, le gusta
meterse en líos y tiene una
imaginación desbordante.

Katsumi es sofisticada y
elegante. Llama a Kitty en
cuanto huele problemas y es
fácil de identificar por sus
manchas de tigre y sus ojos de
color ámbar.

¿Sabes cuáles son sus superpoderes?

  • Supervelocidad ¿Alguna vez has visto a un gato escapar a toda pastilla de un perro? Si lo has hecho, te gustará saber que corren muy rápido, a más de 45 km/h.
  • Superoído: Los gatos tienen un sentido del oído espectacular y pueden girar las orejas para detectar hasta el sonido más leve.
  • Superreflejos ¿Has oído decir que los gatos siempre caen de pie? Se cree que es porque tienen unos reflejos excelentes. Cuando caen, los gatos pueden detectar cómo mover el cuerpo para colocarlo en la posición correcta y aterrizar sanos y salvos.
  • Superagilidad Un gato puede alcanzar una altura de 2,5 m de un solo salto gracias a los potentes músculos de sus patas.
  • Supervisión Los gatos tienen una capacidad de visión nocturna increíble. Su habilidad para ver con poca luz les permite cazar a sus presas cuando fuera está oscuro.
  • Superolfato Los gatos tienen un sentido del olfato muy desarrollado, catorce veces más sensible que el de los humanos. ¿Sabías que las estrías de la nariz de un gato son tan únicas como las huellas dactilares de los humanos?

Más Populares

Más populares

Artículos relacionados

Margaret Atwood en cinco poemas
Margaret Atwood regresa a la poesía con «Sinceramente» (Salamandra, marzo de 2026), un libro que condensa la lucidez y la ironía de una de las grandes voces contemporáneas. En estos poemas, la autora de «El cuento de la criada» explora la pérdida, el paso del tiempo y el envejecimiento con una mirada que oscila entre lo íntimo y lo mítico. Sirenas, hombres lobo y paisajes que respiran (o se marchitan) atraviesan unos versos donde la memoria dialoga con la imaginación y la conciencia ecológica. La naturaleza, celebrada y herida, actúa como espejo de nuestras fragilidades. Atwood escribe con una mezcla de gravedad y juego, de elegía y asombro, que convierte lo cotidiano en revelación. A continuación, LENGUA publica cinco poemas que confirman la vigencia y la audacia literaria de Margaret Atwood.
Margaret Atwood en cinco poemas
«Una casa sola», de Selva Almada
Las raíces irradiaron los cimientos: árbol y muros se van volviendo un mismo monte. Picotean las gallinas los restos de las alacenas, los bichos anidan en el hueco del calzado reseco y los perros se enroscan en las sábanas abandonadas que huelen a sus dueños. Por los alrededores merodean los soldados de distintas guerras y la amante malograda: al anochecer, se escucha la noria susurrada de sus cuitas. Pero es muda la familia que la casa añorar: Lucero, su mujer y sus cuatro hijos, ¿por qué no vuelven? A continuación, LENGUA publica un anticipo de «Una casa sola» (Random House, marzo de 2026), de Selva Almada, una novela que conjuga la poesía del litoral con un repertorio procaz de anacronismos, un libro con el que Selva Almada logra la hazaña de volver audible el transcurrir del tiempo y sensible la obcecación de la naturaleza por recuperar lo que los hombres tomaron siglos atrás.
«Una casa sola», de Selva Almada
Lucia Berlin por Laura Fernández: 10 años de una nueva vida
La historia de la literatura es una historia de manos tendidas sobre algún tipo de abismo. Oh, sí. Los escritores son también exploradores. Con sus lecturas, siempre al margen de lo que sea que esté pasando en el mundo del que forman parte, iluminan un pasado de injusticias en el que las piezas clave tienden a permanecer ocultas a simple vista, como las huellas borradas de un antepasado mastodóntico, vital para entender la Obra en Marcha de la Humanidad —en su versión literaria—, pero lamentablemente perdido. La primera mano que alguien le tendió a Lucia Berlin ni siquiera fue una mano que pudiese alcanzar. No porque llevase casi una década muerta —a la Historia, con mayúsculas, de la Literatura, le trae sin cuidado el escritor, se ocupa de la Obra— sino porque no se dirigía explícitamente a ella. Ocurrió el año 2013. Alice Munro ganó el Nobel de Literatura con una obra hecha de, únicamente, historias cortas. Era mujer y cuentista, y de repente, las librerías se llenaron de lectoras y lectores curiosos por eso que tanto valor ha tenido siempre pero que tiende a tratarse como un hermano menor: el relato. Las editoriales salieron de caza al pasado en busca de otras Munro, o, como la consideraron, otras «Chéjovs» de, no Canadá, pero sí Estados Unidos, y, al principio, resto del mundo anglosajón. Fue en ese momento cuando alguien levantó un teléfono en la editorial neoyorquina Farrar, Straus and Giroux y llamó a Lydia Davis para pedirle consejo. Lydia Davis, ya saben, la escritora, autora de la imposiblemente perfecta «El final de la historia» y toda una exploradora lectora. Lydia Davis no lo dudó. Cuando quien había al otro lado del teléfono le preguntó si se le ocurría alguna cuentista cuya obra jamás hubiese sido tratada como debía, ella, sin dudar, contestó: «Por supuesto, Lucia Berlin». En 2015, «Manual para Mujeres de la Limpieza» se publicaba en Estados Unidos, y un año después, en marzo de 2016, llegaba a España y se convertía en un éxito sin precedentes —cientos de miles de ejemplares vendidos— para una obra eminentemente literaria.
Lucia Berlin por Laura Fernández: 10 años de una nueva vida
Añadido a tu lista de deseos