Arde la luz

Ignacio Gistau Cosculluela

Fragmento

cap

En las noticias, en las primeras páginas de los periódicos, en la radio, en los debates políticos, en acaloradas conversaciones con amigos. Todo el mundo está indignado. Los altísimos precios de la energía sólo favorecen al oligopolio eléctrico, se dice; necesitamos una empresa pública, o en realidad no la necesitamos porque sería contraproducente; ¿es un tema europeo, o es algo sólo español?; esto antes no pasaba; no se puede especular con un servicio esencial como la electricidad… Todos ellos comentarios cada vez más habituales. Sin embargo, unánimes en la indignación, los españoles tenemos tantas soluciones como personas somos. Pero ¿cuál es la realidad del mercado eléctrico? ¿Cómo se forman los precios? Y sobre todo: ¿son excesivos? Para empezar a entenderlo, analicemos primero el proceso de formación de los precios de la energía eléctrica.

EL POOL

En España, las actividades de generación y de comercialización de electricidad están liberalizadas. Es decir: cualquier sociedad puede realizarlas cumpliendo unos requisitos. Desde el inicio de este sistema, se definió el pool como el lugar donde se realizan los intercambios de energía a nivel mayorista (entre empresas). El pool es, pues, el mercado mayorista de electricidad, gestionado por una empresa denominada OMIE (Operador del Mercado Ibérico). Todas las empresas que generan electricidad la venden al pool, y todas las comercializadoras compran en el pool la electricidad que venden a sus clientes. En realidad, esto no es exactamente así. Hay algunos pequeños intercambios que se producen de forma bilateral entre generadores y comercializadores, pero dado que representan un porcentaje muy pequeño del total, vamos a obviarlos y a centrarnos en el funcionamiento del pool, que es el que determina el precio de la electricidad.

En el siguiente gráfico podemos ver, de forma simplificada, un ejemplo del proceso de venta y formación de precios para una hora cualquiera:

Todos los días, las empresas generadoras envían sus ofertas de venta para cada hora del día siguiente. Una parte de la electricidad se ofrece a precio cero, porque se produce por tecnologías que no pueden pararse: nucleares, hidráulicas fluyentes, eólicas y solares fotovoltaicas. La razón de ofertarla tan barata es que esas tecnologías tienen que funcionar forzosamente. En el caso de las nucleares, porque es muy difícil parar este tipo de centrales, pues requiere una planificación meticulosa que no permite hacerlo de un día para otro. En el caso de las otras fuentes, porque o bien se vende la energía o se pierde. Así, si el sol está en lo alto, el panel fotovoltaico producirá energía a coste cero. Y, ante la imposibilidad de almacenarla, o se vende al mercado o se perderá. Lo mismo ocurre con la energía eólica, que se produce por la acción del viento, o con la hidráulica fluyente. Después de éstas se oferta la energía hidráulica de presa, ya a un precio más elevado. Y por último se oferta la energía producida por tecnologías que necesitan de algún combustible para generar electricidad: centrales que funcionan con gas natural (más o menos eficientes, y, por tanto, más o menos caras), centrales de carbón y centrales de fuel. La suma de todas estas ofertas individuales conforma la curva de oferta agregada.

De igual forma, las comercializadoras remitirán sus ofertas de compra de la energía que estiman que van a consumir sus clientes durante cada hora del día siguiente. Como se aprecia en el gráfico anterior, esta curva es mucho menos elástica que la curva de oferta. La razón es sencilla: no se puede obligar a los hogares y a las empresas a consumir menos energía salvo en casos excepcionales, o salvo que se haya firmado un contrato interrumpible (aquel en virtud del cual se le puede suspender el suministro a un cliente durante determinadas horas de un año a cambio de pagarle una prima). La suma de todas las ofertas de compra del conjunto de las comercializadoras participantes en el mercado constituye la curva de demanda agregada.

La casación del mercado se produce en el punto donde se cortan la curva de oferta agregada y la curva de demanda agregada. En este punto se fija el precio marginal y la cantidad marginal. El precio marginal o precio de casación es el precio del mercado para esa hora de ese día. Y lo relevante es que ese prec

Suscríbete para continuar leyendo y recibir nuestras novedades editoriales

¡Ya estás apuntado/a! Gracias.X

Product added to wishlist