
Bruja que viene bajando
Bruja
que viene bajando
por los versos
del poema
perfumando sus maldades
con rima
y con yerbabuena.
Bruja
que tira soguita
de letra tras letra
y letra
para hacer
de la poesía
una escalerita
negra.
Negra
como
negra noche
que allá arriba
en la azotea
se escribe
con uuu de bruja,
de lechuza
y de luciérnaga.

Bruja de la veleta
Vuela quieta
en el tejado
hacia el norte
o hacia el este,
hacia el sur,
opuestamente,
y al sol de la tarde,
al oeste.
Vuela como quiere el viento:
es una bruja obediente
que se ve como una sombra
a la hora del poniente.
Figurita de una bruja,
forjada en hierro en el cielo
sin gato, sobre su escoba,
sin poder alzarse en vuelo.

Bandada
¿Pájaros negros?
No, brujas.
¿Vienen bajando?
En picada.
¿Hay escape?
Imposible.
¿Nos hechizan?
Encantadas.

La bruja de las palabras
Se te mete
en la boca
como una caries fea.
Te hace decir
aquello que no quieres.
En vez de “sí, mamá”,
entredientes sale
más de un “ufa” volando,
desobediente y filoso,
con alas de murciélago.

Y aunque te tapes
bien fuerte
con dos manos,
la risa de la bruja
se ríe por tu boca
con negras carcajadas,
y es su voz la que abolla
tus besos y tus frases,
tus buenosdías
y todas tus palabras.

Bruja y media luna
La media luna llena de la bruja.
La media bruja llena de la luna.
La media luna llena de la bruja
es arco de balcón donde se asoma,
murciélago de sombra, con su escoba.
La media luna llena de la bruja.
La media bruja llena de la luna.
La media bruja llena de la luna
ya se ha comido la mitad sabrosa,
queso de luz, ratona tenebrosa.
La media luna llena de la bruja.
La media bruja llena de la luna.

