Raíces

Fragmento

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Una vez iniciado el proceso, es cuestión de tiempo. Es bueno tener un calendario de cultivos que permita identificar cuáles son las especies para las distintas épocas, conocer el mejor momento para iniciar la siembra, cuál es su técnica y qué tipo de suelo necesitan. Además, el tiempo de espera hasta la cosecha y el método para llevarla a cabo.

Con la llegada de la temporada fría en otoño-invierno, podemos aprovechar para sumar a nuestra huerta coliflor, brócoli, cebolla o repollo, rabanito, arvejas. También las hojas verdes: lechuga, espinaca, acelga. En cambio, cuando comienzan las temperaturas más cálidas y el pleno sol, es un buen momento para que crezcan zapallos, zapallitos, pepinos, tomates, berenjenas o pimientos.

EL LUGAR IDEAL

Es mejor ubicar las hortalizas de fruto,
como el tomate, en la zona más soleada
de la huerta, mientras que las de raíz,
como el rabanito o la zanahoria, se pueden adaptar a un sector intermedio.

¿QUÉ TENER EN CUENTA?

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DEFINIR EL ESPACIO. La llegada de la luz es muy importante al momento de elegir dónde vamos a ubicar la huerta, fundamentalmente porque es un factor que no podemos alterar. Por eso, conocer cómo y cuándo llega
el sol a los distintos rincones nos ayudará
a determinar el lugar más conveniente.
También la incidencia de viento,
temperaturas y humedad.

2

PREPARAR EL SUELO. Antes de sembrar, necesitamos aflojar la tierra para evitar que
se compacte y contar con un suelo bien nutrido: incorporar abonos y mantener
su materia orgánica para ayudar a aumentar
la retención de agua. En esta instancia, y durante el mantenimiento de nuestra huerta,
compostar es una muy buena opción para generar abono natural.

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ELEGIR LOS CULTIVOS. Será una decisión en función del espacio disponible, las condiciones
y, fundamentalmente, lo que nos gusta en base
a nuestra alimentación. Al momento de plantar las semillas es importante tener en cuenta
qué especies se pueden asociar para contribuir
a su mejor desarrollo y optimizar el espacio.
En las páginas 90 y 91 hay algunas opciones para combinar nuestras hortalizas.

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EL RIEGO ADECUADO. No todas las especies precisan la misma cantidad de humedad en forma constante. Existen múltiples sistemas
de riego que se adaptan a cada necesidad.
Si el espacio lo permite, el riego por goteo es
una opción que ayuda a lograr una distribución
lenta y uniforme del agua. En mi caso tengo
este sistema, y además uso la regadera de
mano o la manguera, especialmente en verano.

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Con Antonia disfrutamos mucho de la huerta. Son momentos que despiertan
la imaginación y la curiosidad de los más chicos, pero también los acercan a valores más profundos:
el cuidado, la dedicación, la paciencia, el respeto por el medio ambiente.

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Cada vez más gente se entusiasma con tener su propia huerta y es un deseo que podemos realizar más allá del espacio disponible: en el fondo de casa, con algunas macetas en el balcón, patio o terraza. Para quienes nos gusta cocinar es un placer tener a mano algunas aromáticas, que también son prácticas para dar los primeros pasos en el mundo de la jardinería.

En general, la mayoría de las plantas hortícolas pueden cultivarse en macetas u otros recipientes, pero para que crezcan sanas, además del sustrato adecuado según la especie, es necesario contar con cierta profundidad.

HUERTA EN MACETAS

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Me gusta pasar tiempo al aire libre. Por lo general, los sábados a la mañana suelo preparar el mate y dedicarme a la huerta.
Uso delantal de jardinería que, además de permitirme trasladar elementos en los bolsillos, me ayuda a conectarme con esa tarea que voy a realizar. Si el sol está muy fuerte, es importante cubrirse: gorro y anteojos. En mi caso tengo melasma, por lo cual debo extremar algunos cuidados, pero tomo siempre los mismos recaudos: no me expongo en los peores horarios

y siempre uso protección, aunque esté nublado.

Para el cuidado y mantenimiento de la huerta, lo ideal es comenzar por algunas herramientas básicas y después ir incorporando otras de acuerdo a cómo vayamos ampliando nuestros cultivos. Las herramientas de mano son las más prácticas para el uso diario, fáciles de transportar y manipular. Hay muchos kits que incluyen las piezas más clásicas y que permiten resolver en forma sencilla este primer paso.

INDISPENSABLES

PALA O AZADA

Para remover la tierra, nivelar
el sustrato, añadir el compost. Tienen diferentes anchos y
formas. Las palas más grandes
pueden ser redondas o cuadradas.

PULVERIZADOR

Lo ideal es tener varios para los cuidados de temporada o frente
a la aparición de alguna plaga para la cual necesitemos colocar algún preparado específico.

RASTRILLO

Nos ayuda a deshacer los terrones duros, remover
hierbas para dejar
el terreno limpio y listo
para la siembra.

GUANTES

Conviene tener distintos

pares: algunos para remover

la tierra o agregar fertilizante,

otros para cuando trabajamos
las plantas en caso de que tengan espinas, como los rosales.

TIJERAS

Las vamos a usar para podar, cosechar y recolectar. Hay distintos tipos y su elección dependerá del uso que les demos y de las especies
que tengamos en la huerta.

REGADERA O MANGUERA

Utilizo la regadera para
macetas y espacios pequeños.
La manguera permite llegar
a otros sectores, incluso
regular la intensidad del agua
con algún regador manual.

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Después de usar las herramientas siempre me aseguro de que queden secas y limpias, para que no se oxiden. Si usamos tijeras o algún otro elemento de corte es importante desinfectarlos porque si estuvieron en contacto con algún hongo o bacteria puede propagarse a otras plantas.

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Todos estos detalles son muy fáciles de hallar en la web, y el INTA tiene disponible mucha información al respecto.

Más allá de las distancias que

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