Introducción, con gatos
Empecemos con gatos.
Los gatos están por todas partes en internet. Dan lugar a los memes más mémicos y los vídeos más adorables.
¿Por qué gatos y no perros?[1]
Los perros no se acercaron a los humanos de la Antigüedad suplicando vivir con nosotros: los domesticamos.[2] Los hemos criado para que sean obedientes. Aceptan de buen grado que los eduquemos y son predecibles. Trabajan para nosotros. No estoy en contra de los perros.[3] Es estupendo que sean leales y de fiar.
Los gatos son distintos. Llegaron y se medio domesticaron a sí mismos. No son predecibles. Los vídeos de perros más populares suelen mostrar lo bien adiestrados que están, mientras que los vídeos más extraordinariamente populares protagonizados por gatos son los que revelan comportamientos extraños y sorprendentes.
Los gatos son inteligentes, pero no la mejor opción si lo que queremos es un animal en cuyo adiestramiento podamos confiar. Si vemos en internet un circo de gatos, lo que nos conmueve es que los gatos claramente están decidiendo si hacer un truco que han aprendido, o no hacer nada, o pasearse entre el público.
Los gatos han hecho lo que parecía imposible: se han integrado en el mundo moderno de la tecnología sin renunciar a ser ellos mismos. Siguen siendo los que mandan. No hay riesgo de que un meme furtivo, diseñado mediante algoritmos y pagado por un extraño oligarca secreto, se haya hecho con el control de nuestro gato. Nadie controla a nuestro gato: ni nosotros, ni ninguna otra persona.
¡Cómo nos gustaría tener esa certeza no solo respecto a nuestros gatos, sino sobre nosotros mismos! Los gatos en la red son nuestro sueño y nuestra esperanza para el futuro de las personas en internet.
Por otra parte, y aunque nos encantan los perros, no queremos ser ellos, al menos en cuanto a las relaciones de poder con los demás, y tememos que Facebook y similares nos estén convirtiendo en perros. Cuando nos vemos incitados a hacer algo desagradable en internet, podríamos decir que es una respuesta a un «silbato para perros», de esos que solo ellos pueden oír. Nos preocupa estar cayendo bajo un control subrepticio.
Este libro trata sobre cómo ser un gato. ¿Cómo podemos seguir siendo autónomos en un mundo en el que nos vigilan constantemente y donde nos espolean en uno u otro sentido unos algoritmos manejados por algunas de las empresas más ricas de la historia, que no tienen otra manera de ganar dinero más que consiguiendo que les paguen por modificar nuestro comportamiento? ¿Cómo podemos ser gatos, a pesar de ello?
El título no miente: este libro presenta diez razones para borrar todas nuestras cuentas en las redes sociales. Espero que te sea útil, si bien es posible que, incluso aunque estés de acuerdo con cada una de las diez razones, decidas mantener alguna de tus cuentas. Como buen gato, estás en tu derecho.
A medida que exponga las diez razones, iré analizando de qué maneras podrías reflexionar sobre tu situación para decidir lo que más te conviene. Pero eso es algo que solo tú puedes saber.
NOTA DEL AUTOR, MARZO DE 2018
La mayor parte de este libro la escribí durante los últimos meses de 2017, pero los acontecimientos de 2018 resultaron ser explosivamente relevantes. El manuscrito estaba ya terminado del todo, camino de la imprenta, cuando las lamentables reve
