Índice
Prólogo del doctor John Stracks
Nota de la autora: se necesita decir (en este momento y de mi parte)
PARTE I
Tras bastidores, en tu cerebro
Aprende y cree: cómo abrirle la puerta a la sanación
Capítulo 1. ¿Qué es la medicina mente-cuerpo?
Capítulo 2. Un capítulo entero acerca de la ciencia del cerebro
Capítulo 3. Mentalidad: tu percepción es tu realidad
PARTE II
El trabajo transformador
Prepárate: establece las bases para lograr un éxito inmejorable
Capítulo 4. Algunas cuestiones que considerar acerca de ti
Capítulo 5. El establecimiento de expectativas lo es todo (o cómo superar la resistencia)
Capítulo 6. Creación de rituales y consistencia
Sana: reentrena tu cerebro
Capítulo 7. Qué es el JournalSpeak
Capítulo 8. El JournalSpeak y la meditación te conducirán a la libertad
Capítulo 9. Perfecciona tu JournalSpeak
Capítulo 10. Descubre el proceso PNPL y deja que tu cuerpo sea tu comprobación
Capítulo 11. El reto de los 28 días: ¡arranca el trabajo!
PARTE III
Desaprender para reaprender
Reparentalización: rehabilita tu relación contigo mismo
Capítulo 12. La compasión propia y la aceptación son herramientas esenciales
Capítulo 13. El trabajo con tu niño interior te transforma
Capítulo 14. Recupera tu poder
Apéndice. Preguntas frecuentes
Agradecimientos
Lecturas adicionales: libros y artículos científicos
Notas
Índice analítico
Prólogo
Recuerdo con absoluta claridad el primer día en que hablé con Nicole. Tanto ella como yo apenas nos iniciábamos en la medicina mente-cuerpo y el doctor Eric Sherman, uno de los primeros psicoterapeutas que trabajaron con el doctor John Sarno, sugirió que nos conociéramos.
Ese día, por casualidad, me encontraba en Denver, Colorado, en una sesión de capacitación de psicoterapia somática, por lo que Nicole y yo acordamos hablarnos por teléfono. Una vez que terminé la sesión de trabajo en turno, conduje hasta un café, me acomodé en una esquina silenciosa y le hablé por medio de mi iPhone recién estrenado.
En aquel entonces, el mundo de la medicina mente-cuerpo era de lo más solitario. En Estados Unidos sólo había algunos cuantos médicos y psicoterapeutas que estaban trabajando de acuerdo con este paradigma y nadie se encontraba conectado de manera digital en las formas en que ahora todos damos por sentadas.
A causa de lo anterior, recuerdo mi intenso deleite al descubrir que Nicole y yo hablábamos el mismo idioma. Intercambiamos historias acerca de nuestras propias travesías personales de sanación y comparamos notas sobre la manera en que trabajábamos con nuestros clientes y pacientes. Me percaté de que yo había asistido a una de las discusiones entre pacientes y expertos del doctor Sarno en la Universidad de Nueva York, de esa misma ciudad, en la que Nicole fue una de las oradoras.
Y, más importante aún, Nicole y yo discutimos cómo colaborar de manera eficaz para que las personas que experimentaban dolores y otros síntomas crónicos pudieran beneficiarse de los puntos de vista y de las habilidades de ambos. Ese día empezamos a discutir la forma en que podríamos utilizar un enfoque de equipo para ofrecer las mejores estrategias tanto de medicina como de psicología para ayudar a las personas a sanar de la manera mente-cuerpo.
En esos primeros años, varios de mis pacientes se beneficiaron del sorprendente enfoque psicoterapéutico de Nicole de maneras que les cambiaron la existencia. Llevo décadas trabajando con personas que han presentado síntomas persistentes y que ahora viven sus vidas libres de dolor crónico gracias a las terapias que llevaron a cabo con el apoyo de Nicole.
Desde ese entonces, he tenido el honor de ver, de primera mano, la manera en que Nicole ha expandido su ayuda, de tratar con personas a nivel individual como psicoterapeuta a trabajar con docenas de ellas en sus talleres y con cientos en sus membresías, a millones más por vez a través de sus notables podcast y, ahora, por medio del maravilloso libro que estás a punto de leer.
Gracias a la oportunidad de observar de cerca el trabajo de Nicole durante los últimos 15 años, me emociona enormemente que estés a punto de experimentar su maestría y su pasión. Sé que ha dedicado su vida entera (o la parte de ella que no destina a la crianza de sus hijos) no sólo a difundir el mensaje relacionado con este método para la curación de síntomas crónicos, sino también a ser la mejor de las mejores para ayudar a dichas personas a sanar sus síntomas.
Sana tu mente, cura tu cuerpo es una colección sobresaliente de la trayectoria completa de Nicole. Logra que sea fácil escuchar su voz y su sabiduría en cada página a medida que te expone los aspectos esenciales de la sanación mente-cuerpo y te explica cómo sanar a través del uso del JournalSpeak. Cada página está colmada de su energía de la misma forma en que sucedió esa primerísima vez que charlamos; en sus reiterados recordatorios de respirar y de tratarte a ti mismo con amabilidad, así como en sus generosas ofertas de que tomes prestada su certeza en tu sanación si la tuya aún no cuenta con la fuerza suficiente.
Como sin duda sabes, el dolor crónico es una experiencia que te aísla de manera singular, como lo averigüé yo mismo durante mi recuperación del dolor y como lo experimenté de nuevo a inicios de mi trayectoria profesional. Tener a Nicole como colega durante estas décadas ha hecho que el campo en el que laboramos se sienta mucho menos solitario, pero, más importante todavía, tener a Nicole como recurso ha hecho que el tránsito a través de la enfermedad sea mucho menos aislante para cientos de mis pacientes, y para millones de personas en todo el mundo.
No sabes lo mucho que me entusiasma que hayas elegido a Nicole como guía a lo largo de tu trayecto, y te deseo lo mejor en tu futura travesía hacia la sanación.
—DOCTOR JOHN STRACKS
Nota de la autora Se necesita decir (en este momento y de mi parte)
Alrededor del planeta, hay cientos de millones de personas que están sufriendo de manera innecesaria.
Pertenecemos a todos los niveles socioeconómicos, géneros, religiones, etnicidades y comunidades. El hilo conductor que nos une es que nos han diagnosticado con algún tipo de síntoma crónico o de algún otro trastorno médico, en apariencia incurable, que nos limita de infinitas maneras. Con frecuencia debilitados, llevamos una vida ensombrecida, aislados a causa de nuestro dolor. Debido a estos problemas, es posible que se nos dificulte alcanzar el éxito en nuestro trabajo o en nuestras relaciones, y es mucho más probable que experimentemos depresión, ideas suicidas y trastornos de abuso de sustancias. Muchas veces ya probamos una variedad de medicamentos, cirugías, procedimientos alternativos y holísticos, además de otras intervenciones médicas, con la esperanza de encontrar aunque sea el más leve alivio y, con esa misma frecuencia, tal alivio nunca llega.
Las cosas no tienen que ser así.
Cuando la gente está intentando decidir si expresar algo desafiante, controvertido o que tiene el potencial de ser malentendido, es común que escuche este tipo de advertencia: “¿De verdad necesita decirse? ¿Necesita decirse en este instante? ¿Necesito decirlo yo?”.
En este momento, sé que la respuesta es sí, sin duda, a todas las anteriores.
Si tienes que lidiar con algún dolor o alguna ansiedad crónicos, quiero que sepas que hay otra manera de proceder. Te enseñaré a estar bien. No es sólo que quiera hacerlo, necesito hacerlo. Es algo imperativo. Mi determinación de hacerlo me susurra por las noches. Me viene a la cabeza cuando estoy corriendo. Me sacude cuando estoy distraída y me motiva cuando estoy agotada. ¿Por qué? Porque este trabajo ha generado mi vida entera. Empezó cuando eliminé mis dolores y síntomas crónicos de todo tipo por completo, pero ése sólo fue el comienzo. Reconstruyó mis relaciones; encontró y reimaginó las raíces de mi perfeccionismo y codependencia; localizó y sanó a mi niña interior y, más importante aún, me permitió enseñar con el tipo de presencia y certeza que ofrece sanación duradera y autonomía personal a otros. Me hinco en adoración ante el poder de las herramientas que aprenderás a utilizar en las siguientes páginas. Me siento impactada a diario por las historias de vidas transformadas. Me siento vergonzosamente apasionada por compartirlas. En ocasiones, desespero por no tener una varita mágica que me permita trasplantar este conocimiento al cerebro de cada persona con la que me topo.
Comunicar este mensaje no ha sido cosa fácil. Hay infinidad de sutilezas que pueden malentenderse o provocar resistencia. Pero, sin que importe el desafío, persevero. No tengo otra opción. Aquí hay un poder superior en acción. Podría describirse como un camino espiritual o sería sencillo limitarse a decir que me sería imposible guardarme un conocimiento así de transformador sin pasar mi vida entera compartiéndolo.
En cualquier caso, ésta es una noticia fabulosa para ti porque, desde este preciso momento, estamos juntos en esto. Quédate conmigo y te maravillará aquello en lo que tu vida puede convertirse. No hay ningún líder ni guía igual
