
Temporicucarromatus (La máquina del tiempo)
Como los antiguos exploradores que se embarcaban en busca de nuevas tierras, el ser humano siempre ha sentido una gran curiosidad por viajar a otros tiempos.
Durante un invierno helado, Arsenio da con una copia del maravilloso libro Principia, de Isaac Newton. El joven se deslumbra e indigna por igual ante la Segunda Ley de la Termodinámica, que impulsa la dirección del tiempo desde el pasado hacia el futuro. ¿Realmente no puedo viajar hacia adelante? ¿Cómo puede ser que no podamos controlar el tiempo?
En un delirante raid creativo, nuestro joven capitán relaciona el concepto de la relatividad (descubierto 150 años más tarde por Albert Einstein) con la montaña
rusa (inventada 100 años después por... un ruso). Combina, para esto, tres factores indispensables en el proyecto de una máquina del tiempo: energía, masa y velocidad. Pero equivoca la proporción.
