Pan

Xavier Barriga

Fragmento

PAN

Índice

PAN

Introducción. La pasión por el pan

¿Qué me hace falta? Utensilios y elementos imprescindibles para hacer pan en la cocina de casa

El espacio. Convertimos la cocina en un obrador

¿Una harina para cada pan? No todas las harinas son iguales

¿Qué más le ponemos al pan?r

¿Te atreves con la masa madre?

Empecemos a hacer pan paso a paso

El hojaldrado

El mágico proceso de la fermentación: la masa crece y crece

El pan es saludable

Panes clásicos

Pan grande con masa madre natural

Pan para bocadillos en sistema directo

Pan rústico aromático

Panes con fibra

Pan integral de trigo, centeno y espelta con quinoa y semillas

Pan de molde integral

Barritas de cereales y mezcla de semillas

Rebanadas de pan de centeno con higos y avellanas tostadas

Panes muy aromáticos

Pan de verduras

Minichapatas de aceitunas, nueces y beicon

Pan de chocolate, pistachos y canela

Panecillos de castaña y naranja

Panecillos de albahaca, tomate seco y queso de cabra gratinado

Panes dulces

Panecillos de mantequilla tostada

Pan de aceite y comino

Pan de leche

Panecillos de miel y piñones caramelizados

Panes crujientes

Panes hojaldrados de olivada y pesto

Bretzels hojaldrados de sésamo

Lucchis

Tiras de 4 quesos

Crujientes con aceite de oliva y sal maldon

Panes de otros mundos

Pan de centeno, trigo sarraceno y avena (Alemania)

Pan de pita (Marruecos)

Tortitas americanas (América del Norte)

Focaccia de cebolla y emmental (Italia)

Figacitas (Argentina)

Fougasse de ajo (Francia)

Conchas mexicanas (México)

Caprichos que apetecen

Bolitas de sésamo y mijo

Bastoncitos de semillas

Tentaciones de chocolate y plátano

Minicocas de verduras al horno

Hoy les voy a sorprender

Corona de centeno y espelta

Pan de cerveza negra y avena

Pan de agua

Pan sorpresa para fiestas

Pan abracci (chocolate negro y blanco)

Los niños de la casa también hacen pan

Saltimbanquis

Pizzas infantiles

Panecillos rellenos de crema de chocolate

Piruletas de chocolate con leche

Piruletas crujientes de pan y kikos

Galletas de mantequilla

Panes de España

Empanada gallega

Francesillas

Torta de Aranda

Pan Dalí

Pan preñao

Fogatines: variedad y simplicidad a partir de masa base

Fogatines

Deportistas: el pan es energía

Pan de espelta integral con pasas, nueces y miel

Pan energético con muesli

Pan de centeno y trigo con frutos secos y miel

Los celíacos también se lo merecen

Pan sin gluten

Otras necesidades dietéticas

Pan sin levadura

Pan de espelta integral

¿A quién le amarga un dulce? Clásicos de la bollería

Minicroissants de desayuno

Brioche mediterráneo con crujiente de sésamo

Magdalenas clásicas de limón y canela

Hojaldre de mantequilla muy caramelizado

Financiers

Problemas con la masa. Trucos y soluciones efectivas

Congelación. ¿Es aconsejable?

Sobre este libro

Sobre Xavier Barriga

Créditos

cap

A las personas humildes y sencillas,

a las personas sinceras y nobles,

a los que respetan a los demás,

a las personas buenas y

a las buenas personas.

Por ser todo esto y mucho más,

dedico este libro a la memoria de

mi padre, Ramón Barriga Morera

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cap

Agradecimientos

El autor y la editorial agradecen a La Cornue Image
y Santa & Cole (Proyectos de cocina) su colaboración en este libro.

Así mismo damos las gracias a Paulina Arochi, por la receta de las conchas mexicanas, y a Yasmin Recht, por la receta de las figacitas.

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Introducción. La pasión por el pan

Creo que ya desde muy pequeño estaba destinado a ser panadero; nací y crecí en una panadería, veía trabajar la masa a mi padre antes de ir a la escuela y llevo la harina en la sangre. Recuerdo perfectamente el aroma a pan caliente que ascendía desde el obrador hasta el comedor de casa e incluso hasta mi habitación. Era un olor que me despertaba agradablemente a las ocho de la mañana y activaba mis sentidos y mi curiosidad. De niño siempre me fascinó (y lo sigue haciendo hoy) ver cómo el pan se desarrolla en el horno durante los primeros cinco minutos de la cocción, cómo va cambiando de color a medida que se cuece y cómo cruje mientras se enfría en cuanto sale del horno.

La panadería de mis padres era tradicional; se amasaba por la noche, se cocía el pan antes del amanecer y se empezaba a vender a las seis de la mañana. Se hacían, sobre todo, hogazas grandes y barras, de medio y de un cuarto de kilo, pero también otras especialidades típicas de la panadería tradicional catalana. Tuve la gran suerte de pasar por todos los escalafones, desde el de amasador hasta el de hornero, no sin antes haber dedicado muchas de mis vacaciones escolares a las tareas de ayudante y aprendiz, barriendo y limpiando latas y colgando a secar las telas en las que el pan fermentaba.

Allí, compaginándolo con mis estudios, fui aprendiendo la base de la panadería, año tras año, hasta que hubo en mi vida profesional un punto y aparte y empecé a viajar, a ver otros panes muy distintos a los que me había enseñado mi padre y otras maneras de entender la panadería. Despegarme de la seguridad del negocio familiar e iniciar mi propia aventura profesional fue algo sorprendente que cambió radicalmente mi vida y que hizo que mi interés por la panadería aumentara día tras día.

Cuando desde la editorial Random House Mondadori me propusieron escribir un libro sobre cómo hacer pan pensado para no profesionales la idea me entusiasmó de inmediato. En este libro he querido expresar mis conocimientos de panadería desde un punto de vista diferente al que estoy acostumbrado y con el que habitualmente desarrollo mi trabajo, es decir, un punto de vista profesional y técnico. Se trata de poder hacer pan sin tener unos conocimientos de base y sin disponer de los utensilios y maquinaria que suele haber en un obrador de panadería.

Ese es el reto que tengo ante mí y que profesionalmente me obliga a cambiar la manera de enfocar las cosas, a decirlas con otras palabras y a simplificar procesos y sistemas para que puedan realizarlos tanto aquellas personas que ya tienen unos buenos conocimientos y práctica como aquellas que jamás han elaborado pan en casa.

En este libro expondremos los elementos y utensilios imprescindibles para hacer pan en la cocina de casa, y hablaremos de la harina, un ingrediente que debe conocerse bien porque de ello depende en parte el éxito del resultado. Asimismo, veremos la función que desempeñan otros ingredientes básicos del pan. Seguidamente, entraremos de lleno en la noción de la masa madre, y entonces la vida se instalará en nuestra cocina. Tendremos un «compañero de viaje» en forma de masa que quizá nos dará mucho trabajo al principio, durante su nacimiento, pero que también nos proporcionará muchas satisfacciones cuando veamos la calidad de los panes obtenidos.

Cuando ya sepamos qué necesitamos y con qué hacemos el pan, viene el momento de empezar a «ensuciarnos» las manos, de pasar a la acción. Aprenderemos a amasar a mano (como hacían los egipcios al borde del río Nilo) y también a amasar mecánicamente, con un robot de cocina a modo de amasadora. Este es un capítulo básico para obtener buenos resultados. Un buen pan sale de un buen amasado (he oído esta frase en numerosas ocasiones y la tengo muy grabada en mi pensamiento). Estudiaremos también de manera sencilla y clara por qué la masa aumenta de volumen, por qué «crece» y se hincha como un globo. En definitiva, por qué fermenta y cuáles son las mejores condiciones para que eso suceda.

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Además, veremos lo importante que es comer pan para nuestra salud, qué aporta a la dieta diaria, y las principales virtudes de este alimento tan sencillo y complejo a la vez. Por otro lado, no olvidamos a los que por una u otra razón no pueden comer pan «normal», así que elaboraremos pan para celíacos y para personas con diferentes intolerancias al trigo o a la levadura.

Después repasaremos los principales problemas con los que puedes encontrarte en cualquier fase del proceso e intentaremos darte soluciones prácticas y efectivas.

Hacer pan en casa puede ser una experiencia maravillosa. La satisfacción de sacarlo del horno irá in crescendo a medida que vayas perfeccionando la técnica y los resultados sean cada vez mejores. La experiencia también debería ser divertida, por eso te animo a que crees tus propias recetas, buscando diferentes combinaciones de ingredientes o incluso aumentando o disminuyendo las proporciones de algunos de ellos. Verás que algunas veces aciertas y otras no tanto, pero lo cierto es que siempre obtendrás un pan bueno, apetecible y sano, muy sano.

No seas demasiado exigente contigo mismo, ten paciencia (piensa por un momento en la palabra paciencia, es una curiosa unión de pan y ciencia, por algo será) y sé persistente y riguroso con los tiempos señalados en cada receta. No quieras elaborar el pan demasiado rápido. Deja reposar la masa, tápala como taparías un bebé, dale forma con suavidad y cariño, deja que fermente sin prisas y finalmente cuécela en tu propio horno. Aspira el aroma que flota en tu cocina al sacar el pan del horno, escúchalo crujir mientras se enfría, y luego obsérvalo, córtalo con un cuchillo de sierra, huélelo y compártelo con los tuyos, sintiendo que es tu propia obra de arte, que ha nacido de tus propias manos.

¿No crees que puede llegar a ser apasionante?

cap-2

¿Qué me hace falta?

Utensilios y elementos imprescindibles para hacer pan en la cocina de casa

La variedad de utensilios que podemos llegar a necesitar para elaborar todos los panes y piezas de bollería que aparecen en este libro es relativamente importante, aunque no son elementos extraños ni caros, sino instrumentos bastante habituales y conocidos. No todo lo que verás aquí es imprescindible, aunque tenerlo te va a facilitar muchísimo el trabajo y sin duda contribuirá a mejorar la calidad y a aumentar el éxito de tus elaboraciones.

Si tienes que comprar alguno de los utensilios que aparecen a continuación, valora cuál de ellos va a ser más necesario o hazte una lista antes de empezar a hacer pan de aquellos que crees no pueden faltar. Verás que la información que sigue ya está estructurada así, es decir, los primeros son los imprescindibles y los últimos son aquellos cuyo uso es opcional.

Como casi siempre en la vida, es mejor comprar caro y de calidad una vez que ir renovando constantemente los utensilios porque se estropean en dos días o dejan de hacer correctamente su función. Siempre me ha gustado por ilustrativa aquella frase que le dice un comprador al vendedor: «Véndeme caro que no tengo dinero».

  1 Balanza de cocina: es indispensable pesar todos los ingredientes de las recetas meticulosamente. Eso asegurará parte del éxito y te dará seguridad y confianza, sobre todo al principio. Todas las cantidades de los ingredientes están expresadas en gramos o en centilitros, ya que lo considero una forma muchísimo más objetiva que las cucharaditas o los vasitos medio llenos que se ven en otros libros y que la mayor

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