¿Qué puedo esperar de mi hijo de 3 años?
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¿Qué puedo esperar de mi hijo de 3 años?

La etapa de los 3 años es un momento repleto de cambios en el desarrollo evolutivo y madurativo del niño y la niña. Se trata de una etapa en la que el bebé desaparece para dar paso al niño y son muchas las características que así lo cercioran.

¿Quieres saber qué cambios experimentan los niños y niñas de 0 a 3 años? Sigue leyendo este post de Alejandra Melús. 

ALEJANDRA MELÚS

Experta en Atención Temprana y primera infancia

@melusalejandra

Hay hitos madurativos muy significativos que ocurren en esta etapa de los 0 a 3 años, como el comienzo del control de esfínteres o la explosión del lenguaje. Nuestro papel como adultos es saber acompañar estos procesos adaptándonos a las necesidades de las niñas y los niños.

En esta etapa muchos niños comienzan a ir al colegio, a dormir solos en su cama, a comer solos y a tener mayor autonomía de manera general. Pero cada uno lo hará a su ritmo y necesitará unos tiempos para ello, siendo esencial un acompañamiento respetuoso, desde el aliento y la motivación por alcanzar nuevos hitos.

Cada padre y madre aprenderá a reconocer cuáles son las necesidades de su hijo y esto le hará acompañarle con seguridad, cariño y firmeza en todos los pasos que vaya dando, ofreciéndole herramientas y proporcionándole medios para que adquiera las suyas propias. Por lo que la observación del adulto se convierte en su principal arma para acompañar de manera eficaz y efectiva cada proceso y cambio.

Para conocer qué puede hacer el niño y la niña de 3 años debemos tener en cuenta diferentes áreas. 

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Área perceptivo-cognitiva

En este área podremos observar hitos madurativos relacionados con las habilidades perceptivas y cognitivas. Estos son algunos de los hitos que el niño alcanzará a lo largo de sus tres años.

Es capaz de realizar puzles de 3 piezas.

Hace construcciones con torres de 3 o 4 cubos.

Ensarta cuentas en un cordón haciendo un collar.

Sigue series de dos elementos (color, tamaño, forma...).

Conoce los colores y los nombra.

Sabe contar hasta el número 10.

Diferencia grupos de objetos (animales, vehículos…).

Diferencia entre opuestos sencillos como largo- corto, ligero- pesado, alto- bajo.

Describe sucesos simples o cuenta lo que ha hecho en el colegio o ha sucedido en un cuento.

Señala diez partes del cuerpo al nombrárselas.

Sigue series de dos elementos.

Nombra tres formas geométricas.

Nombra objetos que son iguales o diferentes.

Área de la comunicación y el lenguaje

En este área podemos observar los hitos del desarrollo relacionados con el lenguaje tanto comprensivo como expresivo del niño y la niña de 3 años. También se analiza la atención o la memoria.

Presta atención durante 5 minutos mientras le leen un cuento.

Lleva a cabo una serie de 2 órdenes que no se relacionan.

Dice su nombre completo cuando se le pide.

Responde a preguntas simples.

Emplea los tiempos pasados de verbos regulares (saltó, saltaba).

Relata experiencias inmediatas.

Dice cómo se emplean objetos comunes (por ejemplo: ¿para qué sirve una toalla?).

Expresa acciones futuras.

Cuenta dos sucesos en el orden que ocurrieron.

Área de motricidad

En este área observamos los hitos del desarrollo relacionados con el desarrollo psicomotor, tanto en el área de motricidad fina, que implica destrezas manipulativas de precisión y detalle con la manos, por ejemplo, como en la motricidad gruesa, donde se implica a los miembros superiores, inferiores y al tronco.

  • Área de motricidad fina

Sabe cortar con tijeras.

Coge el lápiz cada vez mejor, en cuanto a calidad y fuerza.

Copia trazos sencillos sobre un papel, como una línea recta en horizontal o vertical, o un círculo.

Dibuja a una persona sin detalle: cara con ojos y boca, cuerpo o extremidades.

Usa el punzón dentro de una forma sin salirse.

Garabatea saliéndose un poco de la figura.

Es capaz de pasar las páginas de un cuento de una en una.

Abre y cierra tapas a rosca.

Abre y cierra las puertas solo.

Abre y cierra cremalleras.

  • Área de motricidad gruesa

Salta hacia delante con los pies juntos.

Se mantiene sobre el mismo sitio con una pierna flexionada y los brazos a lo largo del cuerpo.

Chuta un balón. 

Tira una pelota a otra persona con sus manos y en ocasiones la coge al recibirla. 

Área de autonomía personal

En este área observamos los hitos relacionados con la autonomía personal del niño o la niña.

Come por sí solo la comida. 

Se abotona un babi o una camisa con ayuda.

Se limpia la nariz cuando se le recuerda.

Se viste y desviste completamente, pero no se abrocha.

Evita peligros comunes, como tocar cristales. 

Cuelga su abrigo en un gancho.

Desabotona botones grandes.

Se pone zapatos con velcro.

Ayuda a recoger y guardar juguetes.

Ayuda a poner y quitar la mesa.

Patrones habituales de conducta

Otros hitos que no nos suelen contar pero que son igual de esenciales y naturales en esta etapa son aquellos que también realizan la mayoría de niños y niñas de tres años y que quizás no describen al niño o la niña que habíamos imaginado o idolatrado en nuestras cabezas, pero que son patrones fundamentales y necesarios para conformar su personalidad, su carácter y su desarrollo global.

•Los niños y las niñas de 3 años necesitan acompañamiento emocional. El adulto debe propiciar un clima de seguridad y patrones adecuados de gestión emocional. 

•Los niños de 3 años gritan, no miden su tono de voz y necesitan tiempo y buenos modelos donde verse reflejados para saber hacerlo. 

•Necesitan nuestra compañía y atención y así nos lo hacen saber. Son demandantes y necesitan ese acompañamiento. No se trata de un capricho. 

•A su vez quieren hacerlo todo solos, aunque eso implique que tarden más que nosotros en hacer algo, se manchen o no lo hagan como nosotros lo haríamos. Pero esto es fundamental apoyarlo para favorecer su autonomía. 

•Tienen rabietas y les cuesta gestionar la frustración. Todo ello se debe a su inmadurez cerebral, por lo que debemos ofrecer calma, afecto y límites desde el respeto y el amor

•Los niños de 3 años resuelven sus conflictos y defienden sus ideas de manera persistente, a veces pegan, muerden o arañan, y esto es totalmente normal. Deben conocer sus límites y aprender a integrarlos.

Conoce a la Patrulla Gatuna

Todo estos objetivos deben servirnos únicamente como referente en cada área del desarrollo y no como método de evaluación y descripción de las capacidades de nuestra hija o hijo.

Cada niña y niño tendrá una evolución diferente en cada una de las áreas y necesitará ser acompañado de un modo diferente a los demás.

Algunos cuentos que pueden servirnos de apoyo para acompañar esta etapa son:

Hazle cosquillas al monstruo (Sacude este libro), ideal para favorecer la atención sostenida y la interacción, ademas de la motricidad fina.

Cada animal con su orinal, ideal para acompañar el proceso del control de esfínteres.

Mi casa, para aprender vocabulario del entorno común.

Las gafas de sentir, para hablar de emociones, poner nombre a cada una de ellas, familiarizarse y adquirir herramientas.

Oso  ratona, una colección ideal para hablar de rutinas y hábitos.

Kai y Emma, unas vacaciones intensas, para hablar del verano y las emociones que aparecen en este momento. Aunque su autora lo recomienda a partir de 4 años, los de tres ya podrán sentirse identificados.

Cuentos de solapas y actividades, para recortar hacer manualidades, abrir o cerrar solapas, donde favorecer la atención, la concentración, la ejecución de normas, la adquisición de nuevos aprendizajes o patrones...

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