Descubriendo a Cesc Fàbregas

Jordi Gil

Fragmento

 

Título original: Descubriendo a Cesc Fàbregas

Autor: Jordi Gil

1.ª edición: septiembre 2012

 

© Ediciones B, S. A., 2012

Consell de Cent, 425-427 - 08009 Barcelona (España)

www.edicionesb.com

Depósito legal: B.22786-2012

ISBN DIGITAL: 978-84-9019-254-2

 

Todos los derechos reservados. Bajo las sanciones establecidas en el ordenamiento jurídico, queda rigurosamente prohibida, sin autorización escrita de los titulares del copyright, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo públicos.

 

Contenido

Portadilla

Créditos

 

Prólogo de Puyol y Piqué

El balón pudo con el stick

¿Y este por qué juega?

El Espanyol acarició su fichaje

La carta que apremió al señor Tort

Juan, un taxista de paciencia ilimitada

Dirigió el 'Dream Team'... con una excepción

De Joao Coimbra a Leo Messi

La temporada que cautivó a Tito Vilanova

El 'personaje Cesc'

Durmiendo en las entrañas del Camp Nou

Las imágenes de su vida

Triplete histórico... y lágrimas de despedida

Sacamos el crío o nos volvemos para España

Luis Aragonés le contagió la pasión por el gol

Wenger alucinó: 'He visto al nuevo Platini'

Un abrazo pendiente

Senderos y el templo 'gunner' de Noreen

El líder precoz que calmó la tormenta

Bailoteo en la habitación de Reyes

Amigo y también capitán

Carlos Vela le animó en la tensa espera

Como si se fueran Xavi, Iniesta y Abidal

El secreto mejor guardado de Rosell y Bartomeu

Prólogo CESC

¡Riiiiiiiiita!

Son sus dos grandes aliados en el vestuario del Barça. A menudo solo ellos son capaces de entender las bromas, chascarrillos o gritos que para el resto carecen de sentido. Disfrutan, comparten confidencias, buenos y malos momentos y, por encima de todo, son amigos del alma. Puyol, Piqué y Cesc forman el trío ‘Moc, Moc’, bautizado así por la coletilla que dejan en sus vaciladas en las redes sociales. Otro código interno de su lenguaje particular. ‘Puyi’ y ‘Geri’ aceptan con buen humor ser los primeros testimonios en ofrecer su visión sobre Cesc. Lo hacen en una sala anexa al vestuario del Barça en Sant Joan Despí. Dos días antes habían dado un paso de gigante en la clasificación para la final de la Copa del Rey con un empate en Mestalla. Se les nota felices. Puyol marcó el gol y Piqué acaba de celebrar su cumpleaños. Una tarde ideal para hablar en tono muy distendido sobre su colega, que a pocos metros de ellos, separado por una pared, acepta con resignación ser durante unos minutos el centro de la guasa.

Gerard Piqué creció con Cesc desde los 10 años y toma la palabra: Tuvimos afinidad desde muy pequeños. Nos llevamos muy bien desde que fichó del Mataró como Alevín. Yo iba a su casa, él venía a la mía y pasamos una juventud en la que vivimos cosas bonitas. Nuestra relación se fortalecería mucho.

Carles Puyol: Lo conocí cuando él se incorporó a la selección sub 21 y yo estaba en la absoluta. Viajábamos muchas veces juntos. Entonces empezamos a charlar y a partir de la Eurocopa del 2008 tuvimos más relación hasta llegar ahora.

G: Cesc y ‘Puyi’ ya se habían conocido y los tres congeniamos en la selección. Del Barça tenía la amistad con ‘Puyi’ y, como íbamos juntos, de forma natural también se unió Cesc.

C: Nos llevamos perfectamente, aunque ‘Geri’ muchas veces no viene con nosotros porque nos deja tirados... Cesc y yo sí que podemos quedar porque somos amigos de verdad, ‘Geri’ es un poco falso...

G: ¡No digas eso!

C: Es broma, claro. Ahora es más fácil vernos cada día porque Cesc está aquí. Fuera de lo que son los entrenamientos cuesta un poco más.

G: Tampoco es necesario estar todo el día juntos...

C: ¡Ves como tenía razón, ‘Geri’ es quien no viene!

G: ¿Ah sí? ¿Dónde estabais ayer vosotros dos? (en alusión a su cumpleaños).

C: Fue un día puntual.

G: ¡A vale! ¡Ooooh!

Aclarado este malentendido, los dos amigos siguen hablando de la adaptación de Cesc al Barça.

C: No ha sido necesario hacerle de anfitrión. Entre que ya había estado en el Barça y los compañeros de la selección, conocía a mucha gente antes de llegar. Es de la casa. Es un buen chico, buen amigo, un poco despistado, pero bueno... Siempre pregunta a qué hora entrenamos, si es mañana o tarde, si toca en el estadio o en la ciudad deportiva... Cesc es así, lo conocemos y no hay problema.

G: Es muy introvertido, aunque una vez te coge confianza es al revés. Al principio cuesta porque es muy suyo, pero cuando te conoce mejor no para de molestar, es un pesado... Bueno, como persona es un crack, muy buen amigo de sus amigos.

Los que vieron llegar a Cesc al Barça coinciden en que era reservado y que pudo ser la compañía de Piqué quien le contagiara las ganas de cachondeo...

C: Ya pasa esto... pero ‘Geri’ va más de cara en las bromas; Cesc es sibilino, va más por detrás. A ‘Geri’ lo ves venir...

G: ¡Porque quiero!

C: Geri puede hacer cosas más gordas y Cesc las hace como quien no quiere la cosa...

G: Cesc tiene fama de buen niño y esto le salva de muchas, aunque en realidad es peor que yo.

C: Si hay una broma, piensas de inmediato que ha sido ‘Geri’ y Cesc se aprovecha... Bueno, el 80 por ciento de las bromas en realidad son de ‘Geri’.

G: Cesc hizo una que le pudo salir muy cara. Casi se muere... Escondió el móvil de ‘Puyi’ y estuvimos a punto de tenerlo que enterrar al lado de la Ciudad Deportiva de Las Rozas.

C: ’Geri’, ‘Busi’ y Cesc escondieron mi móvil. El mío y el de Xavi.Siempre es la misma broma. No lo encuentras, estás un rato discutiendo y te lo acaban dando.

G: Tú no discutes...

C: Bueno, si hace falta coger a alguien por el cuello... A lo que íbamos, llegué del entrenamiento y no había forma de saber dónde estaba el teléfono. Primero voy hacia ‘Geri’ y se lo pido: ¿Dónde está mi móvil? Yo no he tocado nada, me dice. Con ‘Busi’ ni se me pasó por la cabeza que estaba en el lío... Seguía discutiendo con ‘Geri’ cuando aparece Cesc tan contento, cantando. Tenía que ser él. Le hice un poco de extorsión... Me tiré encima de él hasta que vi que la cabeza se le ponía morada y pensé: creo que me estoy equivocando.

G: Cesc aguantó como un campeón.

C: Y no confesó. Demostró su fortaleza. En cambio, los otros, cuando volví a acercarme, se vinieron abajo.

G: Viendo la paliza que le estaba dando, ¡para no confesar!

C: Al final hasta me sentí mal. Pensé: ni tan siquiera ha sido él...Después supe que había participado en la broma, que había aguantado y demostró ser un tío de verdad... no como otros.

Los dos se ríen a costa del temperamento del capitán y comentan algunas manías irritables de Gerard y que tienen a Cesc como víctima. Esas collejas, los golpecillos en la oreja... ‘Geri’ se justifica.

G: Siempre es Cesc quien empieza. Está metido en todas. ‘Puyi’ últimamente también. Se ha vuelto un falso... Esto de tocar la oreja lo hago con todos, es algo cariñoso.

C: Sí, Geri es muy cariñoso, muy amoroso.

G: Sí, claro, (risas). Pues estuve un año sin hablarme con Cesc. Cuando yo estaba en el Manchester United y él en el Arsenal.

C: Fue por una chorrada. Nada que ver con el fútbol, pero ‘Geri’ tenía razón.

G: Cesc es muy infantil.

C: No ha madurado. Eso sí, la reconciliación fue muy bonita.

G: En su fiesta de aniversario me presenté por sorpresa y medio me perdonó, aunque seguía culpándome a mí. De todos modos decidí dar el paso porque lo apreciaba mucho y no podíamos seguir peleados. Por la tontería que era no valía la pena. Lo hemos debatido muchas veces ¡y sigue diciendo que él tenía razón! Es muy tozudo. A Cesc nunca lo harás cambiar de opinión.

C: Es el más tozudo de los tres, seguro.

G: Cesc es el más tozudo, ‘Puyi’ es el más falso y yo soy el más inteligente.

Piqué y Puyol estallan a carcajadas, mientras vuelven a explicar la versión oficial del célebre ‘Moc, Moc’ con que cierran sus comentarios en ‘twitter’.

G: Ahora ya no lo ponemos tanto. Fue solo durante una etapa.

C: Lo empezamos a decir durante el Mundial del 2010. Ya nos inventaremos otra cosa en la próxima concentración larga.

C: Venía del vídeo de la ‘yaya deforme’.

G: ¡La gente no se lo cree!, pero es cierto. Es una de esas ‘paridas’ que le gustan a Cesc, como el ‘Riiiiiiita’, ‘Riiiiiiita’. Le van esos sonidos raros.

Gerard vuelve a gritar: ¡Riiiiiiita!, ¡Riiiiiiita! aún más alto y, mientras resuena su voz en la Ciudad Deportiva, mira de reojo la puerta del vestuario. Seguramente esperando que Cesc le haya escuchado.

C: Que la gente lo busque en el ‘twitter’. A mí me lo puso en un mensaje’: ‘Riiiiiita’, ‘Riiiiiiita’, no sé qué quiere decir... Es algo parecido a lo del ‘Moc’, ‘Moc’. Nos ayudaba a distraernos en el Mundial de

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